México.- De los 3 mil decesos de trabajadores de la salud provocadas por la pandemia de Covid-19, 248 se han registrado en México, lo que coloca al país como el quinto en el mundo con más muertes de personal de ese sector.

De acuerdo con un informe de Amnistía Internacional, los más de 3 mil trabajadores de la salud han muerto a causa del Covid-19 en al menos 79 países.

La organización civil puntualizó que no existe un seguimiento mundial sistemático de cuántos especialistas de la salud y trabajadores de servicios esenciales han muerto a causa del SARS-CoV-2, sin embargo, al recopilar los datos disponibles encontró que los países con el mayor número de muertes de este personal son:

Rusia (545).

Reino Unido (540).

Estados Unidos (507).

Brasil (351).

México (248).

Italia (188).

Egipto (111).

Irán (91).

Ecuador (82).

España (63).

Amnistía Internacional aclaró que estos datos no son precisos, pues, insistió, que no hay un registro oficial que permita contabilizar estos fallecimientos.

Por ejemplo, en el caso de Francia, ha reunido datos solo de algunos hospitales y centros de salud.

México tampoco cuenta con un registro oficial del personal de salud, ni de las instituciones a las que pertenece, que ha perdido la vida ante la pandemia.

Hasta mayo pasado, la Asociación de Médicos y Enfermeras (AMYE) estimó que el Covid-19 había cobrado la vida de 100 trabajadores de la salud, entre médicos, enfermeras, camilleros, conductores de ambulancias, y personal de limpieza.

En tanto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó en abril pasado nueve decesos y 537 contagios entre su personal. Pero la Secretaría de Salud (federal y estatales) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) no han presentado datos al respecto.

Amnistía Internacional pidió a los gobiernos de todos los países que garanticen una indemnización adecuada a las personas trabajadoras de la salud y de servicios esenciales que hayan contraído COVID-19, como resultado de actividades relacionadas con el trabajo.

Desde que la enfermedad de Covid-19 llegó a México, personal de salud ha salido a las calles a exigir equipo de protección personal y mejores condiciones labores.

En este sentido, Amnistía Internacional constató que los trabajadoras de la salud y de servicios esenciales informaron de una grave escasez de equipo de protección personal, y no solo en México, sino en otros 63 países.

Un médico que trabaja en Ciudad de México dijo a la organización que el personal de salud ha tenido que gastar alrededor del 12% de su salario mensual en la compra de su propio equipo de protección.

Amnistía destacó que la falta de estos insumos puede deberse, además de la escasez mundial, a las restricciones comerciales, como las impuestas en junio pasado, cuando 56 países y dos bloques comerciales (la Unión Europea y la Unión Económica Euroasiática), establecieron medidas para prohibir o restringir la exportación de suministros.

La organización civil también documentó varios casos en los que las personas trabajadoras de la salud y de servicios esenciales sufrieron estigmatización y violencia a causa de su labor.

Por ejemplo, el caso de una enfermera del IMSS que fue agredida con cloro mientras caminaba por la calle en Guadalajara, Jalisco. Algo similar ocurrió en Filipinas, donde sujetos aventaron lejía en la cara de un trabajador de servicios públicos de un hospital.

Amnistía Internacional refirió que estos incidentes apuntan a un clima de desinformación y estigmatización, por lo que urgió a los gobiernos proporcionar información precisa y accesible sobre la propagación de COVID-19.

"Con la pandemia de COVID-19 acelerándose en todo el mundo, urgimos a los gobiernos a que tomen en serio la salud y la vida de las personas trabajadoras de la salud y de servicios esenciales", expresó la organización.

Con información de Expansión Política.