Ciudad de México.- “Si quedan funcionarios de ese grupo (de Palomino y Pequeño, colaboradores de García Luna) en el actual gobierno, en lo que corresponde al Ejecutivo, la instrucción es que no se proteja a nadie”, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia matutina de este lunes.

Señaló que no se va a proteger a nadie, “ya pasó el tiempo en que sólo se juzgaba a quienes no tenían agarraderas, ahora se castiga por parejo”.

“Aunque hay autonomía, y se respeta la independencia de la Fiscalía General de la República, no nos quedamos callados cuándo se trata de dar privilegios, impunidad, a presuntos delincuentes, de modo que no hay nada que temer”, respondió al señalamiento de la investigación de la periodista Anabel Hernández, de que en esa institución laboran siete personas cercanas a García Luna.

Dijo que en la investigación del señor García Luna, aparte de lo que está haciendo Estados Unidos donde se le está juzgando, también en México hay expedientes abiertos, y es lo mismo del señor Cárdenas Palomino y el señor Ramón Pequeño.

De los dos, informó, la unidad de inteligencia financiera de la Secretaría de Hacienda presentó denuncias oportunas sobre estas dos personas, “de modo que está abierto el proceso”.

López Obrador puntualizó que el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, tiene instrucciones desde hace meses, de que no se permita que trabajen en el actual gobierno personas que se hayan desempeñado durante el tiempo en que García Luna fue Secretario de Seguridad Pública.

“Es un asunto realmente vergonzoso el que García Luna actuará como secretario de salud pública del Gobierno Federal y al mismo tiempo protegiera a una de las bandas del crimen organizado”, indicó para preguntar ¿en qué situación estaba el país?

Recordó que del país llegó hablarse de un narcoestado, y en ese entonces pensaba que no era correcto clasificar de esa manera al Estado mexicano.

“Pero luego, con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí, se puede hablar de un narcoestado, porque estaba tomado el gobierno por quienes tenían a su cargo combatir la delincuencia estaban al servicio de la delincuencia; mandaba la delincuencia.”, afirmó.

Advirtió que “esto tiene atenderse para que no se repita nunca, nunca jamás.

“Tiene que haber línea divisoria, una frontera, entre autoridad y delincuencia; no mezclarse, porque entonces estaríamos desprotegidos todos; nos quedaríamos en estado de indefensión, por eso se trata sin miramientos a nadie, sin impunidad”, señaló.