México.- Mil 293 ambulancias a nivel nacional atenderán los traslados de emergencia por complicaciones de COVID-19. Serán insuficientes, no sólo por el número de unidades, sino por los largos tiempos de espera para entregar en los hospitales que ya están generando cuellos de botella, advirtió José Manuel Muñoz Carrillo, subcoordinador estatal de Socorros en la Ciudad de México de Cruz Roja.

Del total de ambulancias exclusivas para traslados de pacientes con sospechas o confirmación de COVID-19, 481 pertenecen al IMSS/ IMSS-Bienestar; 250 a Cruz Roja Mexicana; 174 a la Secretaría de Salud (Ssa); 171 a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); 120 a Petróleos Mexicanos (Pemex); 61 al ISSSTE; 33 a la Secretaría de Marina (Semar), y 3 al Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM).

"Lo digo abiertamente, hacen falta muchísimas ambulancias. Los servicios de urgencia están completa y absolutamente rebasados, y las cosas se van a poner peor”, dijo Muñoz Carrillo.

De acuerdo con el paramédico, en este momento la saturación de los hospitales es tal, que hay ambulancias paradas afuera de instituciones de salud, en espera de que les reciban a los pacientes. El tiempo promedio va de una hora y media a tres horas.

El retraso en la entrega de un paciente provoca una reacción en cadena, pues ahora los tiempos de respuesta de las ambulancias a los llamados de auxilio se han “ido al cielo”, y llegan a ser de hasta una hora, cuando antes de la pandemia eran de 30 minutos.

La desesperación va a conducir a dos cosas: a que la gente, al ver que no llega una ambulancia, pueda agredir a los paramédicos; y otra es que se desespere y agarre un carro y se vaya al hospital y empiecen a abarrotar los hospitales; no mediante un ingreso controlado y un ingreso ordenado, como es con las ambulancias, sino a tratar de tirar la puerta de los hospitales, porque así va a llegar a pasar”, alertó.

Las 250 unidades de Cruz Roja destinadas a los casos de coronavirus representan sólo 10 por ciento de sus dos mil 500 ambulancias. En la Ciudad de México, por ahora, sólo se han dispuesto seis unidades COVID, cada una de un costo aproximado de dos millones de pesos.

No tenemos la cantidad suficiente de equipos de protección personal para poder decir vamos a tener un abasto suficiente para 45 mil paramédicos durante cuatro meses, atendiendo la cantidad que te guste de pacientes por paramédico, al final del día todo se transforma en un tema de recursos”, agregó Muñoz Carrillo.

Por su parte, Guido Sánchez, director general del ERUM, indicó que el tiempo de espera promedio que sus ambulancias han registrado afuera de los hospitales es de hasta hora y media.

El manejo es muy delicado y no podemos llegar inmediatamente a que nos los reciban (a los pacientes) e irnos en cinco minutos, es un proceso lento, tenemos que respetar los procedimientos intrahospitalarios, pasar al filtro respiratorio, que sea evaluado el paciente, se determine si lo pasamos directo a cama, o a urgencias”, explicó.

Tan sólo en el segundo día de la fase 3 (21 de abril) las tres ambulancias del ERUM para casos COVID-19 realizaron 48 servicios.