El prolífico compositor e intelectual griego Mikis Theodorakis celebrará mañana su cumpleaños número 90 acompañado por el público que lo ha encumbrado, en un concierto en el Concert Hall Garden del complejo Atenas Megaron.

De acuerdo con el programa dado a conocer por el recinto, se trata de un homenaje a las canciones que han unido a miles de personas de un extremo a otro de Grecia y de todos los rincones del mundo, en el que participarán los cantantes Eleni Vitali, Zacharias Karounis, Betty Harlafti, así como la "Mikis Theodorakis" Popular Orchestra.

Mikis Theodorakis es un famoso compositor, conocido no sólo por su genialidad musical que lo ha llevado a escribir más de mil canciones y ciclos de ellas, sino por su militancia política, como opositor a la junta de los coroneles en 1974.

Una biografía que de él difunde una enciclopedia colaborativa, destaca la versatilidad que le ha permitido escribir lo mismo sinfonías que música de cámara, cantatas, oratorios, himnos, ballets, óperas, tragedias clásicas, temas modernos, internacionales y partituras para cine.

Entre lo más conocido de su discografía destaca el tema de la película “Zorba el griego”, entre muchas otras piezas.

Mikis Theodorakis nació el 29 de julio de 1925, en la isla griega de Chíos. Amante de la música desde pequeño, escribió su primer tema sin apoyo de instrumentos musicales, relata su hermana Margarita, en una reseña biográfica que aparece en su sitio oficial “mikis-theodorakis.net”.

Sus primeras lecciones de música las tomó en Pyrgos y Patras, mientras que su primer concierto lo ofreció cuando tenía 17 años.

Miembro activo de la resistencia contra la ocupación de las tropas y terriblemente torturado durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra civil en su país, estudió en el Conservatorio de Atenas, bajo la tutela de Olivier Messiaen y Eugene Bigot.

Su periodo en París fue de intensa creatividad artística, cuenta el texto, que pondera el éxito que tuvo desde sus primeras obras: un concierto para piano, su primera suite y su primera sinfonía, que fueron aclamados internacionalmente.

En 1957 comenzaron los reconocimientos, con la Medalla de Oro del Festival de Música de Moscú, y en 1959 fue propuesto para el premio de Mejor compositor europeo del año por su ballet “Antígona” en el Covent Garden.

Uno de sus trabajos más importantes vino en 1960, un trío para piano, violín y violonchello “The Feast of Assi-Gonia”, al que le siguieron muchos otros.

A su regreso a Grecia, compuso música genuina de sus país, entre ellas el ciclo de canciones “Epitaphios”, y comenzó una revolución cultural en su país.

Entre sus logros destacan la fundación de la Little Orchestra of Athens and tha Musical Society of Piraneus y dio muchos conciertos, también fundó la Lambrakis Democratic Youth. En 1964 fue electo miembro del parlamento griego.

Vendrían muchas otras emblemáticas composiciones y acciones militantes, como la creación del Frente Patriótico, en 1967. Comienza su persecución por parte de Los coroneles, quienes prohiben que se escuche música.

Se produce entonces un movimiento de solidaridad por parte de artistas e intelectuales de todo el mundo como Arthur Miller, Laurence Olivier, Yves Montand, Dmitri Shostakóvich, Leonard Bernstein o Harry Belafonte. Finalmente se decide su exilio a Francia, donde llega en abril de 1970.

En 1974, tras la fallida intervención en Chipre por parte de los coroneles y la caída del régimen fascista, regresa a Grecia. Continúa con sus dos facetas, artística y política. Es elegido en dos ocasiones diputado (1981-1986 y 1989-1993) y nombrado ministro en el gobierno de coalición entre centro derecha y comunistas de Constantinos Mitsotakis.

En 1983, reseñan sus biógrafos, recibe el Premio Lenin de la paz. Trabaja incansablemente por la mejora de las relaciones entre Grecia y Turquía, dirigiendo en numerosas ocasiones conciertos en varias ciudades turcas. También fue importante su campaña contra la energía nuclear tras la catástrofe de Chernóbil.

En los últimos años ha venido realizando campañas a favor de diversas causas humanitarias y por los derechos humanos, fundamentalmente a través de conciertos. También ha expresado su oposición a la actuación de la OTAN en la Guerra de Kosovo o la Invasión de Iraq. En 2000 fue propuesto para el Premio Nobel de la Paz.

Sigue siendo una voz fuerte en medio de la crisis griega, y ahora ha decidido celebrar su cumpleaños 90 al lado de su mejor aliado, el pueblo griego, que lo ha seguido en sus dos facetas, como artista y como activista social y político.