Canberra, (Notiex).- La discrepancia entre Australia y Estados Unidos en materia de refugiados comprende a mil 250 personas en esa condición, dos por ciento de los que han llegado al país de Asia Pacífico en años recientes.

En las pasadas dos décadas Australia ha recibido alrededor de 60 mil solicitantes de asilos, refugiados y emigrantes sin documentos, alrededor de tres mil por año, recordó la australiana Special Broadcasting Service (SBS).

En materia de refugiados al cerrar 2014 había 19.5 millones de refugiados en todo el mundo, de acuerdo al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

Además, 1.8 millones de solicitantes de asilo esperaban una resolución. A ellos se sumaban 38.2 millones de desplazados en sus propios países debido a conflictos o situaciones de persecución.

De acuerdo a la misma fuente de Naciones Unidas, países en desarrollo albergaban el mayor número de solicitantes de asilo: 86 por ciento, con Turquía en primer lugar con 1.59 millones de refugiados, seguido de Líbano y Jordania.

Para fines del mismo 2014, 26 países habían aceptado a 105 mil 200 refugiados en proceso de reubicación, es decir, que habían llegado a una primera nación desde la cual fueron enviados, tras su aceptación a otra.

De esa cifra de reubicados, casi dos tercios, 73 mil, fueron admitidos por Estados Unidos. El total de 105 mil 200 reubicados, significaba el uno por ciento del total mundial anual.

Por su parte Australia envía a los solicitantes de asilo de regreso a sus países de origen o a centros de detención en los vecinos Nauru y Manus, donde al menos mil 500 llevan varios años.

Provienen en su mayoría de Irán, Irak, Siria y Myanmar, muchos son de credo islámico.

De acuerdo a reportes de Amnistía Internacional (AI), en los centros de detención se dan numerosos intentos de suicidio y muertes, por lo que ha acusado a Australia de aplicar un elaborado y cruel sistema de abuso.

En ese marco el pasado 13 de noviembre ambos países pactaron un acuerdo de reubicación de refugiados, en el cual Australia tomaría refugiados provenientes de América Central, mientras Estados Unidos aceptaría mil 250 de Australia.

El acuerdo parecía mantener el 29 de enero cuando el secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseguró que se cumpliría recibiendo a los refugiados provenientes de los centros en Nauru y Manus.

La situación ahora se encuentra en crisis luego del abrupto fin de la llamada telefónica entre el presidente estadunidense Donald Trump y el primer ministro australiano Malcolm Turnbull, tras 25 minutos en lugar de los 60 previstos.

En esa llamada el acuerdo entre Australia y Estados Unidos, pactado en los últimos días de gestión del presidente Barack Obama, fue considerado "tonto" por el nuevo jefe de la Casa Blanca, quien lo mantiene en análisis.