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Mil Máscaras, la leyenda viviente que no fue sacerdote ni torero

El luchador revela que los libros son su vicio y la pintura su pasión; asegura que la disciplina es la clave para alcanzar el éxito.

Por Redacción, 2018-08-20 08:57

México. Notimex.- Su mamá quería que fuera sacerdote, pero él deseaba ser torero, sin embargo, el destino lo llevó a convertirse en luchador profesional y con más de 50 años de trayectoria, Mil Máscaras es una leyenda viviente del deporte a nivel mundial.

Al sitio donde se presente, su personalidad impone. A sus 75 años, aún luce su alta estatura y su imagen corpulenta. Al escuchar su voz grave saludando con amabilidad a su alrededor, es imposible no voltear a verlo. Ahí es donde empieza el anhelo por querer hallar al hombre, al ídolo detrás de la máscara.

Sus fans hacen fila para obtener una foto con él o un autógrafo. Se acercan para saludarle de mano y expresarle lo mucho que lo admiran. Él mira a cada uno y agradece con la humildad que caracteriza a una verdadera estrella del ring.

Ya se encuentra listo para el homenaje que le rinde la Filmoteca de la UNAM y en el que se proyecta la película “Mil Máscaras”, de Jaime Salvador, filmada en 1966. Con este ciclo inicia el programa Cine vs Cine en el Museo Universitario del Chopo.

Con cientos de triunfos obtenidos, decenas de reconocimientos internacionales, infinidad de películas en su haber y un legado imposible de igualar, Mil Máscaras no se cree “la divina garza”, pues por más éxitos que alcance, asegura que él sigue siendo nada.

Es un recordatorio que su madre María de los Ángeles le hizo a tiempo siendo chamaco. Tenía entre 14 y 15 años de edad cuando le dieron una pequeña medalla tras haber ganado una competencia deportiva. Aunque parecía de oro, no lo era, pero él la presumía como tal.

“Me la colgaba con el anhelo de que todos me la vieran cuando iba a estudiar y las chamacas volteaban a verme hasta que un día mi madre me dice: ‘Venga para acá’.

“Me dio la escoba y me dijo: ‘bárrame la calle’. Le respondí: ‘¿Yo, madre?’ ‘Sí, usted, bárrame la calle´. Con obediencia, sobre todo, agarré la escoba, barrí toda la banqueta y parte de la calle. Incluso, saqué la manguera y le di una pasada de agua”.

Al terminar me dijo: ‘No se eleve, usted no es santo, usted no tiene aureola; los santos tienen aureola y pueden elevarse”.

‘Entre más fama, más humildad; entre más poder, más humildad; entre más dinero, más humildad. Siempre vea al mismo nivel al más insignificante como al más encumbrado; al más pobre como al más rico’. “Así que, por más que logre, no soy nada”.

La mirada de Mil Máscaras se cristaliza al hablar de su madre. Ella fue maestra de profesión y su gran maestra en la vida. La define como una mujer muy inteligente al igual que su padre. Ambos le enseñaron a que debe mantener los pies sobre la tierra y nunca despegarlos.

Su nombre real es Aarón Rodríguez Arellano. Nació el 15 de julio de 1942 en la ciudad de San Luis Potosí y es el más chico de seis hermanos. A los cuatro años aprendió a leer, gracias a su mamá. Conoció a profundidad los libros de sus hermanos mayores que cuando ingresó a la escuela, se aburría durante las clases.

Desde entonces, se le quedó el vicio por los libros. Gracias a su buena vista y memoria, lee varios al mes y en su casa tiene una gran biblioteca con títulos de varios géneros, pues no tiene preferencia por alguno en especial.

“Tengo libros de todos los acontecimientos del mundo, de muchos años atrás y actuales; tengo como 40 o 50 enciclopedias diferentes. Es uno de mis tesoros, pues aunque tengo como 180 trofeos ni los tomo en cuenta”.

Mil Máscaras nunca ha buscado los premios, todos le han llegado solos. Son producto de su trabajo y los agradece, aunque nunca fue su objetivo obtenerlos.

Continuar pintando sí es prioridad en su vida. Por lo menos tiene unas 160 pinturas al óleo que no ha exhibido porque el Palacio de Bellas Artes no le ha abierto las puertas. La última vez le dijeron que esperara dos años para que analizaran su propuesta.

Entre su obra pictórica destaca una de “La última cena”, pero completa, pues el gladiador considera que a la pintura original de Leonardo da Vinci, le faltó agregar a la personas que invitaron a Jesucristo y sus discípulos al banquete, así como a quienes lo sirvieron.

“Vale la pena mi obra porque también tengo a Adán y Eva sin ombligo. Están cubiertos con una flor muy grande que cubre sus partes nobles. Es completamente diferente a como los grandes pintores los han presentado. Además, tengo como a 20 Quijotes y en uno de ellos, Sancho Panza carga al burro y no al revés”.

Asegura que nadie le enseñó a pintar, lo aprendió a través de libros y al observar a un pintor de su pueblo. Éste lo hacía mediante una cuadrícula copiando los cuadros que había en la iglesia y le quedaban perfectos.

Mil Máscaras logró pintar porque le inspiraba el arte y le gustaba la técnica. Se propuso aprenderlo, lo mismo que convertirse en luchador; aunque para ser uno de los mejores junto con Santo y Blue Demon, tuvo que pagar un precio.

“Porque no tiene ningún chiste lograr el éxito si no estás dispuesto a pagar el precio y éste consiste en trabajar más que los demás. Una vez que lo has logrado, trabaja el doble, y cuando hayas trabajado el doble, si te haces más viejo en una profesión como la mía, tienes que trabajar el triple para seguir en el éxito”.

Todos los días se levanta a las 5 de la mañana. Sólo duerme cinco horas, pues asegura no requerir de más tiempo para funcionar bien. Es un hábito que tiene desde que era adolescente.

“Por las mañanas corro cinco kilómetros y luego hago un poco de pesas. Si no lo hago a diario, procuro que sea cada tercer día. En los grandes hoteles siempre hay un gimnasio y aprovecho la alberca para nadar, para entrenar con un poco de fierros o me salgo a la calle a correr”.

Mil Máscaras consume todo tipo de alimentos, lo mismo carne de res, que pollo o pescado. Sobre todo, mucha ensalada y jugos de naranja o piña. No lleva una dieta rigurosa, simplemente trata de alimentarse lo mejor que se pueda en proteínas.

Aunque siempre los tuvo a la mano, nunca accedió a los vicios. Quizá sólo a una copa de vino tinto a diario porque, dice, es un dilatador de los vasos sanguíneos, lo cual beneficia al sistema cardiovascular.

“Siempre que me querían regalar algo, les decía: ‘ahorita me lo regalas, pero mañana me lo cobras’. En esta vida hay de todo y si uno no tiene cuidado con lo que hace o con quién se junta, se paga el precio”.

Aunque desde hace varios años radica en San Luis Potosí, asegura haber vivido más en otros países que en su propia casa, pues a lo largo de 52 años de carrera ha recorrido gran parte del mundo trayendo para sí mismo infinidad de imágenes y momentos.

En tres ocasiones estuvo en Grecia y dos en Egipto. También conoció Nigeria, Arabia Saudita, Kenia, Liberia y otras naciones de Asia como China y Japón.

“En cada viaje, lo más impresionante que puede haber es tener la oportunidad de conocer la historia, filosofía, literatura o arqueología de ese país; su gente, sus personajes, sus héroes y villanos. Una vez sabiendo esto, se logra abrir una conversación y discutir”.

Fue en 1972 cuando Mil Máscaras debutó en el Madison Square Garden, donde derrotó al local Spoiler. En 1975 Mil fue votado como el más popular en las revistas PWI e Inside Wrestling y en la actualidad es uno de los luchadores longevos más emblemáticos y en activo, tan sólo detrás de Hulk Hogan.

Disciplina es la clave, asegura. “Con disciplina se puede lograr un título universitario y a lo mejor hasta un Premio Nobel de Literatura. Lograr siempre se puede si uno se lo propone, sólo hay que dedicarle tiempo a todo lo que sea posible”.

El mote de Mil Máscaras fue a sugerencia de Valente Pérez Hernández, quien era dueño de la revista Lucha Libre en 1966.

“Valente dijo que quería hacer un personaje. Le pregunté cuántos enmascarados había y me respondió: ‘están el Santo, Blue Demon, Huracán Ramírez, El Rayo de Jalisco y El Enfermero’. Le dije: ‘pues si ellos son cinco, yo seré el mil’. Entonces, me mandó a registrar al personaje en Derechos de Autor”.

A la fecha guarda aproximadamente unas mil máscaras y asegura que le es difícil desprenderse de la que trae puesta aunque sea para dormir.

“Para nada me molesta, es extraordinaria porque me da una privacidad tremenda. Cuando me la quito soy una persona totalmente diferente, pues se trata de saber manejar a dos personajes distintos”.

Los diseños de su máscara han sido de su inspiración y maestros en la confección las han elaborado. Todavía conserva la primera que usó y hace cuatro años volvió a ponérsela cuando acudió a un evento en Guadalajara, Jalisco.

Incluso, se puso el mismo traje y las botas de su debut hace más de medio siglo. “Me puse las mismas mallas, el mismo calzón, la misma chamarra y la misma máscara”.

La primera película en la que participó como actor fue “Mil Máscaras” y después en “Los canallas”, ambas producidas por Enrique Vergara, pionero de los filmes del género de horror y lucha libre. Emparentó con Blue Demon y Santo en “Las momias de Guanajuato” y sobresalió en una decena más.

Alternó con figuras de la época como David Silva, Carlos López Moctezuma y Germán Robles, así como estrellas internacionales como John Carradine.

“En ocasiones estaba David Silva, un actor de mucha categoría y muy educado. Él y otros actores trataban de ayudarme y orientarme en el aspecto de la actuación. He tenido muchas ventajas, tomé clases con Carlos Ancira, uno de los mejores”.

Sin embargo, recuerda que prácticamente iba a perder el tiempo porque Ancira criticaba mucho a los católicos, cristianos y demás.

“Un día le dije que estaba equivocado, que no era ateo, que él sí creía y me respondió que se lo probara. Yo le dije que él compraba Lotería Nacional en la esquina con la creencia de que se la iba a ganar. De una forma u otra, eso es creencia. Entonces, me respondió que cambiáramos de tema y lo cambiamos”.

Al hacer un análisis de las nuevas generaciones de la lucha libre, el experto asegura que la juventud es lo más extraordinario que puede haber y lo importante es que se sepa aprovechar para que en un futuro se logre ser alguien.

“La lucha libre es la lucha libre y lo seguirá siendo no importa el modo en que se haga. Yo estuve en las grandes compañías como la World Wrestling Federation y dos veces me convertí en Campeón del Mundo en el Madison Square Garden de Nueva York, ganándole a Superstar Billy Graham, quien era su estrella.

“Dejé el cinturón sobre la lona porque no me interesaba quedarme en el territorio, ya tenía otras fechas para viajar a otros lugares”.

Al hacer un balance acerca de su vida y obra, Mil Máscaras se queda pensativo y responde que el luchador es un personaje y Aarón Rodríguez Arellano es él mismo.

“Mil Máscaras es mi otro yo y qué no me ha dado. Me ha dado todo, sobre todo muchas satisfacciones, con la oportunidad de viajar por el mundo y conocer otras culturas, a gente completamente diferente a nosotros.

“Yo soy un ser como cualquier otro. Un padre como cualquier otro; un marido, como cualquier otro y un luchador como cualquier otro”, concluyó.

#Creativos

Cuentos Mágicos de Leonora Carrington llega a Museo de Arte en NL

Poseedora de un entendimiento diferente a la realidad, Leonora Carrington reconocía el mundo a partir de leyes ocultas que mostraba por medio de su trabajo.

Por Redacción, 2018-09-25 16:50

Monterrey, (Notimex).- El Museo de Arte Contemporáneo (Marco) presentará la exposición Leonora Carrington. Cuentos Mágicos, con más de 200 piezas de la artista mexicana de origen inglés, a partir del próximo 12 de octubre al 3 de febrero de 2019.

En conferencia de prensa, el director operativo de Marco, Jaime Rosales, informó que la muestra explora diferentes facetas de la artista como pintora surrealista, escultora, escritora, además de su incursión en cine y teatro.

“Esta muestra abarca más de 60 años de carrera poniendo énfasis en los momentos históricos que fueron fundamentales en su obra”, dijo.

Este recorrido, apuntó, es desde sus inicios en la pintura, su vida en Francia y Nueva York, su relación con los animales y su gran acercamiento con las religiones del mundo.

Refirió que una etapa importante fue su relación con México, al arribar en 1942 y donde pasó el resto de su vida y que tuvo contacto con las celebridades de todos los ámbitos en el país de esa época.

Por su parte, la curadora de la exposición, Tere Arcq, mencionó que serán exhibidas pinturas de caballete y mural, gráfica, dibujo, escultura, máscara y diseños escenográficos, textiles, fotografía, documentos, libros y objetos personales.

Esta colección de más de 200 piezas fueron aportadas por 65 coleccionistas privados de Inglaterra, Estados Unidos, Ciudad de México y de esta capital industrial, añadió.

“Los núcleos de la exposición distinguen ciertos temas recurrentes en la obra de Carrington, como lo es la presencia de la Diosa Blanca, símbolo de la recuperación del poder femenino”, indicó.

También, expresó, destaca el reino animal, el cual refleja el respeto por la naturaleza y que se encuentra en todas sus obras, en donde refuerza su convicción de la igualdad entre los animales y los humanos.

Señaló que la exposición comprende además de 16 textos inéditos y un compendio de voces históricas y contemporáneas cercanas a la artista, mismas que establecen un puente con sus obras.

Poseedora de un entendimiento diferente a la realidad, Leonora Carrington reconocía el mundo a partir de leyes ocultas que mostraba por medio de su trabajo.

Este universo se puede resumir en una sola palabra: Magia, por lo que la exposición hace honor a su visión y presenta una exploración renovada de su vida y obra a través de ocho núcleos y un gabinete de fotografías de Lee Miller, Kati Horna y Chiki Weisz.

Leonora Carrington, pintora surrealista y escritora inglesa nacionalizada mexicana, nació el 6 de abril de 1917 en Lancashire, Inglaterra y murió el 25 de mayo en la Ciudad de México en 2011, víctima de una neumonía.

#Sociedad

Acné y urticaria pueden ser síntomas de problemas emocionales

La piel es la parte más sensible del cuerpo que pudiera verse afectada por factores psicológicos.

Por Redacción, 2018-09-25 16:43

México.-El estrés, la ansiedad, depresión y otros problemas psicológicos contribuyen al desarrollo de enfermedades comunes de la piel como el acné, la rosácea, psoriasis, picazón, eczema, dolor y urticaria.

Lo más grave es que es un círculo vicioso, los problemas emocionales que refleja la piel mediante el acné o la rosácea provocan a su vez más estrés y ansiedad entre quienes lo padecen, afirma Kristina G. Gorbatenko-Roth, profesora de psicología de la University of Wisconsin-Stout.

La piel es la parte más sensible del cuerpo que pudiera verse afectada por factores psicológicos, sin embargo muy pocos psicólogos están estudiando la relación”, agrega.

Emociones catastróficas

Por su parte el dermatólogo Rodolfo Klein, miembro de la Sociedad Chilena de Dermatología y Venerología, asevera que la piel en su inicio, cuando estamos en el periodo embrionario, tiene una relación muy cercana con el sistema nervioso.

Por lo tanto muchas células, que forman parte de este sistema, tienen también sus derivados en la piel y por ende se trata de un órgano que manifiesta no sólo lo que pasa a nivel del sistema nervioso sino que también y como decían los antiguos, actúa como un reflejo del alma”, agrega.

En el organismo funcionan también los sistemas simpático y parasimpático, que controlan los vasos sanguíneos, la presión, vasodilatación y vasoconstricción, lo que explica las pieles pálidas frente a un susto o enrojecidas cuando se siente vergüenza o ira.

Cuando una persona está sometida a una situación de estrés prolongado, éste afecta a todo su organismo; desde la forma en la que absorbe los alimentos, provocando un déficit en la nutrición y por ende, alteraciones en la piel”, indica.

Klein concluye que los estados anímicos tienen una relación directa con todo el funcionamiento del organismo, y emociones como el estrés o la ansiedad pueden verse reflejadas en la piel.

Tratamientos mutuos

Debido a ello, la American Psychological Association pone en relevancia el trabajo de la psicodermatología, la cual puede ayudar a reducir ambos problemas mediante las terapias cognitivo-conductual y la meditación.

La terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, puede ayudar a los pacientes a manejar el estrés y dejar atrás el catastrofismo de las enfermedades como la psoriasis”, explica Rick Fried, doctor en psicología y autor de “Healing Adult Acne”.

La clave de ello está en dar a los pacientes una sensación de control sobre sus condiciones y reacciones ante ellas, afirma.

#Oh-La-La

¡Atención!, Selena Gomez está regalando su ropa en Instagram

A través de Instagram Stories, Sel indicó que estaría regalando uno de los vestidos de Prada que usó para el video de ”Back to you”.

Por Redacción, 2018-09-25 16:31

México.-Últimamente Selena Gomez está muy ocupada impactando con sus looks en la semana de la moda, ayudando en una asociación contra el tráfico de personas y disfrutando de sus amistades pero eso no quiere decir que se olvide sus fans.

A través de Instagram Stories, Sel indicó que estaría regalando uno de los vestidos de Prada que usó para el video de ”Back to you”.

”Este es el vestido que usé para el videoclip de Back to you. Si lo quieres, házmelo saber porque no tiene sentido que siga en mi armario” dijo en IG.

La cantante no explicó muy bien cómo podrás obtenerlo pero mientras tanto, ¡envíale un mensaje ya! (Por todas las redes sociales existentes)