México.-  A los buzones de Bajo Palabra han llegado cientos de dudas de ciudadanas en torno a los créditos a la palabra y a los censos del Bienestar que hizo el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) entre 2018 y 2019.

Nuestros lectores preguntan qué deben hacer para acceder a los créditos anunciados, pues quieren “solicitar” un préstamo a la palabra para levantar su negocio o simplemente para conseguir ingresos durante el confinamiento y reducción de la vida pública, que podría concluir hasta finales de mayo de 2020.

Otros más solicitan información sobre dónde se pueden inscribir, otros preguntan si todavía están realizando el censo del Bienestar, pues a sus casas nunca pasaron a censarlos; y así centenares de dudas, casi todas iguales, sobre los créditos a la palabra y los censos del Bienestar.

A todos nuestros lectores les informamos que de acuerdo a los lineamientos establecidos por el gobierno federal, la entrega de dichos apoyos se realizará en tres pasos:

Paso uno: La selección de un millón de beneficiarios. El gobierno seleccionará a las personas que serán beneficiadas de los censos del bienestar que realizó a cinco millones de solicitantes, entre 2018 y 2019. Si no fuiste censado, no tendrás derecho a ese apoyo.

Paso dos: Los pequeños empresarios que sean seleccionados o beneficiados, recibirán una llamada telefónica.

Paso tres: El interesado acudirá por su crédito a la sucursal bancaria asignada, cercana a su negocio o vivienda, donde recibirá los 25 mil.

No tienes que presentar ninguna garantía, ni preocuparte si estás o no en el buró de crédito. El dinero se te entregará bajo palabra de honor, pues solo se firmará sin ningún requisito. El préstamo podrás pagarlo en dos años, con un 6.5% de interés anual.

Todos aquellos ciudadanos que no fueron censados entre 2018 y 2019, no son sujetos a dichos créditos y el gobierno federal no ha anunciado la realización de nuevos censos del Bienestar para este año.

El anuncio y los problemas

El día de ayer el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador informó  que se otorgarán un millón de créditos para la economía formal, la economía informal, y para pequeñas empresas familiares por un monto de 25 mil pesos por cada crédito, lo que da una inversión de 25 mil millones de pesos.

De igual forma dijo que partir del día lunes se empezarán a dispersar dichos créditos y se comprometió que no “hubiera tanto trámite, tanto papeleo, pérdida de tiempo, todo simplificado, a la palabra”.

Sin embargo, este anuncio que hace el presidente AMLO para enfrentar la crisis económica generada por el Covid-19, no necesariamente corresponde a la realidad de los cinco millones de ciudadanos registrados por el censo del Bienestar que se hizo entre 2018 y 2019, pues el fin de esos censos fue otro.

Actualmente, muchos datos de esos censos como los números telefónicos registrados ya no son útiles porque algunos perdieron sus teléfonos o les fueron robados, otras personas cambiaron de domicilio.

La realidad que registraron esos censos tampoco corresponde a la de ahora, pues se levantaron mucho antes de  aparición del coronavirus y de la caída del precio del petróleo, entonces nadie tenía prevista la magnitud de la crisis económica que esto generaría, no solo en México, sino en el mundo entero.

También debe considerarse que los censos del Bienestar no se terminaron de hacer al cien por ciento, por ejemplo: en varios municipios quedaron inconclusos, como es el caso de Acapulco y otros más donde la delincuencia y el crimen no permitió hacer el censo.

AMLO dio por concluido el censo de Bienestar el 4 de febrero de 2019, pero en la realidad no fue así, pues una semana después (7 de febrero de 2019), el delegado Regional en Acapulco, César Núñez, denunció que los censos no se habían concluido porque el crimen organizado estaba impidiendo realizarlo en las colonias de Acapulco.

Entonces, surgen varias dudas sobre los censos del Bienestar, que son la base para entregar el millón de créditos a la palabra en esta crisis sanitaria-económica:

¿Qué pasará con aquellas personas que no fueron censadas entre 2018 y 2019 pero que ahora son afectadas por el cierre de sus negocios y requieren el apoyo del gobierno?

¿Cómo se garantiza la veracidad de los censos del Bienestar, pues hay muchos ciudadanos que  están diciendo que ellos nunca fueron censados, y otros más que perdieron teléfonos, o que cambiaron de residencia?

¿Cuál será la opción que ofrezca el gobierno para aquellas personas que no son parte del padrón de los censos del Bienestar pero que requieren apoyo?

Mal haría el presidente Andrés Manuel López Obrador, si pretende solucionar la crisis económica actual con un censo que no fue planeado para enfrentar la crisis financiera, económica y sanitaria que ha traído el Covid-19.

Como historiador y sociólogo, sabe que una medida para paliar una realidad no se aplica en automático para resolver otra totalmente distinta a la prevista.

Los créditos a la palabra para un millón de microempresas formales e informales, está bien, pero no se debe perder de vista a los otros ciudadanos que no aparecen en los censos del Bienestar.

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