Ciudad de Méxcio.- El retorno de algunos jóvenes de la generación millennial a la casa de sus padres a causa de la crisis por la pandemia de covid-19 ya comenzó.

La contingencia les está pegando de tal manera que les es imposible sostener el pago de una renta, porque se quedaron desempleados o les redujeron el salario.

Fueron golpeados por la crisis de 2008-2009. Hoy, la pandemia los está noqueando.

Con mucho esfuerzo lograron abrirse camino para independizarse de sus padres, pero el covid-19 los obligó a retroceder.

“El riesgo como país es que estamos echando a la basura lo que llamamos bono demográfico, porque estos jóvenes que hoy están regresando a casa de sus padres son personas altamente formadas, tienen un nivel superior. Entonces, se invirtió en su educación y no se van a explotar de manera adecuada sus capacidades y esto va a impactar en el crecimiento económico del país. En el mediano plazo, esto va a estar desincentivando a los jóvenes para seguir estudiando, lo que puede devenir en un mayor crecimiento de la delincuencia. Para ellos implica un sentimiento de frustración por no haber logrado su sueño o porque su sueño se trunca”, advirtió Carlos Alberto Jiménez Bandala, especialista e investigador en economía de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle.

Refirió que los últimos datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) confirman que la tasa más alta de desempleo está entre los jóvenes, pero además jóvenes con educación media superior o superior.

De acuerdo con datos del Inegi, los millennial representan 46% de la población ocupada en el país; la mitad de ellos gana hasta tres salarios mínimos, mientras que sólo 4% percibe más de cinco salarios mínimos al mes.

Por si fuera poco, agregó el investigador, los jóvenes que logren insertarse al mercado laboral durante estos tiempos de crisis tendrán un poder adquisitivo 30% menor, comparado con quienes ingresan en condiciones económicas más favorables, y no podrán reponerse jamás.

CAMBIAN VALORES Y PRIORIDADES

Debido a la pandemia, los millennials están transformando sus valores iniciales, revelan encuestas y analistas, ya que, ahora, los jóvenes y jóvenes adultos de entre 26 y 39 años, hablan de ahorrar, tienen preocupación por sus pagos a plazos, estrés por la situación económica venidera y el cambio en sus hábitos.

Mientras entre 35 y 50% dejó de buscar departamentos y casa habitación para rentar, y algunos han tenido que regresar a casa de sus padres, 44% dice que tiene que ahorrar para el futuro, y el mismo porcentaje menciona que ya está utilizando sus ahorros durante esta contingencia.

Además del cambio en hábitos económicos también se ha transformado la prioridad en los valores con los que estaban comprometidos.

Con información de Excelsior