Ciudad de México, EFE.-Un día como hoy, hace exactamente seis años, Real Madrid alcanzó su décimo título de Copa de Europa, a costa de Atlético de Madrid, en la final de Lisboa. Un 24 de mayo del 2014, el elenco merengue se impuso (4-1) a los ‘Colchoneros’ tras un gol de Sergio Ramos a los 93′ -que forzó la prórroga- y anotaciones posteriores de Gareth Bale, Marcelo y Cristiano Ronaldo.

Seis años después de aquella noche mágica en Portugal, Real Madrid decidió recordar aquel episodio de la Champions League, que tuvo a Sergio Ramos y Luka Modric como protagonistas. El conjunto albo hizo que los dos jugadores recreen la jugada del córner y revelen algunos secretos.

“Con una sola palabra, yo diría histórica. Histórica y mágica porque el Madrid es un mundo mágico y somos muy afortunados de pertenecer a ello”, dijo Ramos.

“Lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en Lisboa es el trofeo, la Champions, después de tantísimos años luchando para poder disfrutar primero de esa final y después de poder ganarla. Te acuerdas de toda tu familia y del sacrificio y esfuerzo que te ha costado durante muchos años. Es lo bonito del fútbol, la recompensa de poder levantar una Champions y añadirla a tu currículum”, añadió Ramos.

Para el central, “la lucha hasta el final” figura en “el ADN del Real Madrid. Mientras exista una posibilidad, haya un minuto o un segundo siempre he sido consciente de que se podía”.

El recuerdo de la ejecución del gol permanece indeleble en la memoria del capitán madridista.

“Es cierto que al final es un grandísimo remate, sobre todo por la ejecución, el salto, la distancia, el portero Thibaut, que abarca mucha portería. Yo creo que solo existía ese rincón por donde podía entrar el balón”, explicó.

Para el central, “la lucha hasta el final” figura en “el ADN del Real Madrid. Mientras exista una posibilidad, haya un minuto o un segundo siempre he sido consciente de que se podía”.

El recuerdo de la ejecución del gol permanece indeleble en la memoria del capitán madridista.

“Es cierto que al final es un grandísimo remate, sobre todo por la ejecución, el salto, la distancia, el portero Thibaut, que abarca mucha portería. Yo creo que solo existía ese rincón por donde podía entrar el balón”, explicó.

“Fue un buen centro de Modric, me meto en el segundo palo porque es donde hay más jugadores y puedo bloquearme con algún movimiento. Tengo la marca de Godín, estaban Bale, Cristiano... Hago un amago hacia el segundo palo y me meto por dentro. En esas décimas de segundo, con tanto jugador y tanto revuelo, a Godín no le da tiempo a llegar porque le gano la posición”, añade.

“Ese metro me permite avanzar solo bordeando el punto de penal y cabecear prácticamente solo con una ejecución perfecta en el minuto 93 que nos daba el empate para ir a la prórroga”, continuó.

Modric fue el otro protagonista al servir el balón para el cabezazo de Ramos. “Yo iba muy tranquilo, con la convicción de que íbamos a marcar un gol. Sergio estaba en un buen sitio, se colocó muy bien y, luego, cómo lo metió es historia. Fue increíble”, aseguró.

“Habíamos practicado bastante durante la temporada este córner. Lo metimos también en partidos previos como en Champions ante el Bayern y algunos encuentros de Liga. Era importante poner un buen balón en el sitio en el que lo puse, pero luego Sergio hizo un buen movimiento y el remate fue perfecto”, concluyó Luka Modric.