México.- La falsificación de billetes suele ser una práctica conocida entre la población mexicana, pues buena parte de las personas que realizan operaciones en efectivo, la han padecido. Sin embargo, existe un fenómeno del cual no se tiene mucha información respecto a su presencia ni a su identificación. Se trata de la circulación de monedas apócrifas.

Por esta razón es que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) publicó, a través de sus redes sociales, una infografía para educar acerca de los elementos que conforman a las monedas mexicanas con el objetivo de que la población identifique cuáles son las auténticas.

El organismo detalló que las monedas cuyo valor es de uno, dos y cinco pesos son bimetálicas, es decir, tienen un anillo de acero inoxidable y el centro es de bronce de aluminio (en el caso de la de 10 pesos es al revés). Esto es relevante, pues en ninguno de ellos debe percibirse algún tipo de borde en la unión de los metales, estos deben estar ensamblados a la perfección.

Algunos de los aspectos que sí se pueden presentar en la conformación de la moneda es que haya ranuras en el borde de las mismas, pero por ningún motivo puede haber algún tipo de rebaba, ya que si es así, se trata de una pieza falsa.

Para detectar una moneda apócrifa, el tacto también resulta un gran aliado en esta tarea, pues éstas no deben sentirse resbalosas. En este sentido, todas y cada una de las texturas, ya sea las que marcan el valor o las del águila en la parte posterior, deben ser palpables y estar bien definidas en la superficie metálica. Si se siente como una pieza fundida, señala la comisión, es una moneda falsa.

Un punto que es importante mencionar es que, a causa de su naturaleza, éstas no se decoloran, su apariencia no cambia durante toda su vida. Las únicas modificaciones que se pueden presentar son las relacionadas con su uso diario, sin embargo, estos cambios deben mostrarse de manera irregular.

Si una persona sospecha de una moneda, de la misma forma que sucede con los billetes, puede entregarse a un banco para que la analicen. Todas las instituciones, sin excepción, deben recibir los metales para su estudio, según la Ley Monetaria de México, pero ningún establecimiento puede marcarla o perforarla si es que duda de su autenticidad, el único con la capacidad de realizar esto es el Banco de México.