Cuernavaca, Morelos.- Los ataques ocurridos el miércoles pasado dejaron al descubierto el ambiente de inseguridad que se vive en Morelos; estado que se ha convertidos en escenario de masacres en los últimos meses dado la ineficacia y banalidad del gobierno del exfutbolista Cuauhtémoc Blanco.

Los asesinatos han ido al alza en territorio morelense, de acuerdo con cifras oficiales. El Sistema Nacional de Seguridad Pública indica que en octubre, cuando Blanco Bravo rindió protesta, se registraron 70 asesinatos.

El trabajo de las autoridades morelenses para procurar justicia en un una de las regiones más conflictivas del centro del país se percibe escaso y desarticulado.

La inseguridad de esta región se manifestó de manera particular a través de una serie de ataques con armas de fuego en espacios públicos, siendo el más reciente el doble homicidio perpetrado a plena luz del día en el centro de la ciudad de Cuernavaca. Este acto se suma a la lista de más de 400 homicidios dolosos cometidos desde la llegada del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo al poder.

Sicario Sicario

En marzo pasado, la cifra escaló a 87, sin embargo, el mes más crítico de violencia fue febrero, cuando 94 homicidios, según la fiscalía estatal. En Morelos, gobernador por Blanco, se contabilizan 480 homicidios desde octubre de 2018.

En este contexto, la mayor crítica y responsabilidad recae precisamente sobre el mandatario de la entidad, quien desde que ocupó el cargo, no ha reflejado un verdadero interés por hacer de la seguridad el tema prioritario de su administración; concentrado casi por completo en mantener una serie de pugnas contra sus adversarios políticos –siendo el exgobernador Graco Ramírez y su familia, los principales en la lista.

Para atacar a sus adversarios políticos, entre ellos a la senadora Lucía Meza Guzmán, Cuauhtémoc Blanco utiliza los recursos públicos destinados a comunicación social, que el coordinador de esta área, Alexander Pisa Metcalfe, reparte a medios amigos de manera discrecional.

Frente a los nuevos niveles de violencia que impactaron a la capital morelense, diversos sectores de la sociedad y representantes estatales solicitaron al exfutbolista entablar un trabajo coordinado para beneficio de la entidad.

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“Creo que urge que, hoy más que nunca, nos unamos y nos quitemos las rencillas. Porque no te voy a mentir: yo creo que entre algunos actores políticos todavía las hay. Pero ahora es importante que se queden de lado”, reconoció el diputado federal del Partido Encuentro Social, Jorge Arturo Argüelles Victorero.

El legislador insistió en que las estrategias para la procuración de justicia en el estado deben ser tarea coordinada.

Para Argüelles Victorero existe un intento por desestabilizar la entidad y, dicha responsabilidad, recae en personajes que efectúan una campaña negativa en contra del gobernador, Blanco Bravo.

 “Alguien por ahí que no está de acuerdo en que al gobernador le vaya bien (…) Si supiera quién es, pues yo lo denunciaría, pero desafortunadamente no lo sé. Pero sí hay hechos que han agudizado esta violencia y parecería que un grupo o a alguien en especial le interesa que al gobernador le vaya mal”, mencionó.

Tras el doble homicidio ocurrido la mañana del pasado miércoles en el centro de la capital morelense, la exigencia de un trabajo coordinado y de una nueva estrategia de seguridad vino al unísono para el gobernador Cuauhtémoc Blanco. Desde los integrantes del Congreso local, pasando por el Observatorio Nacional Ciudadano e incluso el alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán.

Una de esas voces fue la de la senadora Lucía Meza Guzmán, quien pidió al gobernador de Morelos cumplir con su responsabilidad de prevenir y combatir la comisión de delitos, agregando que “si no puede con la responsabilidad, renuncie al cargo”.

Luego de estas declaraciones, Cuauhtémoc Blanco convocó a una rueda de prensa para expresar que el asesinato junto a Palacio de Gobierno fue un hecho lamentable.

“No estoy enojado, estoy furioso de lo que pasó porque no se vale que un personaje haga esto”, expresó el gobernador, quien se comprometió a “llegar hasta las últimas consecuencias”, para evitar esta clase de delitos.

Al ser cuestionado sobre la exigencia de la senadora de Morena, Blanco Bravo aseguró que la legisladora pertenece a la clase política que busca obstaculizar su gobierno.

“Ella (Meza Guzmán) tiene aspiraciones a ser gobernadora. Todo mundo dice que sigue involucrada con Graco Ramírez. No se vale que esta clase política aproveche estos acontecimientos (…) Ella maneja todo Cuautla, maneja al presidente municipal. Entonces le pido a la senadora que no aproveche estos hechos lamentables para las campañas en seis años”, replicó.

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Con información de Reporte índigo.