#Sociedad

Muere exesposa de Nelson Mandela, muere a los 81 años

Winnie y Nelson se separaron en 1992 y se divorciaron formalmente en 1996.

Por Redacción, 2018-04-02 10:38

México, (UPI) – Winnie Madikizela-Mandela, la esposa del ícono de los derechos civiles Nelson Mandela durante la lucha del apartheid en Sudáfrica, murió el lunes, dijo un portavoz de la familia. Ella tenía 81 años.

Madikizela-Mandela murió en el Hospital Milpark de Johannesburgo, donde estaba siendo tratada por una infección renal.

Ella misma, icono del movimiento del apartheid, se casó con el activista Nelson Mandela en 1958. Su marido fue arrestado en 1963 y declarado culpable de traición y condenado a cadena perpetua. Su liberación en 1990 fue una señal del fin del gobierno de la minoría blanca, que finalmente llegó en 1994 y su elección como presidente, con Winnie Mandela sirviendo como la primera dama de Sudáfrica.

Mientras su esposo estaba preso, hizo una campaña visible para su liberación y fue puesto bajo arresto domiciliario. También fue desterrada y encarcelada en régimen de aislamiento durante 18 meses por cargos de terrorismo y procomunismo.

Más tarde fue elegida para el Parlamento de Sudáfrica, pero su imagen quedó marcada por una serie de escándalos. Los Mandelas se separaron en 1992 y se divorciaron formalmente en 1996.

“La señora Madikizela-Mandela fue uno de los mayores íconos de la lucha contra el apartheid. Luchaba valientemente contra el estado del apartheid y sacrificó su vida por la libertad del país”, dijo una declaración de la familia Mandela. “Su activismo y resistencia al Apartheid la llevaron a la cárcel en numerosas ocasiones … Mantuvo con vida el recuerdo de su esposo Nelson Mandela durante sus años en Robben Island y ayudó a dar a la lucha por la justicia en Sudáfrica uno de sus rostros más reconocibles.

“Dedicó la mayor parte de su vida adulta a la causa de la gente y por esto se la conocía ampliamente como la Madre de la Nación”.

#Sociedad

Día Mundial del Síndrome de Down; aquí algunos mitos y realidades

El Síndrome de Down esta repleto de mitos ocasionados por la desinformación. Conoce aquí la verdad sobre este trastorno genético.

Por Redacción, 2019-03-21 11:47

México.-Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down para generar consciencia en la sociedad sobre esta condición. Un problema es la desinformación que existe sobre este trastorno genético, ocasionando diferentes mitos que no son ciertos.

A continuación, te decimos los mitos más comunes sobre el Síndrome de Down y qué es lo que en realidad sucede con las personas que tienen esta condición, según la Sociedad Nacional del Síndrome de Down en Estados Unidos.

Mito: El Síndrome de Down es hereditario

Verdad: El Síndrome de Down por Translocación es el único tipo que tiene un componente hereditario.

Esta variación está presente entre el tres y cuatro por ciento de todos los casos, pero sólo el uno por ciento de todos los casos del trastorno son hereditarios.

Mito: La gente con Síndrome de Down nació de padres mayores.

Verdad: La mayoría de los niños con Síndrome de Down nacieron de mujeres menores de 35 años por la razón de que las mujeres más jóvenes tienen más hijos.

Por otro lado, la probabilidad de tener un hijo con Síndrome de Down aumenta con la edad de la madre, particularmente después de los 35 años.

Mito: Las personas con Síndrome de Down siempre están felices.

Verdad: La gente con este trastorno tiene todos los sentimientos como cualquier otra persona. Mito: Los adultos con Síndrome de Down son iguales que los niños.

Verdad: Los adultos que tienen esta condición no son niños y no se les debe tratar como niños.

Disfrutan hacer actividades de adulto y la compañía de otra gente mayor de edad. Mito: La gente con el Síndrome tiene una severa discapacidad cognitiva grave.

Verdad: La mayoría de las personas con Síndrome de Down tienen una discapacidad cognitiva leve a moderada, la cual no es indicativa de las muchas fortalezas y talentos que cada individuo posee.

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Ejército ya admite en sus filas a personas tatuadas, confirma Sedena

Con el fin de apegarse al principio de no discriminación, el Ejército ya admite a personas tatuadas.

Por Redacción, 2019-03-21 11:35

México.-Desde el 18 de marzo pasado la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) admite en sus filas a ciudadanos que tengan tatuajes, informó en un oficio el General Crescensio Sandoval González, titular de la dependencia.

Apegado al principio de la no discriminación, al Ejército se podrán integrar personas tatuadas, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos estipulados por la Sedena.

“Con el fin de que este instituto armado se encuentre acorde con la actualidad de la sociedad mexicana, apegándose al principio de la no discriminación, hago de su conocimiento que a partir de la fecha 18 de marzo, se autoriza el ingreso a dichas Fuerzas Armadas de personal civil que cuenten con tatuajes”, reza el oficio obtenido por el periodista Humberto Padgett.

Los requisitos que los aspirantes tatuados a las Fuerzas Armadas deben cumplir son los siguientes:

Los tatuajes no deben estar en lugares visibles con el uso del uniforme: manos, brazos, cuello y cara.

La dimensión máxima de los tatuajes debe ser de 10 x 10 centímetros.

Las imágenes no deben ser ofensivas a la mora y/o hacer apología al delito.

En caso de que tener más de un tatuaje, estos no deben ocupar más del 10 por ciento de la superficie corporal.


Nota original de Radio Fórmula
#Sociedad

Más de 400 migrantes de África y Asia viven a a intemperie en Chiapas

La estación migratoria Siglo 21 cuenta con capacidad sólo para 960 personas y ya está saturada. Fuentes extraoficiales indican que hay más de mil personas.

Por Redacción, 2019-03-21 11:20

México.-Desde hace 21 días, Esther, de 25 años; su hijo, de cuatro meses, y más de 400 migrantes extracontinentales —entre ellos varios niños— duermen a la intemperie, cocinan y se bañan en las aguas negras que arrastra un arroyo cerca de la estación migratoria Siglo 21.

Los migrantes provienen de Angola, Congo, Camerún, Nigeria, Nepal, India, Bangladesh, Haití, entre otras nacionalidades.

Esta población cada vez más heterogénea está ahí para entregarse al Instituto Nacional de Migración (INM), tramitar un oficio de libre tránsito y continuar su viaje a Estados Unidos o Canadá para solicitar asilo.

Sin embargo, la estación migratoria Siglo 21 cuenta con capacidad sólo para 960 personas y ya está saturada. Fuentes extraoficiales indican que hay más de mil personas.

Algunos de quienes permanecen en el interior de las instalaciones fueron asegurados en distintos puntos del país y están a la espera de ser repatriados a sus país de origen; otros son extracontinentales que aún no concluyen los trámites para obtener su oficio de salida o salvoconducto, explica un trabajador del INM, quien pidió no ser identificado porque no está autorizado para dar información.

“Ya les explicamos que no hay espacio adentro de la estación migratoria, por eso no podemos recibirlos ahora”, explica el empleado.

En la explanada exterior de la estación hay una gran cantidad de mujeres con niños en brazos, así como embarazadas que se resguardan bajo la sombra de árboles de mango del sol de hasta 40 grados.

Esther, proveniente del Congo, afirma que lleva 10 días durmiendo en el piso, a la intemperie, con su hijo de cuatro meses. Describe en su poco español que tiene que ir a bañarse y hacer sus necesidades fisiológicas en el arroyo que se ubica a un costado, donde otros migrantes también se ven obligados a consumir esa agua contaminada por la falta de recursos económicos. La mujer asegura que algunos adultos y niños ya padecen enfermedades en la piel y presentan problemas gastrointestinales.

Otros migrantes extracontinentales han optado por rentar algunas casas cerca de la estación, con un costo de 10 dólares por persona y donde viven hacinados.

Acusan malos tratos. Roberto, un joven de 18 años, quien viaja con su padre desde Angola, se queja de que México es el único país que tarda muchos días en entregar el oficio de salida. “Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala tardan un día, México 15 días”, afirma.

El joven explica que para poder ingresar a la estación migratoria tienen que esperar de siete a 15 días y quedar encerrados ahí otros 15 días más. “Esa es una cárcel, no quiero estar encerrado ahí; no somos delincuentes, somos migrantes que sólo queremos ir a Estados Unidos o Canadá, no quedarnos en México”, aclara.

Los migrantes extracontinentales acusaron que al interior de la estación migratoria son víctimas de discriminación por el color de su piel. “Los separan a los blancos y a los negros; a los blancos les dan primero la comida y lo poco que sobra a los negros”.

Ellos hacen énfasis en que se encuentran desesperados porque el dinero se les ha terminado y no tienen para alimentar a sus hijos y mujeres, y exigen la presencia de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, ya que consideran que se violan sus derechos humanos al mantenerlos en las instalaciones del INM esperando por mucho tiempo tramitar el documento de salida, aguantar hambre, no contar con lugares dignos para sus necesidades, ni alimentación adecuada.

Según cifras del INM, un total de 2 mil 958 migrantes procedentes de África fueron presentados ante las autoridades el año pasado. Tan sólo en el mes de enero ya sumaban 228.

El mismo reporte indica que el año pasado fueron presentadas ante las autoridades migratorias 123 mil 797 personas procedentes de Centroamérica (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala Honduras, Nicaragua y Panamá); en enero de 2019 fueron 7 mil 422.