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“Narcos México”: las claves de la actividad criminal, según Neflix

Los grupos criminales en Colombia básicamente les han cedido el mercado de la cocaína en Estados Unidos a los mexicanos.

Por Redacción, 2018-12-07 08:25


Insight Crime.- “Narcos” ha alcanzado la mayoría de edad. En su cuarta temporada, la popularísima producción de Netflix deja el hampa de Colombia para centrarse en el país que es hoy el epicentro de los ejes criminales en Latinoamérica: México.

La selección de las locaciones, el periodo de tiempo cubierto y el reparto no fueron casuales: ofrecen una imagen del mundo criminal de México a través de los ojos de mexicanos y en el momento preciso en que surgieron algunas de las que hoy son las organizaciones criminales más poderosas y violentas.

Pero “Narcos: México” no habla solo del pasado. Una mirada más de cerca a la serie brinda algunas claves esenciales sobre el actual estado del hampa en el país y sus perspectivas.

La estrategia de la DEA contra capos

Desde su primera temporada, con una mirada creativa del ascenso y caída de Pablo Escobar en Colombia, “Narcos” de Netflix ha ofrecido un vistazo dramatizado del origen del actual hampa latinoamericano a través de los ojos de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.

Episodio tras episodio de “Narcos: México”, puede verse al agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena trabajando como parte de un grupo más amplio en Guadalajara, en una búsqueda frenética de capos de la droga, incluyendo a Miguel Ángel Félix Gallardo y a Rafael Caro Quintero. La “estrategia de los capos” afirma que la captura o muerte de los jefes de las organizaciones criminales provoca la caída de dichas estructuras.

Han pasado varias décadas desde entonces, y aun cuando la estrategia ha demostrado ser ineficaz y contraproducente, sigue aplicándose. Centrar todos esos esfuerzos en hacer caer las cabezas de las organizaciones criminales sin una estrategia más amplia a largo plazo para atacar las economías ilegales solo lleva a la fragmentación de estos grupos. Organizaciones fragmentadas son mucho más difíciles de identificar y enfrentar.

De hecho, aun después del arresto final en 2016 del exjefe del cartel de Sinaloa Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, el cartel sigue siendo uno de los principales grupos criminales del país.

Pero ni la DEA ni las autoridades mexicanas parecen haber aprendido la lección. Hoy, la DEA sigue centrada en las cabezas de los grandes carteles. Ahora ha virado su interés de Félix Gallardo y el cartel de Guadalajara al cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al jefe de ese grupo, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

Tanto las autoridades estadounidenses como mexicanas ofrecen recompensas de varios millones de dólares por la captura de El Mencho. El Departamento de Justicia de Estados Unidos, junto con la DEA y otros organismos, anunciaron también recientemente nuevas “iniciativas de control coordinadas” para “desmantelar” el CJNG.

Un nuevo panorama criminal

La escena en la que aparece un Félix Gallardo que casi retorna de la muerte para volver a ocupar su silla en la cabecera de la mesa de una federación de criminales con ideas en común al final de la última temporada de “Narcos” fue el punto de partida de lo que terminó siendo un lucrativo modelo de negocios. Pero las innumerables luchas intestinas que se libraban por lo bajo eran una señal de lo que estaba a punto de suceder.

Con el tiempo, esta estructura jerárquica ha sido reemplazada por muchos grupos de menor tamaño, más fragmentados.

El cartel de Sinaloa y el CJNG son actualmente los grupos criminales más fuertes de México. Pero una serie de arrestos y muertes de importantes miembros de los carteles, además de las disputas internas, han causado la disidencia de estos grupos. Como resultado de ello han surgido nuevos grupos y están formando alianzas con rivales de los carteles en el poder, ejecutando ataques con la esperanza de tomar el control de actividades ilícitas importantes.

Esto ha dado paso a niveles de violencia sin precedentes. Mientras que la violencia es mala para las actividades de las organizaciones narcotraficantes, los grupos más pequeños dependen de ella para llevar a cabo secuestros, extorsión y otros delitos. En 2017, México registró más de 30.000 homicidios, más que en cualquier otro año de la historia del país. Los homicidios van en camino a romper un nuevo récord en 2018.

Colombia y México: socios del crimen

La entrevista de Félix Gallardo y Pablo Escobar (y su conversación sobre los hipopótamos) por la mitad de la temporada podría haber sido producto de una licencia creativa. Lo que queda claro, sin embargo, es que la generación de Félix Gallardo entabló la relación entre organizaciones criminales en México y Colombia. Y lo lucrativa que ha llegado a ser dicha asociación.

Hoy en día, los grupos criminales en Colombia básicamente les han cedido el mercado de la cocaína en Estados Unidos a los mexicanos, mientras que buscan nuevos mercados en Europa y China que ofrezcan mejores márgenes y menores riesgos.

Grupos criminales como el cartel de Sinaloa y el CJNG siguen recibiendo el grueso de su cocaína de Colombia —primer productor mundial del alcaloide— pero ahora están cultivando nuevas alianzas criminales en el país, luego de un acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016 entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y de la caída constante de Los Urabeños.

Los mexicanos se encuentran estableciendo mayor presencia en Colombia y enviando emisarios para garantizar el control de calidad de sus nuevos socios.

En 2016, por ejemplo, el hijo del excabecilla del cartel de Sinaloa El Chapo hizo una prolongada visita a la ciudad de Medellín, durante la que fue supuestamente protegido por la organización criminal conocida como la Oficina de Envigado. En la periferia rural de la ciudad, visitó presuntamente dos laboratorios de cocaína que despachaban 400 kilogramos de cocaína a la semana hacia México por medio del puerto de Buenaventura, sobre el Pacífico colombiano.

¿Por qué limitarse a las drogas?

A medida que “Narcos: México” avanza, Félix Gallardo se da cuenta de que para mantener su poderío, necesita diversificar sus actividades criminales del tráfico de marihuana exclusivamente para incluir también la cocaína.

Desde entonces, las organizaciones criminales han seguido la misma lógica.

Dos de las industrias ilícitas más destacadas que aparecen desde las décadas de 1970 y 1980 son el tráfico de drogas sintéticas, como el fentanilo y las metanfetaminas, así como la heroína, y el comercio ilegal de combustible robado.

Con la caída en la demanda de marihuana y el ascenso de la demanda de opioides, los grupos criminales mexicanos se han adaptado a las nuevas circunstancias. El CJNG y el cartel de Sinaloa están peleándose por monopolizar el mercado estadounidense de la heroína. Más del 90 por ciento de la heroína analizada por la DEA en 2017 tenía su origen en México, según la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas 2018.

Además, los masivos decomisos de metanfetaminas y fentanilo indican que los grupos criminales están produciendo más drogas sintéticas para adaptarse a los cambios del mercado, lo que también puede estar contribuyendo al alza en las muertes por sobredosis registradas en los últimos años en Estados Unidos. Las muertes por sobredosis de drogas —inducidas en su mayoría por opioides— aumentaron 21 por ciento a 63.632 en 2016, según la DEA.

Aparte del tráfico de narcóticos, el robo de combustible se está posicionando rápidamente como una actividad criminal lucrativa que compite con las ganancias obtenidas del negocio de la droga. En 2017, la petrolera estatal de México Petróleos Mexicanos (Pemex) contó cerca de 10.000 episodios de robo de combustible, lo que bate el récord del año anterior.

El multimillonario negocio ilícito —que según algunos informes tiene “una fuente potencial de enriquecimiento mucho mayor que los narcóticos ilegales”— también ha generado un repunte de la violencia. En una sangrienta racha de cinco días en septiembre de 2018, por lo menos 54 personas cayeron muertas en confrontaciones entre grupos criminales rivales por el control del negocio ilícito en el estado central de Guanajuato, que han calificado de “paraíso” para los ladrones de combustible.


Fuente original: https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/narcos-mexico-claves-netflix-actualidad-criminal/
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Peña impuso el silencio ante ola de periodistas asesinados

Enrique Peña Nieto pasará a la historia como el presidente que no quiso enfrentar la violencia contra las periodistas.

Por Redacción, 2019-02-19 11:25

México.- “Enrique Peña Nieto pasará a la historia como el presidente que no quiso enfrentar la violencia contra las periodistas. Por el contrario, actuó con todo el poder para silenciar a quien, con la fuerza de su palabra y la evidencia del trabajo periodístico, mostró a la población el tamaño de su avaricia.

Esto nos hereda, el país más peligroso para ejercer el periodismo, el país de las grandes contradicciones, el país identificado a nivel mundial como el más feminicida”.

Lo anterior fue expuesto por Lucía Lagunes Huerta, directora general de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), cuya asociación civil, realizó una investigación en torno a la violencia que enfrentaron las mujeres periodistas durante el sexenio de Peña Nieto.

De acuerdo con el estudio, de 2012 a 2018 se registraron 448 casos de violencia en contra de las comunicadoras del país; de los cuales, 11 fueron feminicidios.

Tales cifras representan un incremento de 341 por ciento, en comparación con las 131 agresiones que se documentaron en la administración de Felipe Calderón Hinojosa.

El estudio fue presentado hace unos días en la Universidad Iberoamericana Puebla y ahí se detalló que la entidad su ubicó en tercer lugar a nivel nacional con el mayor número de atentados en contra de las periodistas con un total de 37 casos; de los cuales, uno fue homicidio en 2012.

A Puebla solo la superaron la Ciudad de México que reportó el 17 por ciento de las agresiones y Veracruz con el 13 por ciento.

Las amenazas y hostigamientos contra las reporteras en Puebla, explicó Lagunes Huerta, se dieron en tres momentos trascendentes como fue el inicio de la gestión de Rafael Moreno Valle, con el aumento del robo de combustible y durante el proceso electoral del año pasado.

En este tiempo, se registró una persecución de periodistas por parte de actores políticos y funcionarios, así como espionaje y llamadas intimidatorias en las redacciones para eliminar contenidos, publicación obligatoria de boletines oficiales y censura de fotografías que comprometieran al entonces gobernador Rafael Moreno Valle.

Los ataques, detalló, no dejaron de lado la intimidación, el hostigamiento, las agresiones físicas y la violencia sexual digital.

Cimac también mencionó robos de material de trabajo en las redacciones como computadoras, así como prácticas de espionaje en correos electrónicos, grupos de WhatsApp y ataques al patrimonio de los periodistas como el allanamiento a sus domicilios y acoso judicial.

Tanto en Puebla como en el resto del país, la mayoría de las informantes atacadas cubren la fuente política, quienes además, trabajan temas de corrupción y anomalías del proceso electoral.

En el estudio antes mencionado se precisa que el 73.70 por ciento de las periodistas amenazadas o violentadas en el país cubren la fuente política, el 15 por ciento sociedad, el 4.98 por ciento seguridad, el 3.79 por ciento estados y el 0.71 por ciento cultura y deportes.

Del tipo de medio donde laboran las víctimas, el 57.58 por ciento lo hace en prensa escrita, el 26.54 por ciento en un portal digital, el 9.48 por ciento en radio, el 4.74 por ciento en televisión y el 1.66 por ciento en agencias de noticias.

Las edades, el 26 por ciento tiene entre 36 y 40 años de edad, el 21 por ciento de 41 a 45 años, el 19 por ciento de 31 a 35 años, el 14 por ciento de 45 a 50 años, el 9 por ciento de 26 a 30 años y el 7 por ciento de 51 a 55 años de edad.

De todo el sexenio de Peña Nieto, el año más violento para las profesionistas de la información fue 2018 con el 23.93 por ciento de las agresiones; 2016 con el 18.01 por ciento; 2015 con el 17.54 por ciento y 2014 con el 15.64 por ciento.

Respecto al tipo de violencia destacan los actos de intimidación con el 19.56 por ciento, amenazas con el 13.39 por ciento, hostigamiento con el 11.51 por ciento, agresiones físicas con el 10.15 por ciento, bloqueo informativo con el 8.69 por ciento, campañas de desprestigio 7.22 por ciento y uso desproporcionado de la fuerza pública con el 6.28 por ciento.

Lucía Lagunes resaltó que los funcionarios, servidores públicos y legisladores, son los que más agreden a las féminas comunicadoras; incluso, se ubican por arriba de los narcotraficantes e integrantes de bandas delincuenciales.

En este sentido detalló que del total de las denuncias documentadas, los agresores fueron: funcionario municipal con el 18.48 por ciento, candidato, militante o simpatizante de partido político 16.35 por ciento, funcionario estatal 15.88 por ciento, civiles 8.53 por ciento, grupos armados civiles 6.4 por ciento y funcionario federal 4.74 por ciento.

En este último punto cabe mencionar que hace unos días, la reportera de esta casa editorial y colaboradora de la K Buena de Ciudad Serdán, Evangelina Rosales Gasca, fue amenazada por Julio César Bonilla, asistente del diputado local del partido Compromiso por Puebla, Uruviel González Vieyra, por publicar una entrevista con el legislador en la que reconocía que le interesaría la candidatura a gobernador por dicho instituto político.

El agresor intimidó a la reportera de la fuente política al mencionarle el nombre de la escuela de su hijo y posteriormente dicho sujeto, también amenazó al esposo de Eva, también reportero.

Ante ello, el gremio periodístico y diversas organizaciones civiles condenaron tal acto intimidatorio de la comunicadora que sólo realiza su trabajo.

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AMLO deja en vilo a la madre del “Chapo” sobre repatriación del capo

Un abogado de doña Consuelo buscaría entregarle una carta a AMLO para solicitarle la repatriación del capo sinaloense.

Por Redacción, 2019-02-19 11:16

México.- El pasado 16 de febrero la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán pidió a Andrés Manuel López Obrador repatriar a su hijo, antier el Ejecutivo Mexicano respondió a tal petición.

Días antes de la declaración de Consuelo Loera, Joaquín Guzmán Loera fue declarado culpable por una corte de los Estados Unidos; transcurridos unos días de aquel martes que puso fin a un largo juicio y seis días de liberación por parte del jurado

El adelanto que dio López Obrador respecto al tema, fue declarado el pasado domingo, momentos después de que regresara de su gira por Sinaloa y que visitara la tierra de Joaquín “El Chapo” Guzmán (Badiraguaro).

En una breve entrevista para Suelta La Sopa de la cadena de televisión Telemundo, el Presidente fue abordado y al ser cuestionado referente a la petición de la madre del Chapo, Andrés Manuel López Obrador respondió que pronto hablará del tema.

Cabe señalar que su respuesta, misma que fue captada en video, apunta a que Andrés Manuel López Obrador ya conoce del tema y que posiblemente esté considerando, junto con su gabinete, la opción de solicitar a Estados Unidos la repatriación del narcotraficante sinaloense.

El pasado 16 de febrero, Consuelo Loera, madre de Joaquín Guzmán comentó a Univision que quiere volver a ver al Chapo, por lo que solicitará a autoridades estadounidenses una visa humanitaria para visitarlo.

La mujer de 90 años de edad detalló que recibe recados de parte de su hijo, quien les dice que se encuentra bien, y lo único que le queda a ella es pedirle a Dios para que lo mantenga en buen estado y lo ayude a salir de prisión.

Señaló pensó abordar al presidente López Obrador en su visita al municipio de Badiraguato, donde nació “El Chapo”, pero se arrepintió.

Aun así, un abogado de doña Consuelo buscaría entregarle una carta a AMLO para solicitarle la repatriación del capo sinaloense.

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Usan garrafón como incubadora en hospital de Sonora

En redes sociales, circuló la imagen de la bebé con el garrafón de agua, hecho que causó la indignación de los usuarios.

Por Redacción, 2019-02-19 11:11

México.- Aunque el gobierno de AMLO, con la Secretaría de Salud, ha planeado la rehabilitación de hospitales y centros de salud, las deficiencias en el servicio son perceptibles en los distintos estados de México. El ejemplo está en lo que sucedió en el Hospital General de Magdalena, en Sonora, donde a una recién nacida le colocaron un garrafón de agua como incubadora.

En redes sociales, circuló la imagen de la bebé con el garrafón de agua, hecho que causó la indignación de los usuarios y, de inmediato, se cuestionó al gobierno de Sonora —que está bajo la gestión de Claudia Pavlovich— por la negligencia del personal de hospital.

De acuerdo con los familiares de la recién nacida, todo comenzó cuando a su mamá le negaron la atención en el hospital, justo cuando estaba a punto de dar a luz.

Por esta razón, la mujer tuvo que parir dentro de un auto. Luego, regresó al hospital Magdalena para recibir apoyo. Y, finalmente, los trabajadores la recibieron… peeeeeero a la bebé le colocaron un garrafón que servía como incubadora —todo esto sucedió el pasado 11 de febrero—.

Según el testimonio de Nohemí Hernández de Valdivia, abuela de la bebé, una de las trabajadoras del hospital argumentó que no podía recibir a la paciente —aunque estuviera en labores de parto— porque no había cupo en las instalaciones —y eso que la mujer contaba con Seguro Popular, pero esto no fue suficiente para que el personal del hospital la atendiera—.

Nohemí Hernández compartió su denuncia en redes sociales y expuso que después de escuchar las razones de la trabajadora y, una vez que su nuera dio a luz y les permitieron el paso a las instalaciones, la familia se percató de que había camas desocupadas.

Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue la atención que el personal le brindó a la bebé, al utilizar un garrafón como incubadora.

“Verdaderamente es una tristeza que pase esto y una ciudad que gasta recursos para titularse de pueblo mágico y ni siquiera cuenten con los recursos humanos, menos tecnológicos para estas urgencias”, lamentó la abuela de la recién nacida.

Una vez que la imagen se difundió en redes sociales, Claudia Pavlovich, gobernadora de Sonora, pidió la destitución de la directora del Hospital General de Magdalena, Rebeca Villa Morales.

Y entre las instrucciones que dio —y publicó en su cuenta de Twitter— están: Que se agilicen las gestiones ante el gobierno de AMLO para que concluya el equipamiento del nuevo hospital de Magdalena; y la revisión de todo el equipo con el que se atiende a los pacientes en todos los centros de salud y Hospitales de Sonora.

Según Pavlovich, el trabajo está en la no repetición de este caso, mientras la familia Valdivia espera que NO se haya pasado la cuenta del servicio del hospital a su seguro, “como si verdaderamente hubieran atendido el parto, ¡ya sería el colmo!“, expresó Nohemí Hernández .