México.- El Primer Comando de la Capital (PCC), el cártel de drogas más importante de Brasil, inició una campaña de reclutamiento de "soldados" a fin de formar un "ejército" de 40 mil hombres. La expansión de esa agrupación narcotraficante está en la mira de la DEA, la oficina estadounidense.

El PCC puso en marcha un plan para fortalecer su poder de fuego en la "guerra" que libra contra otras organizaciones delictivas como el Comando Vermelho, de Río de Janeiro, y la Familia del Norte, de la región amazónica, ligada a las bandas colombianas.

La meta de contar con 40 mil reclutas, actualmente tiene unos 20 mil, permitiría que el PCC consolide su presencia en las fronteras, zonas estratégicas para su expansión internacional.

"La información que tenemos es que la orden del PCC es que cada miembro bautice " a un nuevo integrante, afirmó Lincoln Gakiya, Grupo de Acción contra el Crimen Organizado. "Surgieron informaciones respecto al interés de esa organización (PCC) en aumentar el número de apadrinados para enfrentar a otros grupos delictivos en varios estados", agregó Flavio Werneck, de la Federación Nacional de Policías Federales.

El PCC, que algunos especialistas denominaron como el "Partido del Crimen", incorporaba nuevos miembros luego de una selección en la que el postulante debía realizar una suerte de "juramento" sobre las normas de conducta internas y necesitaba de un "padrino".

Posteriormente los mandos superiores evaluaban el perfil del postulante y su ingreso sólo se realizaba cuando era respaldado por otros dos integrantes de la gavilla.

Esa tradición fue modificada, eliminándose pasos y reduciendo el número de "avales" del nuevo miembro del cártel, para permitir el ingreso acelerado de "soldados".

Si logra tener 40 mil hombres en armas, el PCC podrá convertirse en una fuerza paramilitar con más miembros que la mayoría de las policías provinciales de Brasil cuyo Ejército regular tiene cerca de 230 mil hombres.

En 2006 la banda demostró su poder de fuego y disciplina cuando lanzó decenas de ataques armados simultáneos en San Pablo, y la ciudad más importante del país colapsó durante una semana, con un saldo de cerca de 600 muertos.

Debido a su estructura jerárquica y diversificación en varias actividades delictivas, como el control de presidios, asalto de bancos y narcotráfico, el PCC, nacido en los 90, desarrolló un poder económico muy superior a otras bandas como el Comando Vermelho, la más antigua del país surgida en los años 70.

Su poder económico se benefició "a su actuación en una nueva ruta de la cocaína, la que viene de Bolivia, pasa por Paraguay y entra en Brasil", señaló el procurador Sergio Chrispino.

El accionar del PCC ingresó en el "radar" de la agencia antinarcóticos de los Estados Unidos, la DEA. En mayo la DEA participó en un operativo internacional realizado en la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero, en el que se incautaron cerca de 500 kilogramos de cocaína, procedente de Bolivia, que el PCC iba a enviar a las capitales brasileñas.

Según el Ministerio Público de San Pablo el PCC tiene presencia en los "27 estados de la Unión y realiza negocios ilícitos en ocho países de América del Sur", con presencia permanente en algunos de ellos. Además de contactos con el crimen organizado en Colombia y Bolivia, el PCC tiene su foco en Paraguay, donde se establecieron algunos de sus hombres importantes.

Paraguay es uno de los diez principales vendedores de marihuana al exterior según un ranking de la agencia de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen (UNODC). Paraguay tiene un clima y un tipo de terreno que favorecen el cultivo del cannabis y una frontera muy "porosa" con el ávido mercado consumidor brasileño.

A lo que se suma la experiencia de los productores locales que desde 2012 extendieron de forma acelerada la superficie plantada con marihuana transgénica.

Gracias a esas semillas genéticamente modificadas la plantas demoran entre 90 y 100 días en crecer, frente a los 180 días de las semillas naturales, por lo cual los abastecedores del PCC duplicaron su producción. (ANSA).