Ciudad de México.- El empresario y ex titular de la Conade, Nelson Vargas, criticó la resolución judicial que el Segundo Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito dio a favor de uno de los asesinos de su hija, Silvia Vargas.

 

La resolución concede un amparo a Cándido Ortiz González o Eduardo Cisneros Marín y/ o Leonardo Huerta López, alias “Comandante Blanco”, líder de la banda de secuestradores “Los Rojos”, responsable en septiembre de 2007 del plagio y asesinato de Silvia.

 

El fallo deja sin efecto el auto de formal prisión dictado en contra del detenido porque no contó con una defensa adecuada.

 

La decisión judicial, basada en que el defensor de oficio del acusado no contaba con cédula profesional, fue calificada por el empresario como ridícula.

 

“¿Qué culpa tiene la víctima que el Poder Judicial no prevea que el abogado defensor no tenía cédula profesional.

 

“Llevamos 13 años en esto y es más probado que esta gente asesinó a mi pequeña y han delinquido por más de 20 años y no sentencian a nadie”, expresó Nelson Vargas.

 

Vargas insistió en calificar como ridículos lo señalamientos del juez  Manuel Bárcena por argumentar que no se cumplió con el debido proceso  de los presuntos asesinos.

 

“Ahora resulta que los delincuentes tienen más protección que las víctimas, es ridícula esa resolución de haber amparado a ese grupo de criminales.

 

“Ahora prosigue según esto iniciar nuevamente el juicio después de años de estar trabajando, tener un abogado para que nos salgan con esto”, expresó.

 

Vargas urgió a que esta situación se resuelva pronto porque es injusto para las víctimas.

 

“Mientras estas personas no demuestren que son inocentes no podrán salir. Siempre he creído en la justicia de mi país, pero hay jueces muy torpes y es lo que está pasando”, dijo.

 

El 10 de septiembre la hija de Nelson Vargas salió a las 6:30 horas de su domicilio para dirigirse al colegio, pero no llegó.

 

Alrededor de las 10:00 horas su padre recibió  varias llamadas al celular en las que un hombre que aseguraba tenerla secuestrada  pedía  tres millones de dólares para liberarla.

 

El 5 de diciembre de 2008 la entonces Procuraduría General de la República (PGR) confirmó pericialmente que los restos encontrados en la casa marcada con el número 51 de la calle Bellavista, en la delegación Tlalpan, pertenecían a la joven.

 

A pesar del amparo Cándido Ortiz no será puesto en libertad  ya que el resolutivo ordena que el Juez Segundo de Distrito Especializado en Ejecución de Penas en la Ciudad de México decrete la reposición del procedimiento en el expediente 359/2019, en virtud que si bien hubo una posible violación al procedimiento, el juzgador de primer grado tiene la obligación de cerciorarse que las personas que comparecieron como defensores sean licenciados en derecho.

 

Con información de 24 horas y La Jornada.