México.-Netflix lanzó el tráiler de la segunda temporada de la serie Narcos: México, que será estrenada el próximo 13 de febrero. De nuevo estará protagonizada por Diego Luna, quien interpreta a Miguel Ángel Félix Gallardo, un capo mexicano que fundó el primer cártel mexicano, el de Guadalajara.

En el video se reveló que el narcotraficante se concentrará en aumentar su negocio delictivo a costas del colombiano Pablo Escobar Gaviria, quien uno de los criminales más perseguidos del mundo en la década de los ochenta, por la cantidad de cocaína que traficaba a Estados Unidos. Con el Cártel de Medellín logró tener el control de más de 80% de la producción mundial del sintético.

También, se mostrará la participación más directa que tuvo el gobierno estadounidense a través de la “Operación Leyenda” dirigida por Walt Breslin, para intentar atrapar a “El Padrino” de México, después de la tortura y asesinato del agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) Kiki Camarena.

A través de diez capítulos de una hora cada uno, se darán detalles de la lucha que Félix Gallardo hizo para mantener unidas a las “plazas” de su organización, que en la primer temporada tuvieron enfrentamientos.

El elenco está conformado con, además de Diego Luna, Teresa Ruiz, Mayra Hermosillo, Sosie Bacon, Andrés Londoño, Alex Knight, Miguel Rodarte, Jesse Garcia Matt Biedel, Jesús Ochoa, Flavio Medina, Alberto Zeni, Jero Medina, Jose Julian, Noé Hernández, Nat Faxon, entre otros.

Los productores ejecutivos son Eric Newman, José Padilha, Doug Miro y Andi Baiz.

La noche del 15 de septiembre de 1978, la fiesta nacional de la Independencia de México, que celebra todo el país, tropezó en Culiacán, Sinaloa, con un suceso que aceleró el ascenso de Miguel Ángel Félix Gallardo en la pirámide del narcotráfico en México.

Esa noche, a la ciudad de Culiacán llegó la noticia de un enfrentamiento por el rumbo conocido como la Y griega. Allí, en una emboscada del Ejército, había sido abatido el legendario Pedro Avilés Pérez, conocido como El León de la Sierra, un personaje que desde los años cuarenta, del siglo XX, tendió los primeros puentes con la mafia italoestadounidense para el tráfico de heroína y marihuana.

Don Pedro, como lo llamaban, había formado un clan que trabajaba para su servicio. Entre ellos estaba Miguel Ángel Félix Gallardo, un agente de la policía judicial de Sinaloa que se desempeñaba como escolta de la familia del entonces gobernador Leopoldo Sánchez Celis (1963-1968).

A aquel hombre alto y enjuto lo distinguían su inteligencia, su buen trato y su capacidad para corromper políticos. Por su cercanía con el poder del estado y sus dotes personales, Don Pedro lo convirtió en su enlace con la clase política de Sinaloa.

Esa es la historia que comenzará a contar la serie Narcos: México, secuela de Narcos, la exitosa producción de Netflix centrada en la historia de los capos colombianos de la droga. Esta semana se conoció el primer tráiler de la serie que se estrenará el próximo 16 de noviembre.

El León de la Sierra dominaba la región. Pero hacia los años setenta, las disputas por el poder entre las familias de narco crecieron en Sinaloa, y los enfrentamientos eran cada vez más constantes. Presionadas por el Gobierno de los Estados Unidos, las autoridades actuaron, y en 1975 el Gobierno mexicano puso en marcha la Operación Cóndor, su primera gran ofensiva contra la siembra de marihuana y amapola en la sierra de Sinaloa y Durango.

Lo distinguían su inteligencia, su buen trato y su capacidad para corromper políticos.

Don Pedro y su gente consideraron que no había que sacudir las aguas y, mientras estas se aplacaban, movieron su centro de actividades –y progresivamente sus residencias– a la ciudad de Guadalajara, en Jalisco.

Cuando la muerte sorprendió a Avilés, su grupo ya estaba asentado en la Perla de Occidente, y al frente quedó Miguel Ángel Félix Gallardo, seguido en el mando por Ernesto Fonseca Carrillo, Manuel Salcido Uzueta –a quien los estadounidenses llamaban Crazy Pig y aquí lo conocían como El Cochiloco–, Juan José Quintero Payán, Pablo Acosta Villarreal y Juan José Esparragoza Moreno, El Azul.

En un escalafón menor se encontraban Amado Carrillo, Rafael Caro Quintero e Ismael Zambada García, El Mayo. "Muy por debajo de ellos, apenas como pequeños sembradores, traficantes de enervantes y pistoleros, estaban Héctor Palma Salazar, Joaquín Guzmán Loera, los hermanos Arellano Félix y los hermanos Beltrán Leyva", escribe Anabel Hernández en su libro Los señores del narco.

Con ellos, la DEA inaugura la etapa de los cárteles en México, al bautizarlos como el Cártel de Guadalajara. Desde allí, Félix Gallardo construyó un imperio que, al momento de su detención, en 1989, rondaba los 50 millones de dólares por las ganancias del tráfico de cocaína, de acuerdo con cálculos de las autoridades de Estados Unidos y México. Ya lo llamaban entonces El Jefe de Jefes o El Padrino, y fue el narcotraficante más poderoso de México, al ser el primero en exportar cocaína a gran escala desde Colombia a los Estados Unidos, a través del país, cuando el resto de los grupos solo comerciaba con marihuana y amapola.