México.-Este domingo en Puebla un hombre identificado como Alberto le dio un yogurt a dos de sus hijas, la menor de nombre Alexa lo ingirió y minutos después colapsó, fue llevada de emergencia al Hospital Comunitario de Tetela donde se encuentra al borde de la muerte.

La madre de Alexa, Rosa Corona, se encuentra separada de Alberto, de 35 años, padre de sus seis hijas, de 18, 16, 14, 9, 6 y tres años. Desde que tuvieron a su primera hija, Rosa, de 34 años, soportó todo tipo de maltratos, golpes, humillaciones y violaciones, por lo que la mujer optó por separarse por el bienestar de ella y de sus hijas a quien también maltrataba.

Alberto se ensañaba con Alexa, relató su madre, incluso le decía "bastarda" y que la niña no era suya. Fue también abusada físicamente en varias ocasiones por Alberto y cuando Rosa abandonó a su marido; entonces éste le aseguró que iba a "llorar lágrimas de sangre".

Rosa cuenta que cuando su pequeña hija tenía ocho meses de edad, ellos dos discutieron y en venganza, el hombre tomó a la bebé de su ropa, la alzó y luego la dejó caer a la cama en dos ocasiones: "yo pensé que un día me la iba a matar".

Este domingo 25 de agosto Rosa y sus cuatro hijas más chicas despertaron a las 10 de la mañana, una de sus hijas salió por las tortillas y le dijo a su mamá que se había encontrado a su papá y que le dio un yogur para ella y otro para Alexa.

La primera que lo bebió fue la pequeña de tres años y rápidamente empezó a sentirse mal, con dificultad para respirar, cambio en el color de piel, se desvaneció y comenzó a sacar espuma por la boca. Rosa pidió auxilio a los vecinos y la llevaron al Hospital Comunitario de Tetela, donde viven.

Detrás de ellos, llegó otro vecino con las hijas de 6 y 9 años, que también consumieron el yogur y estaban intoxicadas. Por la gravedad de las menores, fueron llevadas al Hospital General de Zacatlán. Alexa era la más grave y tuvo tres paros respiratorios. Uno de sus riñones, según los estudios, estaba destrozado, informó el periódico local Central.

Alexa fue llevada al Hospital del Niño Poblano en Terapia Intensiva. No ha recuperado la consciencia. Aún se desconoce con qué fueron envenenadas las niñas, pues hasta ahora la mamá no ha podido pagar los exámenes de laboratorio.

La pequeña Alexa no está ni siquiera registrada por que su padre no quiso. Aunque es el principal sospechoso de este horrible hecho, el hombre no ha sido aún detenido. Si la menor sobrevive, su vida será bastante difícil pues podrían quedarle severas secuelas o incluso en estado vegetativo.

Violencia reiterada

Hace tres años, Rosa Corona Hernández decidió separarse de su esposo, Alberto L. M. por el temor de que un día asesinara a Alexa, su hija menor de tres años de edad.

Rosa es originaria de Benito Juárez en el municipio de Tetela de Ocampo, trabaja en un invernadero y cuando decidió separarse de Alberto tuvo que buscar un cuartito donde vivir.

Pero las condiciones del lugar eran tan malas, que cada que llovía se inundaba, así que tuvo que salirse y rentar otro, aunque le costara un poquito más caro. Rosa llegó con sus cuatro hijos: el de 14, 9, 6 y 3 años de edad a un lugar que está a unos metros de la casa de la mamá de Alberto. Sus hijas de 18 y 16 años de edad ya viven aparte porque se casaron.

Alberto se dedica a la albañilería y radica en Tulancingo. Cuando llega a Tetela se queda en la casa de su mamá y en ocasiones se encuentra con Rosa y sus hijas pues pasan por el mismo camino.

Cuando Rosa lo dejó metió una demanda. Supuestamente el hombre debía darle 600 pesos cada semana para mantener a sus cuatro hijos, pero nunca lo hizo. Por el contrario, hace unos meses, se comunicó con Rosa para amenazarla por no querer regresar con él: "vas a llorar lágrimas de sangre", le dijo.

El DIF apoyará en los gastos

Los gastos para la pequeña Alexa los asumirá el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

En entrevista con la mamá de la menor, Rosa Corona Hernández, el portal local Metropólitano dio a conocer que la tarde de este martes, que se comunicó con ella la esposa del gobernador, Rosario Orozco Caballero, para ofrecerle todo el apoyo del gobierno, tanto para que su pequeña se recupere, como en el proceso jurídico para que el responsable sea detenido.

Debido a que organizaciones civiles y particulares se han organizado para llevarle comida, ropa y medicamentos, Rosa pidió que ya no le lleven medicinas pues todo le será entregado en el HNP.

"Grave, sigue grave mi niña. Ha recibido mucho medicamento, ha recibido la mejor atención que le pudieron dar aquí en el hospital. La están atendiendo los mejores doctores. Vino un muchacho por parte de Gobernación, me comunicó con la esposa del gobernador y me dicen que me van a dar los medicamentos a mi niña sin ningún costo y todas las atenciones", dijo.