Por Adriana Covarrubias

Silvia, Manuel y Regina son tres niños talentosos en canto, poesía, idiomas y pintura, que además de estudiar invierten parte de su tiempo en jugar, leer y realizar actividades artísticas para poder lograr sus sueños cuando sean grandes.

Apoyados por sus padres, quienes les han manifestado lo orgullosos que están por su talento, les han aconsejado que sigan preparándose sin distraerse en los estudios para salir adelante y conseguir lo que ellos quieran.

Aunque tienen buenas calificaciones, los tres pequeños reconocen que en ocasiones no tienen ganas de hacer la tarea y reciben el regaño de sus padres.

En la escuela primaria federal de tiempo completo “Carmen Romano de López Portillo”, ubicada en la colonia Del Valle, en la zona urbana de Acapulco, estudian Silvia Paola Flores Quijano y Manuel Alexander Morales Salinas, ambos de 10 años de edad.

Silvia y Manuel cursan el quinto año de primaria en esa institución educativa y de acuerdo con la maestra Elsa Salgado son niños talentosos que sobresalen en sus actividades, con buenas calificaciones y buena conducta.

En el patio techado de la escuela primaria ellos juegan con el resto de sus compañeros al reloj, un juego de destreza para hacer un poco de ejercicio para sus piernas.

Silvia Paola Flores Quijano también está en la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca, fue seleccionada a través de una audición que se realizó en octubre del año pasado y por su voz quedó como soprano.

La menor recordó que su mamá vio en televisión la publicidad de la audición de canto y fue quién la animó a inscribirse y participar.

Cuando fue a las audiciones, dijo que le tocó pasar junto a una niña y los profesores de la orquesta le pidieron que cantara “Las mañanitas”, después le dijeron que era aceptada como soprano.

Silvia, a pesar de ser tímida, se considera una niña feliz porque hace lo que le gusta como cantar y jugar, así como todos los niños al combinar su talento artístico y acudir a clases de canto; llega cansada a su casa, no quiere hacer la tarea.

Comentó que con su voz aguda en la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca ha participado en conciertos al lado de Plácido Domingo y la Orquesta de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro).

Señaló que poco a poco ha ido perdiendo la pena al cantar como soprano.

En un concierto que ofrecieron en el Fuerte de San Diego durante el evento “Noche de Estrellas”, el coro estaba cantando y justo cuando a ella le tocaba participar se fue la luz.

Como toda una profesional, no paró y siguió cantando con su voz aguda a capela el tema “Igual que el Universo” de Byanca y Maleza, el cual interpretó a Notimex para mostrar su agudeza como cantante y añadió que ha entonado también un popurrí mexicano.

De lunes a viernes acude a las clases de canto de 16:00 a 19:30 horas y mencionó que cuando sea grande quiere ser una reconocida cantante, además de doctora porque quiere ayudar a las personas que sufren una discapacidad como su abuela, quien a raíz de que le dio chikungunya no ha podido reponerse y tiene problemas para caminar.

Combina la escuela, las clases de canto y sus tareas, por lo que llega cansada a casa y ya no le dan ganas ni de jugar a las muñecas con sus dos hermanas, a pesar de que le insisten.

“Ya no juego a las muñecas con mis hermanas, prefiero las clases de canto, pero cuando no voy a veces sí juego”, detalló.

Por otra parte, Manuel Alexander Morales Salinas es un niño que le encantan los dinosaurios, canta, recita y aprende japonés.

Manuel, de 10 años de edad, estudia el quinto año en la escuela primaria federal de tiempo completo “Carmen Romano de López Portillo” y al igual que Silvia es un niño talentoso.

Él se autocalifica como un menor distraído, pero se considera inteligente, le encanta leer todo sobre la ciencia, dinosaurios y de grande quiere ser paleontólogo.

En su escuela siempre le gusta participar con poesía, recitar poemas y cantar, incluso para el 10 de Mayo, Manuel ensaya una canción que le dedicará a su mama Wendy. Se trata de la canción “Contigo” de Calibre 50, que para demostrar su talento interpretó a Notimex a capela.

Además de leer, recitar, cantar y jugar con sus trompos, Manuel estudia el idioma japonés, su sueño es ir a ese país donde además su tío José Manuel trabaja y lo ha invitado a ir de vacaciones.

Manuel afirmó que tiene un rol de actividades, llega de la escuela a casa, se baña, come, hace tarea cuando le dejan, si no hay se pone a estudiar japonés, inglés y a veces se pone a leer.

Refiere que estudiar japonés e inglés ya es mucha carga para él como niño y por eso no ha querido ir a escuelas de canto. Lleva medio año estudiando japonés y aún le falta mucho por aprender bien y poder irse de viaje a Japón, que es uno de sus sueños.

Regina Cruz Ponce a sus ocho años de edad, ya es una talentosa pintora, ha expuesto sus pinturas en concursos de la escuela y también en la Casa de la Cultura.

Sus obras han sido compradas y con la primer venta que realizó se compró una bicicleta.

En el pequeño patio de su casa, Regina muestra parte de las pinturas que ha hecho y que le quedan, porque indica que ha tenido clientes y las ha vendido.

Flores, unicornios con sirenas, la puesta del sol y la pequeña Frida Kalho es lo que se puede apreciar en sus pinturas, creadas al óleo sobre lienzo.

Regina cursa apenas el segundo año de primaria, es una niña talentosa que de grande quiere ser pintora y caricaturista.

Dice que Frida Kalho es su inspiración para pintar y quiere ser como ella, lo que pinta lo hace de acuerdo a lo que le llama la atención y su imaginación.

“Ella es Frida Kalho, la que me inspiró a pintar mucho y de grande quiero ser como ella, porque desde muy joven empezó a pintar”, exclamó.

Regina resaltó que desde más pequeña le ha encantado jugar y cuando llega de la escuela hace su tarea, acude a sus clases de ingles, hace moños para el pelo con su mama Nayeli Ponce y a veces se pone a pintar.

Desde los dos años empezó a dibujar caras de personas en hojas de papel, antes de pintar en lienzos para después plasmarlas en lienzo y seleccionar los colores.

A los cinco años de edad empezó a ir a sus clases de pintura con el maestro Ernesto Rivas en la Casa de la Cultura del puerto.

Para elaborar sus pinturas se inspira en la naturaleza que hay a su alrededor y en todo lo que le apasiona.

“Me gusta más pintar y a veces con mis amiguitos pinto y juego”, dijo Regina, quien añadió que la pintura de Frida Kalho es su favorita, así como las de la sirena y el unicornio.

Los cuadros que elaboró y vendió a 300 pesos fueron la figura de un perrito, una bailarina, un hada y un caballo, entre otros.

Mencionó que su abuelo Misael Ponce le ha ayudado a vender y a promover sus pinturas en McAllen Texas y Nuevo León.

Su mamá también le ha dicho lo orgullosa que se siente de ella y le ha ayudado a inspirarse para seguir así, además le pide que le eche muchas ganas para poder cumplir su sueño de ser pintura.

En la escuela Regina tiene muy buenas calificaciones y se prepara para pa

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