De acuerdo al fiscal general de Guerrero, Miguel Ángel Godínez la reciente fuga de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán de un penal de máxima seguridad, sumada a la complicidad de funcionarios no representa un signo de que las autoridades se encuentren arrodilladas ante la mafia.

“No estamos arrodillados. Venir aquí es un indicador de que estamos trabajando para combatir el crimen. Queremos limpiar la casa”, dijo, durante una entrevista al diario colombiano El Tiempo.

El funcionario estatal visitó la ciudad de Medellín, Colombia, como invitado a diversas reuniones para establecer bases de colaboración en materia de procuración de justicia e intercambio de experiencias respecto a la implementación del nuevo sistema penal acusatorio y combate al crimen.

Sobre esto, dijo que el estado de Guerrero padece “algo similar” a lo que vivió la ciudad de Medellín en los 80 y 90. Asimismo, dijo que tras estudiar varias ciudades, en Israel, Italia y Estados Unidos, se eligió Medellín para saber cómo está combatiendo el delito, evaluar sus avances y así como las medidas que se pueden aplicar en Guerrero.

De Colombia, destacó la tecnología para investigar, la importancia de la academia a la hora de diagnosticar fenómenos y de investigar la criminalidad.

“En Guerrero tenemos un índice delictivo muy alto. A Acapulco la han calificado como la ciudad más violenta del mundo. Tenemos una tasa de homicidios de 104 personas por cada 100.000 habitantes, secuestros y extorsiones. Pero para eso estamos acá, para frenar esos indicadores, para aprender, llevar tecnología, llevar justicia...”, explicó.

Cuestionado sobre si ejercer su cargo en Guerrero no le provoca miedo, dijo que “el miedo es natural”, pero que debe “librar esa lucha por México”.

“En México ando con nueve personas, en carros blindados. Y mi jefe de seguridad es un policía (r) de Colombia. Trabajó con los generales Serrano y Naranjo, pero yo no ando armado”, agregó.

Señaló que son varios los cárteles que existen en la entidad, y mencionó al de Sinaloa, al Nuevo de Jalisco, el de los Rojos, los Ardillos, la Familia michoacana y Guerreros Unidos.

“Estamos investigando, si (estos cárteles) son los responsables de los 30 secuestros que van este año, de las extorsiones y muertes. La mayoría son por ajustes de cuentas entre esas organizaciones. En el tema del secuestro hemos bajado índices con relación al 2014”, aseguró, y dijo que a pesar de que “el brazo del crimen es muy grande”, su deber y obligación es combatirlo.

Además, dijo que desde la captura de colombianos vinculados al cártel de Sinaloa en 2009, hasta el momento desconoce si existen colombianos involucrados.

De igual forma, reiteró la necesidad de crear la coordinación de un mando único en las policías del país:

“En México hay más de 1.250 cuerpos de policía y es necesario una coordinación única para tener control. La Policía de ustedes es reconocida mundialmente por sus resultados. Nos vamos nutridos de información que vamos a analizar. Sin duda, es necesario hacer una depuración”.

Respecto a la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa en la ciudad de Iguala, el pasado 26 de septiembre, dijo:

“Se han detenido a 22 policías, a un jefe de seguridad de Iguala y a otros responsables. Ese caso está a cargo de autoridades nacionales. Pero, sin duda, marcó un precedente”.