Un aproximado de 300 negocios semifijos que se extienden desde la calle Artículo 27 hasta la colonia Centro, tendrán que ser removidos para despejar las avenidas donde funcionará el sistema de transporte Acabús, programado para mayo próximo.

Y aunque muchos de los comerciantes desconocen cuándo y en dónde serán reubicados, porque ninguna autoridad les ha informado, aceptaron que sus puestos invaden el lugar donde cientos de transeúntes caminan a diario.

En un recorrido hecho por esta reportera por la avenida Cuauhtémoc, se constató que algunos puestos aunque no son semifijos, ocupan espacios de las banquetas y parte de la calle para promocionar ya sea ropa o artículos del hogar de negocios establecidos. Otros están dispersos, como es el caso de vendedores que cuentan con tan sólo una sombrilla y una canasta que contiene dulces, cacahuates y cigarros.

En uno de esos lugares que ocupan espacio en la banqueta de la avenida Cuauhtémoc hay un letrero que dice: “se solicita la cooperación de lo que sea para esta señora, no tiene familia y está enferma. Que dios se lo pague”, y en el lugar una señora de unos 75 años yace postrada sobre una mesa de madera. Un toldo la cubre del sol.

Algunas vendedoras de los alrededores de vez en cuando le acercan agua en bolsa que ocupa para ponerse en la espalda por el calor. Se queja o se echa aire con un plato de plástico. Lo que la rodea son cubetas sucias, bolsas vacías y platos sucios. Vive ahí desde hace varios años atrás, cuentan las trabajadoras.

Otros puestos que ofrecen dulces, medicina alternativa a base de yerbas, agua en bolsas, gorditas de nata, gelatinas, churros con azúcar, lentes, pilas, películas piratas, bisutería, fruta con chile, maquillaje para las mujeres, libros y hasta taquerías que esperan clientes en la esquina de la calle Diego Hurtado de Mendoza.

Justo ahí, un vendedor de tortas que fue consultado dijo que él “supone”, por lo que comenta con los demás compañeros del trabajo, que tendrán que ser reubicados. “Entre pláticas se dice que nos vamos a mover por el Acabús” porque traerá mayor tráfico.

En esa misma esquina, unos 18 negocios —en ambos carriles donde circulará el transporte— los semifijos ofrecen lo mismo: ropa, fruta, bisutería, entre puestos abandonados pero que aún se encuentra el armazón. Otro vendedor opinó que no le estorban al Acabús, además de que se preguntó a dónde los van a enviar. “Ya tenemos nuestros clientes y movernos a otro lugar es volver a comenzar”, dijo.

Una vendedora de ropa usada aceptó que desconoce si su negocio será removido y que, inclusive, pensó que por la multa que a mediados del 2015 se le impuso al transporte por el retraso de la obra, ya no circularía.

“Se corre la voz que vamos a seguir aquí porque van a liberar sólo la franja amarilla porque no nos controla el gobierno. Es lo que sabemos”, dijo una mujer que vende de cinturones hasta lentes, aunque más adelante dijo que está de acuerdo en ser removida pero que “el gobierno nos concentre en un lugar donde podamos obtener ganancias”, y añadió: “las calles no son aptas para el Acabús hasta que haya una reorganización. Estas avenidas no son aptas, con trabajo caben los coches particulares y ahora el Acabús, va a traer más tráfico de lo que ya hay. Los choferes no se van a mover porque se siente que nadie los puede tocar. No servirá mientras no se termine la delincuencia”, consideró.

Más adelante, en la calle Velázquez de León hay 85 negocios ambulantes. “Nos va a afectar (la reubicación)”, dijo un vendedor de zapatos. A lo largo de la avenida 5 de Mayo hay otros 45 negocios. “Por los medios es que nos hemos enterado. Nos va a afectar, sí, pero si nos van a reubicar que lo hagan porque invadimos y hacemos estorbo”, aceptó.