Chilpancingo. Vecinos y comerciantes establecidos de la calle Raymundo Abarca Alarcón advirtieron que no permitirán que el ayuntamiento cierre esa vía para reubicar a los vendedores ambulantes del zócalo de la ciudad.

Consultados en la zona, dijeron que están inconformes con la propuesta y calificaron de “absurdo” cerrar una calle para regular a los vendedores informales.

El proyecto del ayuntamiento para reubicar a cerca de 100 vendedores ambulantes es construir una plataforma a la salida del paso a desnivel, sobre la avenida Vicente Guerrero. Asimismo, cerrar la calle Raymundo Abarca Alarcón que conecta con la avenida Alemán.

Las obras tendrán una inversión de cinco millones de pesos, según lo que ha declarado el alcalde Marco Antonio Leyva Mena.

La calle Raymundo Abarca Alarcón, hace esquina con la avenida Juan Álvarez, uno de los lugares más transitados de la ciudad y una zona de restaurantes, escuelas privadas y establecimientos comerciales.

Durante un recorrido este día, los comerciantes y vecinos coincidieron en que cerrar la calle es “absurdo y una mala idea” del ayuntamiento, pues lo que buscan es dejar el libre tránsito de los transeúntes y “cerrando una calle no lo van a lograr”.

Además de alejar a los clientes, pues al estar llena de negocios los transeúntes preferirán caminar por otro lado y “eso nos afectaría”, dijo la propietaria de una franquicia de helados instalada en el área.

Reconocieron que los vendedores ambulantes tienen el derecho de trabajar y ganar el dinero para sus familias, “pero las autoridades deberían de buscarle un lugar digno, establecerles un techo, un local, no traerlos a la calle y además cerrarla”, expuso la vecina Blanca Ramírez.

No descartaron recabar firmas donde le soliciten a Leyva Mena que busque otro lugar para la reubicación de los vendedores.