Ciudad de Mexico.-No se pudo. Javier Aguirre sufre el descenso de LaLiga luego del empate entre el Leganés y el Real Madrid (2-2) en Butarque.

El equipo local lo intentó hasta el final pero la ansiedad nubló la contundencia. Quitarle el paso perfecto a los merengues que llegaban con 10 victorias consecutivas no fue suficiente para evitar la caída hacia la división de plata. El triunfo le hubiese valido a los pepineros tras el empate del Celta en casa del Espanyol (0-0).

La intensidad y nerviosismo se trasladó a la cancha desde el primer minuto, donde el Madrid se hizo rápidamente de la posesión mientras el Leganés esperaba en su campo. Los locales no querían remar contracorriente por culpa de un gol en contra pero no pudieron cumplir su cometido.

La desconcentración le jugó una mala pasada a los pepineros al minuto 9, cuando Sergio Ramos remató sin un defensa que lo estorbara para adelantar al campeón. Cuéllar buscaba explicaciones en sus centrales pero no encontró respuesta. Un balde de agua fría para el Lega que no tenía otra opción que darle la vuelta al marcador.

Sin embargo, pronto los de Aguirre encontraron una llave por el sector izquierdo, donde el pequeño Bryan Gil se dio cuenta que podía lastimar al Real Madrid. Primero, con dos avisos previos que atajó Areola; la tercera fue la vencida.

Al 46', Gil recibió otro balón dentro del área y su zurdazo se escapó entre las piernas de Alphonse para el empate que celebraron en todo el sur de Madrid.

Mientras, en Cornellá le anulaban un gol al Espanyol para aumentar la tensión al descanso.

El inicio del complemento castigó cruelmente una pérdida del balón del Leganés en una salida, misma que fue aprovechada por Isco para habilitar a Asensio, quien definió al primer poste ante el mano a mano contra Pichu Cuéllar al 52'. Otro mazazo al local, esta vez más doloroso.

La voluntad nunca se apagó para el Lega. El equipo lo intentaba a pesar de las dificultades y el marcador en contra. La entrada de Óscar Rodríguez en el entretiempo fue una inyección de calidad que el club extrañaba. De hecho el propio Óscar estuvo cerca del empate tras un par de disparos y otro más de Assalé que detuvo Areola con grandes lanzamientos.

La esperanza es lo último que muere. La voluntad del Leganés no cabía en Butarque. Al 78' llegó la recompensa. Assalé recibió dentro del área tras una mala marcación de Nacho y Militao y así fusilar al portero rival.

En dos ocasiones estuvo cerca el equipo de anfitrión de celebrar la voltereta. Primero Avilés que no conectó correctamente un trazo a segundo poste; luego, Bustinza que echó afuera el balón tras rematar sin marca luego de un córner. En la misma jugada el VAR revisó una posible mano de Jovic dentro del área pero el silbante no la consideró como penalti. Las emociones caían como cascada.

El duelo fue una ida y vuelta total en la recta final. Todo España (y México) tenían la bandera del Leganés. Muestras de amor por el fútbol, pundonor y coraje en tales cantidades son agradables para los fanáticos.

El fútbol quiso compensar a los pepineros en los pies de Óscar Rodríguez: eran cinco contra tres zagueros del Madrid en el último latigazo pero el balón terminó arriba del travesaño ante el lamento del club que hizo mérito suficiente para mantener la categoría. Llegó el silbatazo final y se bajó el telón de la Primera División en Butarque. El futuro del Leganés está en Segunda pero con una muestra de dignidad que no será olvidada.