México.-Sólo unas horas después de haber defendido la legalidad de su cuestionada política que provoca que los hijos de inmigrantes clandestinos sean separados de sus padres, Trump hizo frente a indignados republicanos que le reclaman una rápida solución de la crisis.

Altos funcionarios de la Casa Blanca respaldaron la "tolerancia cero" a la inmigración ilegal e insistieron en que los niños son retenidos en condiciones humanitarias pero las críticas llegaron de todas partes.

Grupos defensores de los derechos humanos, cristianos evangélicos, exprimeras damas y el propio presidente del partido Republicano expresaron su repudio.

Demócratas que visitaron centros de detención de Texas en donde se encuentran los menores, dijeron que están retenidos en "jaulas", están cercados por vallas y temen no volver a ver a sus padres.

Un audio en el que se escucha el llanto de niños centroamericanos encrespó aún más la indignación.
En ese clima, congresistas demócratas cargaron contra Trump en una inédita protesta en los augustos corredores del Capitolio donde el mandatario se reunió con legisladores afines.

"Señor presidente, ¿no tiene acaso hijos? ¿No tiene acaso hijos, señor presidente?", le gritó en la cara el demócrata Juan Vargas, cuando Trump salía de una reunión con sus aliados republicanos.

"¿Le gustaría que lo separaran de sus hijos?", agregó.

Trump se limitó a darse la vuelta y saludar sonriente a las cámaras. Media docena de legisladores demócratas levantaban fotos de menores en llanto y pancartas con el eslogan "Las familias deben permanecer unidas".

Tras la reunión, los republicanos indicaron que el presidente respaldó proyectos de ley que líderes de ambas Cámaras esperan votar esta semana.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijo que el jueves votaran para frenar la separación de familiar en la frontera.

Un portavoz de la Casa Blanca Raj Shah dijo que Trump "apoyó los proyectos de ambas Cámaras" durante la reunión. Agregó que esos textos "resuelven la crisis en la frontera y la cuestión de las separaciones al permitir la detención y traslado de las familias".

Restaurante mexicano

La noche del martes la secretaria de Seguridad Kirstjen Nielsen, considerada la cara visible de la política migratoria, fue hostigada por activistas mientras cenaba en un restaurante de comida mexicana de Washington.

"¿Cómo puede disfrutar una cena mexicana cuando está deportando, encarcelando, a decenas de miles de personas que llegaron en busca de asilo a los Estados Unidos?", le gritó un hombre, según video difundido por los activistas.

Más temprano, Trump se había mostrado impávido ante la andanada de protestas.

"Yo no quiero niños siendo retirados de sus padres. Pero cuando buscamos procesar a los padres por venir aquí ilegalmente, algo que se debe hacer, hay que separar a los niños", dijo en un discurso ante pequeños empresarios.

Trump acusó a los demócratas de provocar la crisis al bloquear la aprobación de nuevas leyes contra la inmigración ilegal.

Líderes demócratas replicaron que Trump "sigue intentando usar como rehenes del proceso legislativo a estas familias separadas", según el senador Chuck Schumer.

El senador demócrata agregó: "El presidente puede terminar esta crisis con su lapicera y necesita hacerlo ahora".

En medio de la polémica, la primera dama Melania Trump, quien hace unos días había llamado a un acuerdo bipartidista que pusiera fin a las separaciones en la frontera, dijo que durante la visita de la reina Letizia a la Casa Blanca discutieron "formas de impactar positivamente en los niños".
"La reina Letizia y yo disfrutamos de un té y tiempo juntas enfocadas en las formas de impactar positivamente en los niños", tuiteó Melania Trump.