Guerrero.- Por la nula actuación del gobierno estatal, para resarcir los daños a víctimas, y el rechazo de ser atendidos por el gobierno federal, el grupo de Los Olvidados de Ayotzinapa tomaron este día las casetas de cobro de Palo Blanco y Paso Morelos, en Guerrero.

En la caseta de Palo Blanco, ubicada sobre la autopista del Sol al sur de Chilpancingo, un grupo de 40 normalistas de Ayotzinapa y padres de desaparecidos, se apropiaron del pago de peaje.

La demanda central es que el gobierno estatal abra las investigaciones por las muertes de las 9 normalistas desde el 2011, esto sin contemplar la desaparición de los 43 estudiantes en Iguala.

"Esta es una actividad de la normal de Ayotzinapa en apoyo a los familiares de los caídos, estamos haciendo una exigencia hacia el estado de Guerrero porque han pasado una serie de situaciones, a lo largo de la vida de Ayotzinapa, y hasta hoy no hay justicia".

"Hay otros eventos, además de los 43 en Iguala, donde nuestros compañeros fueron asesinados y el gobierno ha hecho caso omiso, no han hecho nada por seguir con las investigaciones", reclamó uno de los estudiantes de la normal "Raúl Isidro Burgos".

Junto a la demanda de atención, también se encuentra la de reparación de daño, que consiste en el pago y otros apoyos a familiares de las víctimas por parte del gobierno.

En su intervención, Bertha Nava, madre de uno de los normalistas asesinados en Iguala, agregó que hasta el día de hoy también a nivel federal de les ha negado una audiencia con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Los estudiantes y padres pidieron cooperación voluntaria. Según CAPUFE, también registró presencia de manifestantes en la caseta de Paso Morelos.

¿Quiénes son los Olvidados de Ayotzinapa?

Antes de cerrar el 2019, nació una organización al interior de la vida social de Ayotzinapa; su objetivo es exigir justicia por los 9 normalistas muertos desde el 2011.

La lista de víctimas inicia con Gabriel Echeverría de Jesús y Alexis Herrera Pino, asesinados por balas oficiales durante un desalojo el 12 de diciembre del 2011 en la autopista del Sol, durante la administración del perredista Ángel Aguirre Rivero.

Posteriormente el 7 de enero del 2014 son arrollados en Atoyac los estudiantes Freddy Fernando Vázquez y Eugenio Alberto Tamarit, cuando pedían cooperación en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, en Atoyac.

Ese mismo año fueron asesinados en Iguala los normalistas Julio César Ramírez, Daniel Solís y Julio César Mondragón, durante la desaparición de otros 43 estudiantes; en los hechos habrían participado corporaciones policiacas.

Finalmente el 4 de octubre del 2016, otros dos normalistas, que regresaban de sus prácticas, fueron asesinados en el antiguo libramiento a Tixtla; la Fiscalía estableció que se trató de un asalto aunque solo los estudiantes fueron acribillados.