El presidente Barack Obama proclamó hoy el inicio de una nueva era de cooperación entre Estados Unidos y los países del Golfo Pérsico, tras reunirse con líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Qatar y Omán.

En rueda de prensa al término del encuentro en la residencia de descanso de Campo David, Obama dijo que los gobernantes coincidieron en la importancia de encontrar una solución “integral y verificable” sobre el programa nuclear de Irán.

“Acordamos que una solución integral y verificable está en el interés de la comunidad internacional y de los países socios del GCC (Consejo de Cooperación del Golfo)”, declaró el mandatario.

En una declaración conjunta, Estados Unidos y los seis países expresaron su rechazo a las “actividades desestabilizadoras” de Irán en la región, y señalaron que continuarán las consultas para fortalecer la arquitectura de cooperación en la zona.

El gobierno de Obama anunció en ese sentido que Estados Unidos trabajará con esos países para reforzar sus capacidades de defensa contra agresiones externas, sean por misiles aéreos, ataques marítimos o cibernéticos.

Antes de la aparición de Obama ante los periodistas, sin la presencia de los líderes, la Cámara Baja se sumó al Senado para aprobar una iniciativa impulsada por republicanos y demócratas, que dejará al Congreso la última palabra sobre el eventual acuerdo con Irán en materia nuclear.

Con una abrumadora votación de 400 a favor y sólo 25 en contra, la iniciativa permitirá al Congreso decidir si levanta las sanciones existentes contra Irán, a cambio de los compromisos de Teherán para garantizar un programa nuclear limitado a fines pacíficos.

El grupo P5+1 (Estados Unidos, China, Francia, Rusia, Reino Unido) La Unión Europea e Irán, alcanzaron un Plan de Acción Integral negociado en Suiza después de meses de negociaciones sobre el programa nuclear iraní que debe ser redactado y formalizado para el 30 de junio próximo.

En otros temas de las discusiones con los líderes del GCC, Obama destacó el consenso en el sentido de que el presidente de Siria Bashar-al Assad ha perdido toda legitimidad y no tiene un papel qué jugar en el futuro de Siria.

“Afirmaron su compromiso para trabajar por un gobierno post-Assad que sea independiente, inclusivo y proteja los derechos de las minorías”, señaló la declaración conjunta.

En relación con el conflicto israelí-palestino, Estados Unidos y los líderes del GCC reafirmaron la necesidad de resolverlo con un acuerdo de paz justo y duradero, que incluya “un Estado palestino independiente y contiguo, viviendo lado a lado en paz y seguridad con Israel.

Tanto Estados Unidos como los países del Golfo Pérsico reafirmaron su compromiso de continuar el apoyo a la reconstrucción de Gaza. (Notimex)