LA COLUMNA DE OLVERA

Ciudad de México.- El anuncio del Presidente, Andrés Manuel López Obrador, durante su tradicional conferencia de prensa en Palacio Nacional, en el sentido de que su gobierno, otorgará 30 mil becas para estudiantes médicos que quieran especializarse en el extranjero, a fin de servir al país, sin duda, es un hecho sin precedentes, pero México, no solo quiere un staff de galenos especialistas para atender cualquier contingencia, pandemia o peste.

Lo que requiere el país, su población, sus habitantes, es sin duda, un cambio de chip y de paradigma en el modo de alimentarse y llevar un dieta sana, que los haga fuertes ante cualquier enfermedad, o que por lo menos les permita enfrentar una batalla parecida o superior al Covid 19.

En primera instancia, lo que urge a la nación, además de tener un “nuevo ejército de médicos”, es sin duda, bajar las cifras de obesidad, ya que 3 de cada 4 mexicanos es obeso; es decir, ocupamos el segundo lugar a nivel mundial, después de Estados Unidos, en ser “gorditos” para que no se lea feo o despectivo.

Sin contar, que México tiene consecuencias adiciones por ser una nación de obesos, entre las que destacan: treinta y un millones de hipertensos, veinticinco millones de fumadores y por su fuera poco, doce millones de diabéticos.

De qué nos sirve tener “un ejército de médicos”, si nuestra población ya está enferma, vulnerable y expuesta a cualquier peste.

Lo que urge, sin duda es emprender un programa férreo para cambiar el hábito de alimentarse de los mexicanos, deshacerse por completo de la ingesta de comida con altos porcentajes calóricos, azúcares y colorantes artificiales, que lo único que provocan es obesidad.

También es importante, erradicar de manera paulatina el exceso de consumo de bebidas gaseosas.

Sin duda, un tema que dará mucho de qué hablar y tratar, porque se verán afectadas las ganancias de las empresas de comida chatarra, pero también el sistema de salud del país, puede colapsarse, ya que actualmente trabaja en números rojos.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tiene dos opciones, iniciar a la voz de ya, una férrea acción para erradicar de manera paulatina el consumo de estos “alimentos” o subir los impuestos a estas empresas que los venden y los fabrican, y las ganancias obtenidas, se inyecten para el tratamiento de las enfermedades que generan la ingesta de alientos con las altas dosis de calorías.

Y así, de cierta manera, apalear el grave estado de salud que viven los mexicanos, y de paso, robustecer, quizá las finanzas públicas del sector salud mexicano.