Fotos de Andy García. El cambio de tubería que comprende el tramo de Las Cruces al Crucero de Cayaco, se ha convertido en una obra sin fin a decir de los ciudadanos que diariamente transitan por ahí, debido a que, mencionan, pierden más de una hora para llegar a sus diferentes destinos, por lo que urgieron a las autoridades estatales y municipales agilizar los trabajo ante el hartazgo y desesperación que crece debido a los embotellamientos diarios en la zona.

AG - acapulco obras cayaco 2Ignacio Vinalay, quien trabaja en las inmediaciones del Crucero de Cayaco, comentó: “Ya estamos cansados de que una y otra vez rompan el pavimento en esta zona y siempre tengan la misma excusa que les surgen problemas que no tenían contemplados, sin embargo, los más perjudicados somos los ciudadanos que nos tenemos que levantarnos una hora antes para llegar a nuestro trabajo”.

“No es posible que después de que se tardaron más de dos años para pavimentar esta carretera de La Sabana, nuevamente tengan que volver a romper el concreto para introducir tubería, cuando lo deberían de hacer todo junto para que los porteños no paguemos las consecuencias de los errores de los gobernantes, quienes siempre sacan a relucir su carencia de planeación de obras, lo que ha generado el hartazgo entre los ciudadanos”, dijo el joven.

Fernanda Solano Pérez, quien maneja una camioneta para repartir pollos, señaló que diariamente tienen que levantarse a las cinco de la mañana para llegar a tiempo a su empleo y no sufrir el tráfico que se genera.

“Debería haber sanciones para funcionarios y constructoras que no cumplan con el tiempo de las obras y, si no las entregan, que los multen o destituyan de su cargo, con el objetivo de que se haga algo para que las cosas no sigan como hasta ahora, donde siempre los que pagamos los platos rotos somos los pobladores”, señaló.

Al realizar un recorrido por la carretera de Las Cruces al Crucero de Cayaco, se pudo constatar que albañiles e ingenieros siguen trabajando en el cambio de tubería, donde se observó que los trabajos son lentos, por lo que los automovilistas urgieron la finalización de la obra, la cual, mencionan, llevan varios meses sin concluir.