#Opinión política

Octavio Paz Lozano. Su México, su obra y su tiempo.

Por Rogelio Ortega, 2016-03-31 11:54

Si viviera el poeta mexicano Octavio Paz Lozano, hoy cumpliría 102 años. Nació el 31 de marzo de 1914, en la casa de su abuelo Ireneo Paz Flores (1836-1924), en el barrio de Mixcoac, aledaño a la Ciudad de México. Dicen bien los que saben, como decía mi abuela, que origen es destino, para bien y para mal, pero de que marca, ni duda cabe. Su abuelo juarista, la casa solariega y la amplia biblioteca; su padre, zapatista, herencia de infortunio y dolor; su barrio, lleno de historia; su México en plena revolución; su tiempo, convulso, bifurcado. Todo marcó su vida y su obra. Él, en la constante búsqueda, entre la vuelta al pasado para construir el futuro.

Mixcoac es uno de los asentamientos poblacionales perteneciente a  nuestros pueblos originarios de raíz náhuatl, radicados en las inmediaciones del lago de Texcoco. Hoy podemos observar con especial admiración los vestigios arqueológicos de Mixcoac. Mixcoac, que es una variante de la palabra Mixcóatl, nombre que corresponde a una de las principales deidades mexicas: Mix, que es apócope de Mixtli, y que significa nube; Coac proviene de Cóatl y expresa: serpiente o culebra. Por lo tanto, Mixcoac puede traducirse como “Lugar donde radica o se venera a la Serpiente de Nube”, y esta es: la Vía Láctea, nuestra galaxia en la más plena intensidad de la cosmogonía de nuestros antepasados. Mixcoac, pueblo ubicado al sur de la ciudad de México, población que como Tlalpan, Coyocacan, Copilco y Xochimilco, entre otras, se convirtieron con el tiempo en barrios y colonias de la gran urbe. Esta circunstancia, la raíz, el origen influyó en el poeta. El ambiente pueblerino, el sabor a provincia, la casona solariega del abuelo y la  higuera en el patio, a la que se encaramaba de forma asidua el niño poeta, la que parecía que se secaba pero volvía a vivir y a reverdecer cada año. Este entorno, más la biblioteca de su abuelo, será con certeza una de las grandes vetas en la inspiración de Octavio Paz Lozano.

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Alberto Ruy Sánchez, en su libro Una introducción a Octavio Paz, recupera la reflexión del poeta, al respecto, así: En mi casa faltaban muchas cosas –éramos una familia arruinada por la Revolución— pero abundaban los libros y también las flores. Había un jardín, descuidado, un poco selvático, con yerbas y unos cuantos árboles: fresnos y algunos pinos. Entre todos aquellos árboles mi predilecta era la higuera. Ella marcaba el paso del año. Seis meses era, desde el otoño, un esqueleto negro, y luego reverdecía. Los frutos también eran misteriosos: el higo era una flor frutal o un fruto floral. La piel es negra y cubre una florescencia roja, sombría. He pensado que comer higos es como comer sol y comer noche. (Ruy Sánchez, 2013, 33).

La presencia del árbol impregna para siempre su poesía. El árbol, como Paz, es vida, sujeto siempre a la tierra, aferrado con su raíz a ella. El árbol que es tronco robusto o frágil, esbelto o desvaído; pleno de ramas, de follaje y nidos; lleno de fruta o sólo bosque. El árbol muere y vuelve a la tierra, la abona, la renueva y la hace fértil para seguir dando vida. Paz, nos sigue dando vida.

El árbol está en toda la obra de Paz, como nos reitera Elenita Poniatowska  en su libro iconográfico: Octavio Paz. Las palabras del árbol. Cita en su libro Poniatowska: (…) rozar su piel de musgo, su piel de savia y luz, más suave que la estatua de sal en la playa; hablar con ella un lenguaje de árbol distante, callar con ella un silencio de árbol enfrente. (Poniatowska, 2012, 13). Y, cito a Poniatowka, para fundamentar y reafirmar con otro botón más de muestra la inspiración del poeta y el árbol: (…) ninguna me llega tanto [se refiere Poniatowska a los motivos de inspiración de los poemas de Paz] como el árbol porque alguna vez me escribiste de tu puño y letra en la primera página de mi ejemplar de ¿Águila o sol? Un poema inédito: “El fresno somnoliento// En el alba de agua// Te mira, todavía oscuro.” Me diste esa hoja verde y la puse en mi mejilla como una manita del árbol. (Poniatowska, 2012, 20).

De prosapia rebelde. Su abuelo combatió contra los franceses a lado de Porfirio Díaz y, su padre Octavio Paz Solórzano, trabajó como escribano y abogado para Emiliano Zapata. El poeta, en su niñez, padeció el exilio por la militancia zapatista de su padre. En 1916, se trasladó la familia con su padre a Estados Unidos, como representante de Zapata y regresaron hasta 1920, después de la muerte del Caudillo del Sur. Su padre, además, fue diputado y activo vasconcelista. En 1928 se retiró de la política y murió de forma trágica al ser arrollado por un tren en 1936. Esta tragedia acompaña al poeta y convierte en poesía su dolor y sentimientos. He aquí un fragmento: Del vómito a la sed,// atado al potro del alcohol,// mi padre iba y venía entre las llamas.// Por los durmientes y los rieles// de una estación de moscas y de polvo// una tarde juntamos sus pedazos. (Ruy Sánchez, 2013, 30).

Padre de Octavio PazLas trayectorias políticas de su abuelo y su padre, influyeron decisivamente en toda la etapa formativa del poeta. En 1929 participó en su primera huelga estudiantil en la secundaria 3 de la Ciudad de México. Fue proclive al socialismo y al nacionalismo revolucionario en sus años de juventud. Al culminar sus estudios de derecho en la UNAM, se trasladó a Yucatán como brigadista alfabetizador, seducido por la educación popular y rural impulsada por el general Cárdenas. En 1936 el poeta y comunista español, Rafael Alberti, a su paso por México, conoció y elogió la novel poesía de Octavio Paz. En su trato y convivencia, Alberti convenció a Paz para se incorporara a la lista de intelectuales que asistirían al Congreso de escritores antifascistas que se realizaría en Valencia. Paz asiste al Congreso acompañado por su novia, la escritora mexicana Elena Garro, con la que se casó en 1938. Se enrolan en las filas de los internacionalistas que combatieron al fascismo al lado de los republicanos españoles. Elena Poniatowska recupera un relato de Elena Garro en el que afirma que en las trincheras, las balas pasaban silbando el rostro y el cuerpo de Octavio, y él: ni se inmutaba. Dos poemas dejaron la inspiración y la huella imperecedera de Paz y su compromiso revolucionario e internacionalista: ¡No pasarán!; y, Elegía. A un compañero muerto en el frente de Aragón. Con la primera Alberti lo: llamó “revolucionario del lenguaje” (Poniatowska, 2012, 33). Yo, me quedé para siempre con la segunda. He aquí un fragmento: Has muerto, camarada,// en el ardiente amanecer del mundo.// Y brotan de tu muerte,// tu mirada, tu traje azul,// tu rostro sorprendido entre la pólvora,// tus manos sin violines ni fusiles,// desnudamente quietas.// Has muerto. Irremediablemente has muerto.// Parada está tu voz, tu sangre en tierra.// Has muerto, no lo olvido.// ¿Qué tierra crecerá que no te alce?// ¿Qué sangre correrá que no te nombre?// ¿Qué voz madurará de nuestros labios// que no diga tu muerte, tu silencio,// el callado dolor de no tenerte?//…

El 25 de mayo de 1938 contrajo nupcias con Elena Garro, al año siguiente nació su hija Laura Helena Paz Garro y, 21 años después se concretó su divorcio. En 1959, el poeta se unió a Bona Tibertilli de Pisis, con la que vivió 6 años. En 1966, se casó con la pintora francesa Marie José Tramini, con la que vivió hasta el final de su último aliento. En la armonía del disfrute de la vida y la fama con su amada esposa Mary Jó, quizá como deferencia y tributo a la emotiva pintora, llegó a decir que la mayor de las bellas artes era la pintura. En mi opinión y en coincidencia con Gabriel García Márquez, creo que la más grande de las creaciones artísticas es la poesía. Con la poesía se rinde tributo a la síntesis condensada de lo sublime. Con la poesía se logra lo que Policleto de Argos logró definir en su Canon como la capacidad humana de lograr la excelsa armonía del ritmo perfecto, la simetría absoluta y el contraste diverso. La exacta dimensión del todo con las partes y de estas entre sí. Entre muchos méritos del Maestro Paz, el más grande es haber sido nuestro poeta mayor.

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Otra singular acción de congruencia política y ética de Paz, fue la renuncia al cargo de embajador de México en la India, como protesta por la matanza de estudiantes el 2 de octubre del 68 en Tlatelolco. Su sentido de responsabilidad de intelectual crítico al poder y su compromiso social lo llevó a proponer, junto con Heberto  Castillo y una amplia pléyade de intelectuales, la fundación de un nuevo partido político en México, independiente y con plena autonomía del régimen presidencialista autoritario de partido hegemónico.

Julio Sherer invitó al Maestro para que se hiciera cargo del suplemento cultural del periódico Excélsior, el poeta aceptó. Plural, consolidó la obra de Scherer y consolidó a Excélsior como ejemplo de profesionalismo crítico, objetivo, veraz, en la época en que la comunicación en México se dictaba desde la Secretaría de Gobernación. Y, en congruencia, cuando desde el gobierno del presidente Luis Echeverría se influyó para quitarle a don Julio Scherer la dirección del periódico, el Maestro junto con las plumas más sobresalientes se solidarizaron y abandonaron Excélsior junto con Scherer. De esa experiencia surgió el éxodo exitoso del nuevo periodismo en México. Scherer fundó Proceso; Manuel Acosta el Uno Más Uno; el Maestro Paz fundo su propia revista y con ella su vocación y su añoranza por la raíz, la bautizó con el nombre de Vuelta. Más tarde, surgió La Jornada.

En la ruta de su vida ideológica, el maestro evolucionó del nacionalismo revolucionario al socialismo y al comunismo; luego se volvió liberal y crítico, acre e irreverente a todos los autoritarismos. Al final de su vida, dicen sus críticos que fue complaciente con el autoritarismo mexicano, en especial con los presidentes mexicanos Salinas y Zedillo. Lo indudable es que terminó su vida como demócrata y liberal irredento. Sus ensayos políticos más relevantes de crítica al poder, caracterización de la cultura de los mexicanos y el rol de México en el mundo globalizado son: El ogro filantrópico; El laberinto de la soledad; Posdata; y, Pequeñas crónicas de grandes días. Su poesía mejor lograda, en mi opinión: Piedra del sol.

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Octavio Paz, fue galardonado con los reconocimientos de mayor relieve mundial: el Premio Internacional Menéndez Pelayo; el Príncipe de Asturias; el Cervantes y; el Nobel de literatura, por sólo mencionar cuatro. Vale la pena destacar dos grandes distinciones y reconocimientos otorgados por prestigiadas universidades, el Doctor Honoris Causa, por la Universidad Nacional Autónoma de México y; por la Universidad de Harvard.

El maestro Octavio Paz fue en mucho incomprendido, menospreciado erróneamente por la izquierda mexicana e incluso por las instituciones mexicanas. Su obra, desafortunadamente y a pesar de los esfuerzos del Fondo de Cultura Económica y otras casas editoras como Joaquín Mortiz y Seix Barral, es poco conocida por las y los mexicanos. Falleció en la ciudad de México el 19 de abril de 1998.

Hago votos hoy, para conocer y reflexionar sobre la vida y obra de Octavio Paz Lozano. Para seguir trabajando, con su inspiración, por la armonía y la paz para el desarrollo de Guerrero, de México y del mundo. Con especial optimismo, con Paz. Para ir de Vuelta a la raíz y construir la necesaria modernidad. Siempre.

Doctor en Ciencias Políticas.
Profesor investigador de la UAGro, desde 1976.
Gobernador del Estado de Guerrero (2014-2015).
[email protected]

#Opinión política

Veracruz se cae a pedazos; Cuitláhuac, gobernador inepto

Mientras el crimen y la inseguridad dominan la entidad, el frívolo gobernador anuncia una intensiva cartelera de espectáculos para este año.

Por Lucía Deblock, 2019-04-10 14:33

OPINIÓN


México.- Veracruz tiene todo para ser granero del país, fuente principal de energía y agua, punto de referencia del turismo de montaña, de playa y de aventura; cita obligada de la Historia de México; referente cultural y gastronómico. Podría alzarse como el principal productor de carne y de silvicultura. A lo largo de sus extenso litoral se podría capturar más de la mitad de la producción pesquera. Cuenta con 22 plantas petroquímicas, tres de los principales puertos comerciales y las principales reservas petroleras del país. Pero no, Veracruz es, sobre todo, un referente de corrupción e impunidad.

El 22 de abril se conmemoran los 500 años de la fundación del primer ayuntamiento de América. La ciudad de Veracruz está lista para la celebración mientras el estado se cae, literalmente, a pedazos. En efecto, Veracruz también es surrealista: en medio de una profunda crisis política, social y de seguridad, se encuentran motivos para festejar.

Cuitláhuac García se ha desgastado en sus cuatro meses de gobierno como cuchillo de carnicero. Sus palabras son su único arsenal político, pero también las ha desgastado en una reiterada enunciación de los males que abruman al estado y que, por lo regular, no van acompañadas de acciones de gobierno para palear el mal. Males que conocía de antemano y que pretende combatir nombrando a personajes de funestos antecedentes -unos acusados de corrupción, otros de colusión con el crimen organizado- como líderes de sector en la lucha anticorrupción.

En Veracruz se comenten uno de cada tres secuestros. La  feminicidios crecieron 149% y el abuso sexual 155%. La postura del gobierno frente a los protocolos que exigen las alertas de género navegan entre la simulación y la omisión. Las fosas clandestinas siguen apareciendo, aún mayores que Santa Fe. Es el estado el principal enemigo de los colectivos que tratan de abatir la violencia feminicida, los casos de desaparecidos, los abusos sexuales, los secuestros.

Mientras el crimen organizado corretea a sus anchas por todo el estado y a su paso incendia camiones y balacea comandancias en un claro desafío al gobierno, el señor García dice que los resultados en seguridad se verán hasta dentro de dos años. Precisó que, aunque ya se integró a los municipios de Xalapa y Coatzacoalcos al Plan de Seguridad Nacional del gobierno federal, una vez que se encuentre en marcha la Guardia Nacional será la encargada de apoyar en la seguridad de la entidad en tanto que se logra tener una policía estatal confiable. Mientras tanto, considera que administrar con tacto el discurso político lo mantendrá a salvo. Pero…

La primera batalla que ya figura entre las derrotas políticas de Cuitláhuac García fue la de intentar destituir al Fiscal General del Estado, Jorge Winckler -conocido por ser abogado personal del exgobernador Miguel Ángel Yunes y estar ligado a denuncias por malas prácticas,  liberación de presuntos criminales, creación de chivos expiatorios, participación en probables actos de corrupción y violaciones en protocolos de identificación de cadáveres, entre otros-. En términos de relaciones públicas tampoco logró capitalizar el hecho de tener los reflectores al celebrarse el primer juicio político promovido contra un fiscal en el país. Por el contrario, la áspera relación entre ambos acusa con provocar problemas en la coordinación que el aparato de gobierno necesita para lidiar con los serios problemas que aquejan al estado.

El último fraude en el estado se reporta por mil 100 millones de pesos invertidos en cámaras de vigilancia que no funcionan; éstas fueron instaladas en el sistema de videovigilancia a lo largo y ancho de 21 mil kms del estado. La querella señala como responsables al ex gobernador Miguel Ángel Yunes, al Secretario de Seguridad Pública Jaime Téllez Marie y a la empresa.

Sin embargo, el gobernador dio a conocer que para este año se promoverá de manera intensiva la cartelera cultural, que representa un pilar para el estado en materia de turismo, de manera que, además de los recién celebrados Cumbre Tajín y el polémico Carnaval -por eso de los fraudes denunciados en la elección a la reina-, en abril se festejarán los 500 años del Puerto de Veracruz; en mayo tendrá lugar el Festival de Salsa, y en junio celebrarán un magno evento en la Costa Esmeralda. Asimismo, adelantó que a partir del 2020 se incluirá un evento más, la Cumbre Olmeca.

 

 

#Opinión política

AMLO, dos pasos adelante de las bravuconadas de Trump

López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas.

Por Lucía Deblock, 2019-04-01 20:31

OPINIÓN


México.- La discreta reunión que sostuvieron el pasado martes 19 de marzo el yerno de Donald Trump, Jared Kushner y AMLO, en casa de amigos comunes, que resultaron ser altos ejecutivos de Televisa y también parte de su Consejo Asesor Empresarial, no sólo dio mucho de qué hablar entre los comentaristas de noticias, sino que hoy se antoja como una reunión en la que AMLO fue avisado sobre una estrategia que hoy podemos leer en tuiter.

Se mencionó, en primera instancia, que el tema central habría sido T-MEC y migración y, por supuesto, el destino de los 10 mil millones de pesos que el gobierno de Trump pretende invertir en el sureste de México y en la parte alta de Centroamérica. Destaca que la mitad de esa cantidad sería invertida en el sureste de nuestro país, zona que recibiría, además, gran parte de la inversión del Gobierno de México en el plan de desarrollo integral para la región. En su conferencia matutina respondió a los cuestionamientos directos diciendo que vendrían más reuniones como esa y que el objetivo final será el desarrollo de la zona sur y atender las causas estructurales de la migración.

Nadie debería dudar que las amenazas de Trump se deben, en gran medida, al discurso electoral rumbo al 2020; un discurso que debe sostener frente a un electorado desencantado, que no ha visto cumplidas las principales promesas de la campaña anterior, sobre todo en lo que respecta al muro. Y por otro lado, debe evitar a toda costa las notas periodísticas donde aparezcan niños y mujeres encerrados en jaulas en los centros de detención, que lo han hecho ver ante la opinión internacional como un presidente intransigente y carente de sensibilidad ante los temas humanitarios y que a pesar de su inmenso poder, está perdiendo la guerra en su frontera, contra los migrantes.

La falta de recursos para la construcción del muro en la frontera entre México y Estados Unidos, la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, con varios curules ocupados por representantes de grupos minoritarios -hispanos, homosexuales e indígenas- largamente maltratados por Trump, se han sumado a la pesadilla que éste enfrenta en el terreno doméstico, además de los reveses legales que le han impedido imponer su política restrictiva en temas migratorios, un asunto sin duda relevante para sus votantes. Recordemos que no es la primera vez que Trump hace este tipo de amenazas sobre cerrar la frontera, pero sí es la primera vez que le pone fecha.

El peso apenas ha resentido las amenazas tuiteras. AMLO tiene bien tomada la temperatura, tal vez porque sabe que el cierre de la frontera está más cerca del discurso por la reelección, que a una acción concreta que pueda llevarse a cabo sin consecuencias catastróficas, por una lado, para la campaña electoral de Trump y, por la otra, para la economía de ambos países. Según Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, México es el primer destino de las exportaciones de cuatro estados americanos de la franja fronteriza: Texas, California, Arizona y Nuevo México, que en su conjunto representan el 25 por ciento del PIB norteamericano. Por otro lado, más de 5 millones de empleos en E.U dependen de mexicanos que atraviesan diariamente la frontera.

Lo que es un hecho es que el aparato de gobierno de México está más activo que nunca. En días pasados, una delegación mexicana de altos funcionarios partió hacia el vecino país del norte para abordar el proceso de ratificación del T-MEC; la secretaria de Gobernación se reunió recientemente en Miami con su homóloga estadounidense para tratar temas sensibles relacionados a las mejores maneras de atajar la crisis migratoria desde la fuente de origen.

La mano alzada de los asistentes al acto protocolario en Poza Rica, a la que AMLO se refiere como su “Think tank”, resulta una forma socarrona de explicar a quienes, en tono casi sepulcral, intentan desentrañar lo que consideran sus más crípticos mensajes, pero para quien lo quiera ver, López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas, pues él ha decidido defender la soberanía y la dignidad de México a través de relaciones basadas en el respeto, de las distancias cortas -cenas, llamadas y reuniones- y mediante las acciones concretas de su gobierno.

Al parecer, todo el tema podría zanjarse con el bloqueo de la Caravana Madre y el gobierno mexicano está trabajando en este sentido. Sin embargo, todo hace suponer que las bravatas de Trump forman parte de una estrategia electoral que le fue revelada a AMLO en una cena, hace varios días, por amigos en común.

#Opinión política

El aborto, entre el eufemismo y la apología

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas.

Por Lucía Deblock, 2019-03-24 09:37

México.- Nadie en su sano juicio se atrevería a contradecir que las mujeres mexicanas tienen derecho al bienestar, la salud y la justicia. Sin embargo, cuando se habla del aborto, de inmediato se sobreentiende la connotación negativa que ha venido adquiriendo el tema y, lo que en un principio parecía irrefutable y claro -como los derechos de la mujer-, empieza a tomar un cariz pernicioso.

Para empezar, tenemos que decir que en México el aborto es considerado un delito tanto en el código federal, como en los estatales. La violación es considerada, en todo el país,  como la única causal legal para interrumpir el embarazo, sin embargo, en estados como San Luis Potosí y Tabasco se requiere de un “comprobación de actos” sobre la violación. Solo en la CDMX es legal practicarse un aborto hasta las 12 semanas de embarazo, sin importar la causa.

La gente por lo regular no reflexiona sobre el lenguaje, sin embargo, en este tema, los que se oponen al aborto se autodenominan como “Pro-vida” (en inglés pro-life; es la posición ética y política que afirma la defensa del derecho humano a la vida, sean cuales sean las circunstancias, sostenida por diversas personas, asociaciones y corrientes de pensamiento. Argumentan que la vida comienza en el momento de la fecundación, de modo que el cigoto, el embrión y el feto se consideran vidas humanas. Por esta razón, se suelen oponer a prácticas como la eutanasia, la clonación humana, las investigaciones con células madre embrionarias (no con las adultas) y, particularmente, el aborto inducido); excluyendo -de facto- y categorizando -nocivamente- al otro. Esta retórica que no sólo describe un hecho, sino que, propositivamente y de forma simultánea, lo califica de acuerdo a sus intereses, ha sido empleada sistemáticamente para entorpecer la comunicación y manipular las controversias, incluso antes de entrar a debate.

Este lenguaje perverso, conformado por una argamasa extraña entre el eufemismo y la apología, ha sido usado con mucho éxito por quienes se refieren a “daños colaterales”, cuando hablan de bajas de civiles inocentes en una guerra, o para hablar la eutanasia prefieren usar “muerte digna”. Y se va refinando a medida que se quiere alejar más de su significado original: contrariedad étnica, terrorismo implantado, grupos separatistas periféricos y guerra preventiva son algunos ejemplos de cómo el lenguaje se pervierte para transformar conceptos en favor de ciertos intereses. ¿Alguien me puede explicar qué es una “Guerra preventiva”?

Así, previo a cualquier discusión de fondo sobre el aborto, el lenguaje empleado a partir de los años 80´s ya había establecido que una parte está a favor de la vida y la otra no. Para contrarrestar este desequilibrio retórico, aunque con resultados menos eficaces, también se ha creado un término: “Pro-elección” (en inflés, pro-choice; utilizado a partir de 1975, es la posición política y ética de que la mujer debe tener control o soberanía sobre su fertilidad y embarazo, incluyendo los derechos reproductivos, que incluyen el derecho a la educación sexual, el acceso al   aborto electivo (realizado por profesionales y en el marco legal), a la anticoncepción, a los tratamientos de fertilidad y a la protección legal contra abortos forzados).

Es probable que muchos lectores ya tengan una postura sobre el aborto incluso antes de leer este artículo, pero de  tener una posición personal a entrar de lleno a la discusión pública hay una gran diferencia. Primero, deberíamos tener presente el lenguaje: los conceptos de “mujer”, “madre”, “feto” o “persona”, no son categorías universales ni transparentes, sino que, por el contrario, responden al discurso jurídico. Así, cada uno de nosotros debe documentarse sobre su significado para no ser víctima de alegatos restrictivos que asumen sinónimos subjetivos e imprimen cierta carga moral al discurso o, peor aún, caer en la tentación de justificar nuestra posición con casos atípicos y dramáticos, fuera de contexto.

En México la discusión pública sobre el aborto se ha ido postergando; sin más, hace unos días, durante su conferencia matutina, AMLO pidió que se respetara su silencio al respecto; incluso, los esfuerzos de la bancada de Morena en la cámara de diputados que se manifestó por depenalizarlo antes de la toma de protesta de López Obrador, no lo consiguieron. Sin embargo, es un tema público que late al ritmo de su urgencia. Por eso, todos los mexicanos debemos comprender que para abordarlo se requiere preparación previa, amplitud de pensamiento, equilibrio y reflexión.

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas. Hay dos formas de entender el lenguaje: al servicio de la realidad, para describir lo que sucede y al servicio de una perspectiva ideológica, para influir en la conducta del otro.

¿Has intentado montar tu postura sobre el aborto en el lenguaje con el que se discute el tema a nivel internacional?