Acapulco. El gobernador Héctor Astudillo Flores dijo que dialogaría con los policías estatales que pararon labores dos horas de las 8:00 a las 10:00 de la mañana en Chilpancingo este día, en demanda de la destitución del secretario de Seguridad Pública Pedro Almazán Cervantes y les ofrecerá arreglos a sus demandas pero no “con los ánimos de separar a nadie” de su cargo.

“Voy a escucharlos, lo que vale la pena es primero escucharlos. Tampoco voy con el ánimo de inmediatamente separar a nadie, si hay algo que arreglar lo voy arreglar, si lo que ha faltado es comunicación o respuesta de algunas prestaciones, lo voy a arreglar”, dijo.

Añadió que se trasladaría a dialogar con los policías estatales que mantienen un paro laboral en Chilpancingo en exigencia de la destitución del secretario de Seguridad Pública, Pedro Almazán Cervantes.

“En este momento voy a ir a Chilpancingo, voy a recibir a una comisión, voy a platicar con ellos porque al policía del estado ha sido una corporación que se la ha jugado muy bien con el gobierno”, aseguró.

Esta mañana 500 policías estatales pararon laborales desde las 8:00 de la mañana en el cuartel central en Chilpancingo hasta las 10:00 de la mañana que se les ofreció instalar una mesa de trabajo para que plantearan sus demandas.

Además de la separación del cargo de Almazán Cervantes, otras de sus exigencias es el pago de bono de riesgo, recategorizaciones para trabajadores operativos y administrativos, equipamiento de armamento y municiones, así como cursos y prácticas de tiro y dotación de chalecos antibalas.

Además, el pago de viáticos que oscilan entre los 4 mil 800 pesos y el pago de bonos de riesgo por 3 mil 200 pesos.

Consultado al respecto tras asistir al acto de una universidad privada en el centro de convenciones Mundo Imperial, el gobernador reconoció que los agentes “han sido muy leales, muy firmes en los caminos más difíciles que ha tenido en el último tiempo el estado de Guerrero”.

El gobernador añadió que el cuerpo policiaco estatal “tiene todo mi reconocimiento y respeto”; y ofreció resolverles “todo lo que esté a mi alcance en lo que ellos han manifestado en sus inquietudes”.

Aclaró que este traslado no estaba en su agenda pero la “acomodo” derivado del paro laboral de los agentes de seguridad.