México.-Ante la mirada atónita de los pasajeros a su alrededor, un hombre se puso a fumar durante un vuelo, acción que está prohibida por razones de seguridad y por ser el avión un espacio cerrado.

La mañana del 21 de mayo, una mujer se percató de un hombre con actitud sospechosa en la misma fila para abordar su vuelo a Minneapolis, y para su mala suerte, le tocó sentarse junto a él.

“Las puertas cerraron y, para mi alivio, notó que no había nadie en el asiento del pasillo y se movió”, narró la mujer.

No obstante, su actitud continuó errática, pues no paró de hacer ruidos extraños y abrir y cerrar la mesa desplegable del asiento frontal, hasta que 40 minutos antes de aterrizar sacó una caja de cigarros y prendió uno para fumar.

Al parecer eso lo calmó, pues con la primer bocanada de humo se recargó en el respaldo y cerró los ojos, hecho aprovechado por la mujer que lo grababa y el pasajero de la fila contigua para llamarle a un asistente de vuelo.

En cuanto este llegó, tomó el cigarro y lo apagó para indicarle al hombre que no podía fumar. También le pidió su pase de abordar y después del incidente el pasajero no dio más problemas.

No obstante, una vez en tierra subieron oficiales para llevárselo primero, sin saber qué ocurrió después con él.