La ONU negó hoy en forma categórica que la renuncia de la alta comisionada adjunta para Derechos Humanos, Flavia Pansieri, esté relacionada con el caso de violación de niños en República Centroafricana por parte de soldados franceses.

“Me gustaría simplemente dejar las cosas claras sobre la renuncia de la alta comisionada adjunta a principios de esta semana”, dijo el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Rupert Colville.

El portavoz explicó en rueda de prensa en Ginebra que el miércoles de esta semana Flavia Pansieri informó al titular del ACNUDH, Zeid Ra'ad Al Hussein, que no podía seguir cumpliendo su funciones que son muy demandantes debido a razones de salud.

Pansieri, en ese momento, solicitó no dar a conocer su renuncia hasta que ella informara personalmente a amigos y compañeros sobre su partida. “Lamentablemente ese deseo no se cumplió”, dijo Colville.

“Y en pocas horas la noticia se extendía con la insinuación de que la razón de su renuncia estaba vinculada a las investigaciones en curso sobre el manejo del presunto abuso sexual de niños por las tropas francesas en la República Centroafricana”, agregó.

Colville lamentó que la mayoría de los artículos publicados sobre el tema dan por hecho que Pansieri no tomó acciones concretas cuando fue informada por el director de operaciones del ACNUDH, Anders Kompass, de tales abusos.

Incluso, según declaraciones de Kompass, le dijo a Pansieri que le había dado al gobierno francés el borrador del informe realizado por la oficina con las entrevistas a los niños y sus nombres.

En ese momento Pansieri no lo comunicó al alto comisionado, sino hasta meses después, cuando el informe fue filtrado a la prensa, desgraciadamente sin haber editado los nombres de las víctimas, lo que puso a los niños en peligro de represalias, señalamientos e incluso los expuso a la prensa.

Colville, defendiendo a Pansieri y que los motivos de la renuncia son relacionados a su salud , explicó a detalle las veces que ha sido ingresada en el hospital este año y la reciente cirugía a la que fue sometida por desprendimiento de retina.

“Ella también reconoce que en su actual estado de salud, no puede garantizar que va a recuperar la energía y la resistencia necesaria para el trabajo que exige el Alto Comisionado Adjunto”, argumentó.

Sin embargo, “ella todavía está disponible para llevar a cabo sus funciones, lo mejor que puede, hasta que se nombre a su sucesor”.

Hasta el momento, Kompass no ha podido ofrecer una explicación razonable por la que el informe llegó a manos del gobierno francés con los nombres y datos de los niños, lo que es muy delicado por la seguridad de las víctimas, especialmente cuando son menores de edad.

Tampoco el ACNUDH ha explicado con claridad por qué pasaron ocho meses desde que el informe pasó a manos de diplomáticos franceses hasta que los hechos se dieron a conocer cuando el informe fue filtrado al diario británico The Guardian.

Kompass, de origen sueco y que ha trabajado más de 30 años para el ACNUDH, está bajo investigación interna de la ONU por estos hechos y corren las teorías sobre las razones por las que informó al gobierno francés de los actos vergonzosos cometidos por sus soldados en contra de niños que eran seducidos a cambio de dinero y comida en pleno conflicto armado.

Algunos defienden las acciones de Kompass y lo ven como un héroe que sonó la alarma para poner alto a esos abusos, otros lo ven como un acto deliberado para favorecer al gobierno francés y alertarlo quizá con el fin de ocultar estos graves abusos.

De igual forma, también se cuestiona la falta de acción del Alto Comisionado y su tibieza con París por no exigirle medidas más contundentes y expeditas contra los perpetradores que, de acuerdo con las autoridades francesas, están bajo investigación.

Incluso el día de ayer el Comité de la ONU de Derechos Humanos lamentó en un encuentro con la prensa que el gobierno del Eliseo no haya respondido a sus preguntas sobre cuántos miembros del ejército son investigados, cuándo se darán a conocer los resultados ni cuál será su sentencia.

“La respuesta (de la delegación de Francia) fue muy breve”, dijo el presidente del comité, Fabián Salvioli.

Al final del día, algunos opinan que los choques entre Zeid y Kompass, la renuncia de Pansieri, las especulaciones de la prensa y la falta de acciones concretas del gobierno de Francia contra los perpetradores, han empañado el valioso trabajo que desempeña el personal del ACNUDH en favor de las víctimas de graves violaciones de derechos humanos.

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