México, Opinión.- Osorio Chong está en la mira de los fiscales anticorrupción de la 'cuarta transformación'. El otrora poderoso Secretario de Gobernación, hoy Senador de la República y coordinador de los priístas en la cámara alta, todavía no alcanza a descifrar cuál es el más peligroso de todos los hilos que están halando los fiscales de la 4T, quienes han seguido diligentemente el tufo de corrupción que llega hasta él.

De acuerdo a la información contenida en una carpeta en manos de los senadores de Morena, todo indica que Osorio Chong podría estar involucrado en los casos de corrupción cometidos en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) cuando estuvieron a cargo de Rosario Robles. La triangulación de contratos en Hidalgo asciende a 825 millones de pesos.

De la investigación conocida como “La Estafa Maestra” se desprendió una investigación en la Secretaría de la Función Pública que ha documentado el desvío de 7,670 millones de pesos, durante la administración de EPN.

Según la información de esa carpeta, dos universidades, una televisora estatal y diversas empresas fantasmas vinculadas a los desvíos se encuentran en Hidalgo, entidad donde radican intereses del senador y cuyo poder político era importante durante las fechas en que se cometieron los desvíos, debido a que Chong fue gobernador de esa entidad entre 2005 y 2011 y tenía una influencia directa sobre su sucesor, el también priísta Francisco Olvera.

La información revelada al diario Excélsior incluye detalles sobre el entramado que simulaba contratos por los que se pagaron sumas astronómicas, pero que nunca se llevaron a cabo.

A lo anterior habrá que añadir las más recientes declaraciones del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien desde la cárcel se las ha arreglado para posicionar en medios nacionales su mensaje: Osorio Chong fue el responsable de planificar el engaño de su supuesta captura, justo antes de las elecciones en el Estado de México, donde su candidato, Alfredo del Mazo, se quedó con la gubernatura en una dura y sucia contienda electoral, en la que constantemente se presumió la detención de Duarte como una prueba fehaciente del compromiso del PRI en contra de la corrupción. Para apuntalar sus dichos, Duarte ha mostrado un video supuestamente grabado en Guatemala, en 2017, momentos antes del arribo de las fuerzas de seguridad, donde explica que se pactó su entrega a cambio de liberar a su familia de posibles acusaciones por parte del gobierno del expresidnete Enrique Peña Nieto. Osorio Chong lo negó categóricamente, como es su costumbre, pero se le notaba nervioso y desencajado.

Sin embargo, el factor suerte también juega en contra de Osorio Chong. El pasado 2 de agosto fueron detenidos en Polanco, a bordo de una camioneta, 2 individuos que transportaban 3.3 millones de pesos en efectivo. Los involucrados se identificaron como colaboradores de Chong y llamaron a una tercera persona, quien dijo ser subinspector de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) e intentó liberar a los colaboradores y a la camioneta con el dinero. Pese a que las 3 personas posteriormente fueron liberadas, el dinero permanece bajo resguardo de las autoridades capitalinas y las investigaciones para determinar el origen del mismo siguen su curso. Al parecer, este podría ser un fortuito hilo de corrupción que conduzca hasta el senador priista.

Por otro lado, el senador cada vez está más nervioso por las investigaciones que penden sobre sus operadores políticos. Juan Manuel Flores Athié es uno de los protagonistas. En febrero pasado renunció a su cargo como responsable de la Unidad de Administración y Finanzas de la Segob, pese a permanecer durante la transición y ser responsable de los recortes del 30% realizados al interior de la dependencia, como respuesta a la Austeridad Republicana exigida por López Obrador. Nunca fueron explicadas las razones de su discreta renuncia; en ese momento se especulaba que influyeron los presuntos vínculos con Chong y su negativa a presentar la declaración patrimonial y de intereses, requisito indispensable para todo funcionario de la 4T. Sin embargo, el 29 de julio le fueron congeladas sus cuentas bancarias y fue declarado en calidad de investigado por parte de la UIF, a cargo de Santiago Nieto.

Las investigaciones sobre Flores Athié adquieren relevancia bajo la lupa de la triangulación de recursos a través de empresas fantasma y lavado de dinero. Él era el que firmaba los cheques y avalaba las operaciones financieras, lo que eventualmente podría vincularlo a Chong y representa la mayor apuesta de la UIF, toda vez que el funcionario siempre ocupó cargos estratégicos donde se concentraban contratos, licitaciones y adquisición de recursos.

Pero eso no es todo. Una de sus operadoras principales, Frida Martínez Zamora, bajo sus órdenes desde 2004, se ha hecho cargo de la administración del dinero, personal y recursos materiales del gobierno del estado de Hidalgo cuando Chong era gobernador, pero sobre todo, de las áreas más sensibles en las funciones de seguridad de Segob, como Cisen y la PF, donde además de ser la responsable del dinero, fungía como los ojos y oídos del secretario.

En 2014 fue nombrada secretaria general de la Policía Federal, un cargo similar al de Oficial Mayor y desde entonces, esta mujer es quien ha decidido sobre las contrataciones de servicios, los recursos, las licitaciones y también ha tenido la última palabra sobre el personal; su poder ha estado por encima de los titulares de la PF y de la Comisión Nacional de Seguridad.

A la señorita Martínez Zamora se le acusa de haber suspendido los pagos de sensores y equipos de vigilancia en el penal de El Altiplano, lo cual coincidió con la célebre fuga de El Chapo Guzmán el 11 de julio del 2015. Convenientemente, en esos momentos tanto EPN como Chong estaban en Francia. Convenientemente, ningún funcionario cercano a Chong fue imputado durante las investigaciones, pese a las declaraciones que los señalaban.

Asimismo, a Martínez se le responsabiliza de no proporcionar uniformes a la PF, de abandonar a su suerte a los miembros de la fuerza en comisión, al suspender el pago de hospedaje; lo que también ocasionó un quebranto a las finanzas de los pequeños empresarios locales que albergaban en sus hoteles y hostales a los agentes. Los abusos relacionados a los uniformes y la comida de los penales, a los que se ha hecho mención recientemente en la conferencia mañanera del presidente, también recaen sobre ella.

Pero la verdadera valía de Frida reside en que desde su puesto operó enormes sumas de dinero cuyo destino se desconoce, ya que fueron operadas bajo la denominación de seguridad nacional, por lo que no son sujetas a auditorías al adherirse a cláusulas de confidencialidad. Y sí, siempre ha operado para Osorio Chong.

Durante el gobierno de EPN, de 2013 a 2018, se gastaron alrededor de 77,000 millones de dólares en materia de seguridad; de ésos, la Segob gastó 18,743 mdd, lo que se traduce en 356 mil millones de pesos. Por otro lado, desde 2008 el presupuesto destinado para seguridad pública y nacional se ha incrementando 60%, poco más de la mitad de esos recursos se concentraron en la PF y, a pesar del refuerzo económico, todos conocemos los magros resultados en materia de seguridad, pero poco sabemos de cómo se utilizó ese dinero. Por añadidura, los presupuestos operados por Frida Martínez también incluyen otra partida presupuestal que no sabemos a qué se destina y que también ha crecido de manera exponencial, se trata de la partida 33701.

Según el clasificador de gasto del gobierno, la partida presupuestal 33701 se destinará a la realización de programas, investigaciones, acciones y actividades en materia de seguridad pública y nacional, en cumplimiento de funciones y actividades oficiales, cuya realización implique riesgo, urgencia o confidencialidad. Y así, bajo el amparo de la discrecionalidad y de manera perfectamente legal, se han gastado 48,730 millones de pesos, cerca de 937% más de lo aprobado.

El cerco sobre Osorio Chong se va cerrando cada día. Parece relevante desempolvar toda esta información ahora que estamos a punto de conocer si Rosario Robles se presentará a rendir declaración el próximo 8 de agosto, en lo referente a la Estafa Maestra, debido a que sus declaraciones pueden involucrar directamente al ex titular de Segob. A Robles también se le han congelado las cuentas bancarias y ha acusado ser víctima de un linchamiento público.

Osorio Chong es senador plurinominal por el PRI y goza de fuero parlamentario hasta julio de 2024. Tras su renuncia a la Secretaría de Gobernación en enero del 2018, después de arduas negociaciones que lo dejaron fuera de la ansiada sucesión presidencial, padeció en primera persona la expulsión de casi todos los funcionarios vinculados a él, en las áreas más sensibles del gobierno, con lo que quedó claro que su posición dentro del partido había dejado de ser afortunada. A pesar de todo, sus negociaciones consiguieron posicionarlo como el número 1 en la lista de plurinominales y así obtener el fuero que lo protegiera de eventuales investigaciones y, al mismo tiempo, conseguir un escaparate para promoverse como el hombre fuerte de su partido o, al menos, de Hidalgo, en detrimento directo del actual gobernador Omar Fayad, quien en declaraciones recientes se ha desmarcado ostensiblemente de Chong.

El senador tiene muchos motivos para preocuparse, basta ver el ejemplo de su compañero de andanzas y de partido, Tarek Abdalá, extesorero de Duarte en Veracruz, quien parecía se había salido con la suya al refugiarse bajo el manto del fuero federal y, pesar de que no procedió el juicio de procedencia promovido por la entidad, se le inhabilitó para ser funcionario público por los próximos 10 años. Pero, poco a poco, la justicia le fue cerrando los caminos hasta que lo obligaron a negociar con la fiscalía en calidad de testigo colaborador y obtener ciertos beneficios legales, los cuales fueron insuficientes para evitar ser citado a declarar en otras investigaciones. Intentó conseguir recursos legales para evitarlo, pero sin el apoyo del partido y sin sus amigos en el gobierno, le fue imposible, por lo cual decidió no presentarse ante las autoridades y darse a la fuga. Ahora acumula nueve notificaciones de presentación y ya tiene orden de aprehensión, por el presunto delito de abuso de autoridad en agravio de afiliados al Seguro Social de los Trabajadores de la Educación del Estado de Veracruz (SSTEEV).

La mayoría de Morena en ambas cámaras, los aires de transformación que imperan en México tras el triunfo de López Obrador y, por añadidura, el antecedente de Veracruz, deja claro que, en estos momentos, casi cualquier cosa es posible en México si se trata de castigar la corrupción.

Aires de renovación y justicia soplan en México, la infame era de la impunidad parece haber terminado. Las estructuras institucionales que antes soportaban y encubrían la corrupción ya dejaron de ser garantía para cualquier funcionario. Muchos lo celebramos. Otros han perdido el sueño.