Chilpancingo, Guerrero.- En Guerrero la violencia política de género llega hasta la muerte de mujeres que participan en la política y no se ha legislado para castigarla, reconoció el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.

Este miércoles se realizó en un hotel al sur de Chilpancingo el foro Violencia política en razón de género, convocada por la Jucopo y a la que asistieron diputados locales y activistas.

En su intervención Sandoval Ballesteros reconoció que en materia de paridad, de atención y erradicación de la violencia contra las mujeres en Guerrero “está todo por hacerse”, y planteó que en la actual legislatura buscarán tipificar en el Código Penal la violencia política en razón de género, además de una serie de reformas a la ley de acceso a una vida libre de violencia.

Al igual que la Ley de Sistemas de Medios de Impugnación, en donde se incluya las maneras de violencia contra las mujeres, lo mismo que la Ley de Procedimientos Electorales, y “así podamos detener institucionalmente este tipo de violencia”.

Reconoció que la violencia política de género está normalizada y las mujeres la viven todos los días al interior de sus partidos políticos, se enfrentan a obstáculos en precampaña, campaña y ya en el ejercicio de los cargos públicos.

“En Guerrero tenemos las acciones más violentas, que llegan hasta la muerte de las mujeres que participan en política, lo cual es gravísimo y debemos dar un paso al frente, todos los que estamos en política debemos trabajar para detenerlo”, comentó.

Sandoval Ballesteros dijo que no se puede normalizar la violencia contra las mujeres y desde el Congreso buscarán legislar para que esas acciones se castiguen.

En su intervención, la diputada integrante de la Comisión de Paridad y Género, Norma Otilia Hernández Martínez, recordó a las aspirantes asesinadas en el proceso electo pasado en Chilapa, Antonia Jaimes Moctezuma y Dulce Rebaja Pedro.

Se comprometió a que en la actual legislatura se legislará para erradicar la violencia contra las mujeres en Guerrero.

Una de las ponentes fue la activista María Luisa Garfías Marín, quien dijo que en el proceso electoral pasado Guerrero ocupó el primer lugar en violencia política y sumaron 20 los aspirantes asesinados, entre ellos dos mujeres Antonia Jaimes Moctezuma y Dulce Rebaja Pedro.

Urgió tipificar como delito grave la violencia política de género, tema pendiente desde la legislatura pasada.