México.- Después de la ola de violencia del día de ayer que terminaría con la liberación de Ovidio Guzmán López, el ex gobernador sinaloense Francisco Labastida Ochoa señaló "ayer murió buena parte, por no decir que toda la justicia de un país".

La liberación de Ovidio Guzmán López, hijo del ex líder del Cártel de Sinaloa se volvió bastante polémica luego de que el presidente de México declarara en conferencia que habría sido liberado con la intención de detener la violencia en el país.

Francisco Labastida dijo este viernes que portaba corbata negra porque estaba de luto. Aunque la figura política es miembro del Partido Revolucionario Institucional, no acusó completamente a AMLO, pues reconoció que la violencia ha ido creciendo los tres sexenios anteriores (Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto).

Sin embargo, a su vez hizo una observación a la forma en que el pacto de violencia entre el gobierno y los delincuentes

"Yo aprendí que cuando hay una tregua, las dos partes dejan de utilizar armas. Cuando uno solo de los grupos hace una tregua unilateral, no es tregua. Lo que es obvio es que la estrategia no ha funcionado", señaló.

Observó Labastida, respecto a la 'tregua' de paz que terminó el pasado jueves 17 de octubre del 2019 con la captura del hijo del Chapo Guzmán.

Sugirió que lo primero que tiene que hacer el presidente Andrés Manuel López Obrador es tomar el control de la seguridad del Estado.