México.- Uno de cada tres hogares en México con personas mayores padece inseguridad alimentaria de moderada a severa, lo que contribuye al deterioro de la salud y al desarrollo de enfermedades como obesidad y diabetes entre sus integrantes, indicó el Instituto Nacional de Geriatría (Inger).

En comunicado, la dependencia subrayó que atender la problématica es crucial, pues está prevalece en México, luego de que se ha detectado que 26 por ciento de las personas mayores reporta inseguridad alimentaria y 13 por ciento inseguridad alimentaria severa.

Por su parte, la especialista María Fernanda Carrillo Vega planteó que la inseguridad alimentaria es palpable en situaciones como la desnutrición entre la población de personas mayores, pese a que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) sólo 6.9 por ciento de ese grupo poblacional tiene desnutrición y 64.2 obesidad y sobrepeso.

Carillo Vega indicó que cuando podría parecer contradictorio, el sobrepeso y la obesidad en personas mayores es consecuencia de las adaptaciones que realizan las familias para mantener el consumo de energía ante las crisis económicas, pues se compran alimentos más baratos, pero con inferior calidad nutricional.

De ahí la necesidad de reanalizar la forma en que se estudia la inseguridad alimentaria, "pues ahora no es sólo estar desnutrido, sino que es mala nutrición con productos altos en calorías, pero con muy poco valor alimenticio”.

La experta en ciencias médicas mencionó que 49 por ciento de las personas mayores con inseguridad alimentaria tienen ingresos bajos.

De ellas 45 por ciento es de origen indígena y vive en comunidades rurales; en 40 por ciento de los casos el jefe de familia tiene alguna discapacidad física o mental y 16 por ciento percibe algún tipo de ingreso por jubilación.