México.-Además del dolor que le causó la muerte de su madre, Guadalupe Monserrat soportó las golpizas de su padre y su madrastra —quienes la maltrataban por ser una persona con capacidades diferentes— hasta ayer que fue hallada asesinada a golpes en su recámara, en la colonia El Salado del municipio de La Paz, en el Estado de México.

La última vez que sus tíos vieron a Guadalupe fue en el sepelio de su mamá, en noviembre de 2018, desde entonces intentaron saber de ella, pero su padre, Jaime “N”, siempre la escondía.

“Al fallecer la mamá se los queda Jaime y su nueva pareja, pero siempre escondían a los niños, incluso a su propia madre, la abuela, porque le reclamó que habían visto golpeada a la niña, ella tenía un retraso y un acortamiento en sus caderas”, narró un conocido.

Hace unos meses la pareja llegó a rentar una vivienda en el 18 de la calle Chacala, donde fue hallada la menor, y vecinos describieron a Jaime como un hombre problemático y adicto a las drogas.

Constantemente escuchaban golpes y gritos de Guadalupe, lo que los llevó a denunciar los abusos ante la Procuraduría del Menor del DIF local, entidad que tenía planeada una visita hoy, pero la cita se tuvo que adelantar.

Los familiares narraron que la madre de Guadalupe falleció en condiciones similares.