México.– El ataque a un bar en Coatzacoalcos, Veracruz, que dejó al menos 26 muertos es un acto de “terrorismo” y una muestra de que el gobierno del presidente López Obrador está rebasado por la delincuencia, afirmó el Partido Acción Nacional (PAN).

“El gobierno está cruzado de brazos o está totalmente rebasado por la delincuencia organizada”, afirmó el vocero del PAN, Fernando Herrera, quien aseguró que desde que inició su periodo -el 1 de diciembre pasado-, el gobierno nunca ha sabido qué hacer y “los criminales responden a balazos todos los intentos de abrazos”.

En su pronunciamiento, Herrera omitió toda referencia a la supuesta liberación del presunto autor de crimen por parte del Fiscalía estatal, a cargo de Jorge Winkcler, funcionario que, según ha acusado el actual gobernador, Cuitláhuac García, le heredó su antecesor, el panista Miguel Ángel Yunes Linares.

“Mientras el gobierno se concentra en pedirle a los criminales que ya se porten bien y recurre a las madrecitas para que los regañen, la violencia escala a niveles de terrorismo, pues el ataque registrado anoche en Veracruz, por lo que se sabe, fue indiscriminado contra la multitud congregada en un lugar público”, afirmó.

Herrera expuso que las víctimas del ataque se suman a decenas de hechos que indican que el gobierno debe abandonar su postura de predicador en busca de salvar almas descarriadas y combatir a la delincuencia con la ley en la mano.

“Lo único que nos falta es que el gobierno se proponga a llevarle chocolates a los jefes de los grupos criminales”, ironizó el panista, quien recordó que desde que el presidente López Obrador declaró el fin de la guerra al narcotráfico, en febrero, aumentó el clima de impunidad y los criminales actúan a plena la luz del día, como se demuestra con el aumento de homicidios dolosos, secuestros, extorsiones, feminicidios y asaltos a comercios y casas habitación.

“Es muy preocupante que el presidente haya dicho que los narcotraficantes forman parte del pueblo, pues eso ratifica su decisión de no combatirlos, pero hechos como el de Veracruz deberían obligarlo a definir una verdadera política de seguridad. No basta con que mande a sus huestes de las redes sociales a decir que la violencia es propiciada por quienes quieren desestabilizar su gobierno”.