México.-El sacerdote austríaco Hermann Geissler renunció a su cargo en la Congregación para la Doctrina de la Fe tras ser acusado por una monja de abusos en una confesión, en 2009, informó este martes la Santa Sede en un comunicado.

La Congregación informó de que Geissler pidió este lunes al prefecto Luis Ladaria Ferrer “abandonar su servicio”, lo que ha sido aceptado.

“El Padre Geissler dio ese paso para limitar el daño ya acarreado a la Congregación y a su comunidad. Defiende que la acusación contra su persona no es cierta y pide que se continúe el proceso canónico ya iniciado”, se lee en la nota.

Además, el sacerdote, autor de numerosas publicaciones teológicas y durante años trabajador en el antiguo Santo Oficio, se reserva la opción de presentar “eventuales acciones legales”.

Geissler fue acusado por la exmonja alemana Doris Wagner-Reisinger de abusar de ella durante una confesión en 2009 en Roma.

En diciembre del 2018, el papa Francisco aceptó la renuncia del obispo auxiliar de Los Ángeles, Alexander Salazar, denunciado en 2005 por “conducta indebida con un menor”, unos hechos que fueron investigados, pero no juzgados, informó hoy en una carta el arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez.

El Vaticano envió a los medios la misiva en la que el arzobispo Gómez explica que “en el 2005, un año después de haber sido ordenado obispo, la arquidiócesis tuvo conocimiento de una denuncia contra el obispo Salazar por conducta indebida con un menor”.

El arzobispo José Gómez informó que “la acusación contra el obispo Salazar provino de una supuesta conducta indebida que se dice ocurrió en la década de 1990, antes de ser ordenado obispo, cuando estaba sirviendo como sacerdote de una iglesia”.

Sínodo para prevenir abusos sexuales

El papa Francisco asistirá a todas las reuniones del sínodo sobre prevención de abusos sexuales se realizará en febrero, con sesiones plenarias, declaraciones de testigos y una misa penitencial. El Vaticano dijo que los organizadores del encuentro convocado para el 21 al 24 de febrero se reunieron en Roma e informaron al papa sobre los preparativos.

Francisco designó al exvocero del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, moderador de las sesiones plenarias.

El pontífice anunció en septiembre que invitaba a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo a asistir a la cumbre en medio de una crisis provocada por su mal manejo de casos de abusos y un nuevo estallido del escándalo en Chile, Estados Unidos y otros países.