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Papel del arte no es resolver los problemas sociales: Paul Auster

Abre mañana el Salón Literario y recibirá la Medalla Carlos Fuentes. Presentará el 27 de noviembre su novela “4, 3, 2 ,1”.

Por Redacción, 2017-11-26 14:28

México.- Notimex.- Considerado uno de los escritores estadounidenses más brillantes de la actualidad, Paul Auster (1947) puntualizó que es un error pensar que el arte resuelva los problemas sociales conforme van ocurriendo.

El autor se encuentra aquí para participar en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, donde mañana abrirá el Salón Literario y presentará su más reciente novela, titulada “4, 3, 2, 1”, subrayó que pensar así “es un error, una idea errónea”, pues la única obligación que los artistas tienen es la de escribir.

Durante una conferencia de prensa, en la que criticó al presidente de su país, Donald Trump, señaló que escribir una novela sobre la gestión del mandatario estadounidense sería un completo desastre, algo que fracasaría, porque “si ni siquiera sabemos cómo terminará su gestión.

“Escribir una historia en novela me parecería inútil, fracasaría antes de publicarse, y ustedes como periodistas tienen un trabajo importante que hacer, ustedes son las personas más importantes que existen, en cuanto a lo que sabemos del mundo”.

Y añadió: “sabemos que ustedes son héroes y sin periodistas en el mundo nosotros seriamos presas de todo tipo de manipulación, de mentiras, de demagogia; el terrorismo acabaría por dominar a todas las sociedades de este planeta”, expresó el también guionista y director de cine.

Invitó a los periodistas a tomar su trabajo enserio y que no sean perezosos, porque “dependemos de ustedes”, y añadió que “los novelistas tienen un papel diferente que desempeñar, contamos historias que esperamos cambien a la larga, pero ustedes narran lo que pasa hoy, pero si no saben que sucede hoy, no podemos juzgar lo que va a pasar, y si no podemos juzgar, no podemos pensar ni actuar”.

El autor presentará aquí el 27 de noviembre “4, 3, 2, 1”, una novela magistral sobre el poder del destino llamada a coronar la obra de este escritor, un emotivo retrato de toda una generación, un “coming of age” universal y una saga familiar que explora de manera deslumbrante los límites del azar y las consecuencias de nuestras decisiones, de acuerdo con información de los editores de la obra.

En ella, el autor resalta el peso y la importancia de todo aquello dentro de la esfera de la imprevisible: el accidente feliz o el quiebre oscuro; este es un tema que lo persigue desde que tenía 14 años, cuando él y un grupo de niños atrapados por una tormenta eléctrica, durante un campamento de verano en el bosque, intentaron cruzar una cerca para entrar a un campo abierto.

De pronto, el niño que lo antecedía en la fila india, a unos centímetros de distancia, fue alcanzado por un rato y murió al instante.

Para Auster, “esta es la historia más crucial que he experimentado. Es algo que me ha acechado a lo largo de los años y con lo que vivido desde entonces. Fue sin duda el día más importante de mi vida”.

Subrayó que esta novela “es una especie de continuación de lo que he estado haciendo en los últimos años; el interés de mi obra cambio y pensamos en mis obras anteriores como mis dos libros autobiográficos, ‘Diario de invierno’ e ‘Informe del interior’, todos ellos en una forma u otra estaban dedicándose a dos cosas: jugar con oraciones mucho más largas y a explorar el territorio de la juventud, incluso el de la infancia”.

Anotó que en “4, 3, 2, 1” su deseo fue escribir un libro en donde no solo hablara de los personajes, sino de la relación de los mismos con su tiempo y lugar, “entonces para hacer esto sentí que debía poner mis datos bien hechos.

“Cada uno de mis libros siempre han sido diferentes, y cada vez que escribo un libro ingreso a territorio nuevo, trato de explorar las cosas de manera diferente y, en ese sentido, este libro es una continuación de mi búsqueda bizarra por tratar de expresar cosas en relación a lo que significa estar vivo.

“Este libro es la vida de una persona, pero se narra cuatro veces; son cuatro variaciones de una misma vida, pero esencialmente se trata de crecer, del nacimiento a los 21 años del personaje, porque a esa edad es el momento que vamos a llenar los grandes cambios que nos van a ocurrir, los más dolorosos, alegres y todo; hablamos de un libro que tiene que ver con el desarrollo humano”, comentó.

Además de la presentación de esta novela, Auster abrirá mañana el Salón Literario, donde recibirá la Medalla Carlos Fuentes.


Por Manuel Bello Hernández. Enviado

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Alicia Villereal y su hija se echan “palomazo” en la radio

En una entrevista radiofónica la cantante y su hija compartieron el micrófono para ‘echarse un palomazo’ acompañadas de mariachis.

Por Redacción, 2018-10-16 11:40

México.-Alicia Villarreal y su hija Melanie Carmona Villareal, cantan por primera vez a duo acompañadas de mariachis.

Durante una entrevista realizada en el programa de radio El show de Piolín, madre e hija se echaron un palomazo al aire, motivadas por el locutor que pedía escucharlas juntas.

Con un poco de timidez, Melanie se acercó al micrófono que se encontraba a un lado de su mamá y comenzaron a cantar.

Alicia al terminar reveló al locutor que Melanie, al terminar sus estudios, desea hacer una carrera en la industria de la música. La cantante afirmó que su hija tiene un timbre de voz similar al de ella y expresó que tanto Arturo Carmona, el papá de su hija y ella logran vislumbrar un futuro arriba de los escenarios.

Alicia Villarreal en múltiples ocasiones ha expresado que se siente orgullosa de Melanie porque es una joven muy cariñosa y talentosa.

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Taller Coreográfico de la UNAM estrena obras en el Teatro de la Ciudad

Esta obra tiene una estética más contemporánea y habla sobre ese diálogo entre la luz y la oscuridad, y de todo lo que de ahí se puede desprender.

Por Redacción, 2018-10-15 11:35

México, (Notimex).- Con el estreno de las obras “Propitia Sydera” y “King Arthur”, el Taller Coreográfico de la Universidad Nacional Autónoma de México (TCUNAM), continuó la celebración de su temporada 100 “48 años bailando por ti”, en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”.

Las dos piezas y la selección musical contaron con la curaduría de Raúl Moncada, Jorge Cózatl y Diego Vázquez, director artístico del TCUNAM, quien también se encargó de la conducción coreográfica.

El espectáculo arrancó con el ballet “Agua viva”, de la coreógrafa Annabelle López Ochoa, una pieza que destaca por acoger expresión de identidad e idiosincrasia entre caribeños, latinos e hispanos.

Con sonidos de agua, lluvia, gaviotas, 12 bailarines hacen gala en el escenario donde ataviados con pantalón en azul marino, ejecutan diversos pasos coreográficos por todo el cuadrilátero, acompañado de media-vueltas y cargadas de manera uniforme.

Minutos después, se presentó la pieza “King Arthur”, inspirada en una suite homónima de Henry Purcell, cuya propuesta coreográfica se enfoca en la festividad, el dramatismo y el tono marcial que caracteriza la música de las escenas elegidas para esta representación.

La obra no tiene un orden, lo que permite una serie de viñetas; cada escena tiene su historia con cierta interpretación cómica al estilo de Molière; además su estética hace referencia a la Francia del siglo XVIII.

Es de mencionar que la pieza con música del periodo Barroco se caracteriza porque sus personajes o bailarines están ataviados de blanco, con pelucas largas y chinas, así como vestidos pomposos en el caso de las mujeres, y pantalones cortos con medias hasta las rodillas, para los hombres.

El espectáculo coreográfico cerró con la pieza “Propitia Sydera”, donde Diego Vázquez utiliza el nombre de la pieza musical que refleja la idea de la luz en oposición con la oscuridad: estrellas que nacen y se consumen, la danza de una mujer cuya vida se apaga, el flujo del agua que en algún momento llega a su fin, la guerra que es superada por el amor, en la que aparecen los intérpretes de blanco con máscaras antigás.

Esta obra tiene una estética más contemporánea y habla sobre ese diálogo entre la luz y la oscuridad, y de todo lo que de ahí se puede desprender.

Fundado por Gloria Contreras en septiembre de 1970, el TCUNAM es una de las compañías más longevas del país, con 48 años de trayectoria. Sus sedes son la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario y el Teatro Arquitecto Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura, ambos de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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Óscar Wilde, el excéntrico escritor que enfrentó la moral victoriana

El éxito de Wilde se basaba en su ingenio punzante y epigramático que contenían sus obras, dedicado casi siempre a fustigar las hipocresías de sus contemporáneos.

Por Redacción, 2018-10-15 11:11

México, (Notimex).- A 164 años de su nacimiento, el escritor y poeta irlandés Óscar Wilde es recordado por obras como “El retrato de Dorian Grey” y “La importancia de llamarse Ernesto”, así como su polémica y excéntrica vida.

Nacido bajo el nombre de Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde un 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irlanda, sufrió la intolerancia sexual de la época victoriana, que lo llevó a la cárcel acusado de homosexualidad y sodomía y a una muerte prematura.

Desde pequeño estuvo en contacto con el mundo de las letras pues sus padres, sir William Wilde y Jane Wilde, eran destacados miembros de la sociedad angloirlandesa de Dublín que lo fomentaron a aprender a hablar con fluidez el francés y el alemán.

Con una inteligencia notable, fue educado en su casa hasta los nueve años y luego ingresó en la Portora Royal School de Enniskillen, donde estudio hasta los 17 años. Durante su estancia allí murió su hermana, Isola, quien le inspiró su poema “Requiescat”.

El 19 de octubre de 1871 entró al Trinity College, donde estudió a los autores clásicos durante los siguientes tres años. Como estudiante en la Universidad de Oxford destacó en el estudio de los clásicos y escribió poesía; su extenso poema “Ravenna” ganó el premio Newdigate en 1878.

Discípulo del ensayista y crítico Walter Pater e influenciado por el pintor James Abbott McNeill Whistler, en 1891 publicó una serie de ensayos que dio pie a que se le considerase uno de los máximos representantes del esteticismo, el cual plantea que el arte existe para exaltar la belleza sin importar otros aspectos como la moral o los problemas sociales.

Los aspectos más deslumbrantes y exquisitos de esta corriente fueron puestos de manifiesto tanto en su obra como en su vida.

Wilde siempre tuvo una forma llamativa de vestir, usaba pelo largo y vestía pantalones de montar de terciopelo, en tanto que su habitación estaba decorada de objetos de arte, girasoles, plumas de pavo real y porcelanas chinas

Sus actitudes y modales fueron repetidamente ridiculizados en la publicación satírica “Punch” y en la ópera cómica “Paciencia”, del dramaturgo William Schwenck Gilbert con música de Arthur Sullivan.

En 1881 la publicación de sus “Poemas” lo colocó en los reflectores de la cultura, pero su notoriedad aumentó por su carisma, sus excentricidades e incluso con sus charlas sobre el esteticismo; fue contratado para dar conferencias sobre este tema que promueve “el arte por el arte” en ciudades de Estados Unidos durante 1882, con una extensa cobertura mediática.

Dos años después se casó con Constance Mary Lloyd, nacida en 1859 y con quien tuvo dos hijos, Cyril y Vyvyan; con su familia se instaló en Londres, donde escribió durante los siguientes 11 años varias obras que incrementaron su éxito literario, asimismo dirigió un par de años la revista femenina “Woman’s World”.

En 1888 publicó el libro de cuentos “El príncipe feliz”, cuyo éxito motivo la publicación, tres años más tarde, de varias de sus obras, entre ellas “El crimen de lord Arthur Saville”.

El éxito de Wilde se basaba en su ingenio punzante y epigramático que contenían sus obras, dedicado casi siempre a fustigar las hipocresías de sus contemporáneos.

También se reeditó en libro una narración publicada anteriormente en forma de fascículos, “El retrato de Dorian Gray”, la única novela de Wilde que tuvo malas críticas desde sectores puritanos y conservadores que lo acusaron de inmoral, de tergiversar el tema de “Fausto”, promover el homoerotismo y corromper a la juventud.

Su popularidad como dramaturgo se incrementó con obras como “Salomé”, de1891 y escrita en francés, o “La importancia de llamarse Ernesto” publicada en 1895, obras de diálogos vivos y cargados de ironía.

En pleno auge de su carrera, en ese año su éxito se vio truncado cuando John Sholto Douglas, marqués de Queensberry, inició una campaña en periódicos y revistas donde lo acusaba de ser homosexual, considerado delito grave.

Tras conocer que su hijo Alfred Douglas mantenía una relación sentimental con el escritor, en una tarjeta de visita pública el marqués escribió: “A Oscar Wilde, que alardea de sodomita”.

Wilde intentó defenderse con un proceso de denuncia por calumnias contra el noble escocés (conocido también por crear las reglas del boxeo moderno) sin resultados, pues las pruebas presentadas por el marqués daban evidencia de hechos que podían ser juzgados a la luz del Acta de Enmienda Penal.

El 27 de mayo de 1895, Oscar fue condenado a dos años de prisión y trabajos forzados; las numerosas presiones y peticiones de clemencia surgidas desde sectores progresistas y de los más importantes círculos literarios europeos no fueron escuchadas, así que Wilde tuvo que cumplir la pena en su totalidad.

Como parte de su sentencia fue enviado a Wandsworth y a Reading, localidades en el sur de Inglaterra donde siguió escribiendo, como “Balada de la cárcel de Reading”; su estancia en la prisión supuso la pérdida de todo lo que había construido en su carrera en el mundo de las letras.

Una vez que salió del penal, el poeta, dramaturgo, ensayista y novelista cambió su nombre a “Sebastian Melmoth”, tomado del personaje de Charles Maturin, y se fue París, Francia, donde permaneció hasta su muerte el 30 de noviembre de 1900.

Sus últimos años de vida se caracterizaron por la fragilidad económica, los quebrantos de salud, los problemas derivados de su afición a la bebida, la prohibición impuesta por su esposa de ver a sus hijos y su conversión al catolicismo con la guía de un sacerdote irlandés. Tenía solo 46 años cuando falleció.

Después de su muerte, sus obras volvieron a representarse y a editarse; en 1906, Richard Strauss puso música a su drama “Salomé” y con el paso de los años se tradujo a varias lenguas prácticamente todas sus obras literarias.