México.-  A unos kilómetros de la caseta de Tlalpan, ya en territorio de la Ciudad de México, José Navarro, voz del colectivo Siempre Vivos, que reúne a familiares de víctimas de homicidio o desaparición en Chilapa, Guerrero, tiembla de coraje al asegurar que el dolor de las víctimas no es un show: “el único show que yo veo es el que (el presidente) hace todas las mañanas en Palacio Nacional”.

Navarro explicó: “que si el avión se vende, que si no se vende, que si se rifa. Eso sí me parece un show. Esto es una realidad, es lo que estamos viviendo”.

En el segundo día de la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz, el activista dijo que han venido a participar en este movimiento porque “hay que hacer algo” frente a la realidad violenta que se vive en esa región de Guerrero, asolada por el grupo delincuencial Los Ardillos, quienes son señalados de asesinar y calcinar a un grupo de músicos.

Navarro aseguró que Los Ardillos son patrocinados por Celso y Jorge Iván Ortega Jiménez, y apunta: “en la SIEDO tienen toda la información, tienen fotografías satelitales de dónde tienen sus lugares de tortura. Hay una casa que le dicen ‘el azulejo’, ‘los azulejos’ o ‘la cocina’, donde llevan a cabo la tortura, donde los decapitan, ‘los cocinan’, así dicen ellos.

“Tienen grabaciones que nosotros obtuvimos, donde les dicen a quién levantar, a quién asesinar. Y no hacen nada. Las autoridades no hacen nada”, sostuvo, en entrevista.

Fastidiado, complementó: “lo último que supe, me da mucho coraje, es que Alejandro Encinas dijo que se sentaría a dialogar, a negociar con Los Ardillos. ¡Imagínate! Pues ya, el Estado, el gobierno, arrodillados frente al crimen. ¿Cuál cambio? ¿Cuáles cambios? Si se sientan a negociar con ellos es una locura, es reconocerles ya, es como pedirles de favor que ya no nos maten”.

Sostuvo que ese grupo delincuencial ha causado una década de terror.

“Como víctimas hemos coadyuvado a la investigación, hace tres años se liberaron más de tres órdenes de aprehensión por secuestro, por homicidio, pero fueron homicidios con saña, los tortura, los decapitan, los queman. Hay esas órdenes de aprehensión, pero no hay nada. Tiene que ser la federación la que actúe. Se necesita una fuerza muy superior, porque tienen gente bien armada”, señaló el activista.

En relación con los niños que han sido exhibidos con armas de fuego y bajo entrenamiento, Navarro dijo que éstos “son víctimas, son hijos de personas que han sido asesinadas o desaparecidos por estos criminales (Los Ardillos). En la montaña, sólo tienen dos opciones: ser sicarios o policías comunitarios, así que sus padres mismos son los que prefieren mandarlos a entrenar, porque cuando se quedan solos, cuando no hay nadie más, es cuando los levantan”.