Chilpancingo, Guerrero.- Jóvenes plantearon demandas e hicieron propuestas sobre seguridad pública, equidad de género, pueblos indígenas, salud, educación, ciencia y cultura, durante el Parlamento Juvenil que se llevó a cabo en el Congreso del estado.

Al Parlamento acudieron jóvenes de entre 18 y 29 años, quienes se integraron en cinco comisiones para realizar planteamientos en distintos temas. Respecto a la seguridad pública y los derechos humanos, propusieron que no haya recortes al presupuesto a sectores populares, además de dejar las políticas paliativas, y lograr el rescate de espacios públicos.

"Ser joven en donde impera la violencia, no es fácil, cada año más de 2.6 millones de jóvenes por causas prevenibles, es un problema que se debe atender, y no sólo esperar a que el gobierno dé soluciones, sino ser parte de las soluciones", expuso Yaritza Dolores Carbajal.

La joven propuso la creación del centro estatal de prevención especial de la violencia y la delincuencia, como una unidad administrativa dependiente del Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública.

Por otra parte, Emir Lluck Chávez, propuso la creación de un instituto dependiente del DIF estatal y de la Secretaría de la Juventud, con la finalidad de atender la problemática de niños y jóvenes en situación de calle.

Calificó de inadmisible que en pleno Siglo 21, los niños y jóvenes del estado vivan en las calles, y no tengan accesos dignos y de calidad a vivienda, educación, accesos a un empleo, y alimentación, por lo que es necesario el funcionamiento de órgano encargado de vigilar, atender y sancionar los abusos que atenten contra la población juvenil del estado, dijo.

De la Comisión de ordinaria de pueblos indígenas, el joven Abel Villanueva Hernández criticó que no existe una ley que proteja los derechos y la identidad de los pueblos afroamericanos, que se ubican principalmente en la región de Costa Chica.

Detalló que en municipios como Copala, Ometepec, Cuajinicuilapa, existen comunidades afroamericanas con costumbres y formas de organización propias que deben ser atendidas por una secretaría única, con poder y recursos, que se encargue de atender las necesidades de estos sectores de la población del estado.

"La institución deberá promover la preservación y rescate de sus prácticas, no basta con traerlos a bailar al zócalo, o al pendón, necesitamos programas reales”, reclamó el joven en la tribuna del Congreso local.