México, AFP.-Los diputados turcos se pronuncian este jueves sobre una moción que autoriza el envío de militares a Libia para apoyar el gobierno reconocido por la ONU, una medida que podría agravar el conflicto fratricida que desgarra a ese país.

El texto, presentado por el presidente Recep Tayyip Erdogan, será objeto de un debate parlamentario y luego de una votación. El partido de Erdogan, el AKP, y su aliado ultranacionalista MHP tiene una mayoría simple para su adopción.

Esta iniciativa tiene lugar tras el acuerdo de cooperación militar y de seguridad firmado a fines de noviembre entre Erdogan y el jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GNA), Fayez Al Sarraj.

El jefe de Estado turco declaró en varias oportunidades que su país estaba decidido a ayudar militarmente al GNA de Sarraj, reconocido por Naciones Unidas y enfrentado a una ofensiva de un poderoso rival, el mariscal Jalifa Haftar.

Desgarrada por los conflictos internos desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, Libia es también escenario de una lucha de influencias entre Turquía, que apoya al GNA, y Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, tres rivales regionales de Ankara que apoyan al mariscal Haftar.

Los observadores se preguntan ahora si Turquía planea enviar fuerzas de combate a Libia, o si ese despliegue se limitará a proveer "consejeros militares".

El miércoles, el vicepresidente turco, Fuat Oktay, afirmó que el ejército estaba "listo" pero subrayó que la naturaleza y la amplitud del despliegue serían decididos según "los acontecimientos en el lugar".

Agregó que Ankara espera que la adopción del texto, que otorga al ejército un mandato válido por un año, tenga un efecto disuasivo.

Además de las dificultades propias del despliegue de tropas en un país que no es fronterizo, a diferencia de Siria, donde Turquía interviene actualmente, el envío de soldados a Libia estaría acompañado del riesgo de un incidente con Rusia.

Incluso si Moscú lo desmiente, el emisario de la ONU en Libia, Ghasan Salamé, y el presidente Erdogan afirman que mercenarios rusos combaten junto con las fuerzas de Haftar, que desde abril intenta apoderarse de Trípoli.

El presidente ruso, Vladimir Putin, tiene previsto viajar el miércoles a Turquía para inaugurar un gasoducto con su homólogo turco, en lo que será una ocasión para que ambos hablen del expediente libio.

La supervivencia del GNA es fundamental para Ankara, que acaba de firmar un acuerdo de delimitación marítima que permite a Turquía hacer valer sus derechos en extensas zonas del Mediterráneo Oriental ricas en hidrocarburos, ambicionadas por otros países como Grecia, Egipto, Chipre o Israel.