Morelos.- La violencia que se vive en Morelos ha ocasionado que parroquias de las zonas sur y oriente de la entidad modifiquen el horario de las misas, dijo el Obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro.

“Por ejemplo hay misas en la tarde en donde han tenido que cambiar de horario porque en ciertos lugares de Morelos la inseguridad es tan grande que la gente tiene miedo de ir a la misa en la noche.

“Te puedo decir solamente en el sur y en el oriente del estado, que es donde hay sitios más delicados”, dijo Castro.

Entrevistado en el claustro de la Catedral de Cuernavaca, el Obispo dijo que, contrario a lo expresado por el gobernador Cuauhtémoc Blanco, la violencia sí afecta a personas que no están relacionadas con la delincuencia.

“Son situaciones en donde vemos que el pueblo tiene temor, que el pueblo está con un miedo que lo paraliza y que no es verdad que las actividades siguen igual, hay mucha gente, mucha gente, yo los conozco, familias, miles, que no tienen nada que ver con el narcotráfico y, sin embargo, sí se ven afectadas por la violencia y la inseguridad y que ha cambiado incluso su estilo de vida”, expresó.

En el tema de seguridad, agregó, las autoridades municipales, estatales y federales le quedan a deber a los morelenses.

“Hay una gran preocupación porque vemos que esta situación se sigue manifestando en un modo grave y ya lo dije también, creo que en ese sentido las autoridades federales, estatales y municipales nos quedan a deber, mucha esperanza en su actuación, sabemos que tienen problemas, sabemos que no tienen los medios adecuados, pero cuánto quisiéramos que también ellos nos digan cómo podemos colaborar para que haya una más efectiva seguridad y paz que tanto anhelamos los morelenses”, dijo.

Castro Castro también lamentó que, de acuerdo con un estudio de Impunidad Cero, Morelos sea el estado donde menos justicia hay en el tema de los homicidios dolosos.

“Igualmente cuánto dolor saber la impunidad que hay en el estado y que somos de los estados con mayor impunidad y eso es preocupante porque los delincuentes saben que no les van a hacer nada, eso debería preocuparnos a todos y particularmente a quien tiene la responsabilidad de aplicar la ley”, expresó.

El Obispo, considerado un aliado del gobernador Cuauhtémoc Blanco, pues en el sexenio pasado marcharon juntos en contra del gobernador Graco Ramírez, dijo que el plazo que pidieron las actuales autoridades para dar resultados se está agotando.

“Siento que el tiempo que se nos pidió se está acabando y ojalá lo hagan lo más pronto posible, encontrar alguna solución o al menos vías de solución que nos vuelvan a dar esperanza”, comentó.