Tabasco.- Con la justificación de que carece de recursos, Petróleos Mexicanos (Pemex) deja que se extienda la contaminación por derrame de la fuga de hidrocarburos de varios ductos, desde diciembre pasado, que ya cubre más de seis hectáreas en la ranchería Blasillo, primera sección, de Huimanguillo.

El derrame afecta a la producción de ganado y la pesca, y podría alcanzar el dren colector que va hacia el río Blasillo y contaminarlo, acusó este viernes un grupo de afectados de esa comunidad.

Desde enero pasado, Saúl de Dios Jiménez, del ejido San Miguel, ha acusado que por no recuperarse totalmente el contaminante, el ganado y aves de corral mueren poco a poco, pues tanto los pastizales como el agua que ingieren los animales se encuentra envenenada.

De Dios Jiménez reclama que mientras Pemex ni siquiera realiza las evaluaciones de los daños, la afectación acaba con manglares del ejido Aquiles Serdán, y el hidrocarburo está retenido en parcelas de Francisco I. Madero, Blasillo, Nicolás Bravo, San Miguel, Colonia La Trinidad, José N. Rovirosa, y con las lluvias se derrama a ríos, arroyos y lagunas.

En el ejido Blasillo primera sección, Huimanguillo, se ubica el campo petrolero Otates, con cerca de 70 pozos, batería de separación, Estación de Compresoras, red de caminos de acceso a sus instalaciones, derechos de vía de los ductos que atraviesan ese núcleo agrario.