México.- Fitch Ratings recortó la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex). Pasó de “BB+” a “BB”, por lo que la petrolera mantiene su grado de inversión con grado “especulativo”.

“Fitch Ratings ha rebajado las calificaciones a largo plazo de emisores en moneda local y extranjera de Pemex. La perspectiva de calificación para todas las calificaciones es negativa”, expresó la agencia. También ha rebajado las calificaciones nacionales de corto plazo de la empresa productiva del Estado.

La revisión a la baja, expuso la agencia, es reflejo de la demora y la incertidumbre de un apoyo “excepcional” del gobierno hacia la compañía “a la luz de las dificultades financieras que Pemex enfrentará” como resultado de la disminución de los precios del petróleo a nivel global.

“La perspectiva negativa refleja la vulnerabilidad financiera de Pemex al entorno actual de precios del petróleo deprimido y la necesidad de la compañía de un apoyo gubernamental extraordinario y proactivo”, destacó Fitch Ratings.

En un documento emitido desde Chicago, Estados Unidos, la agencia calificadora de valores señaló que existe un continuo deterioro del perfil de crédito independiente de la compañía, en un entorno donde la industria petrolera enfrenta diferentes dificultades.

“La baja se da en medio de la recesión en la industria mundial del petróleo y el gas, los supuestos más bajos del precio del petróleo de Fitch y el debilitamiento del vínculo crediticio entre México y Pemex”, puntualizó.

Fitchs Ratings explicó que el deterioro crediticio de Pemex refleja la flexibilidad limitada de la compañía para “navegar la recesión” en la industria del petróleo y el gas dada su elevada carga fiscal, alto apalancamiento, aumento de los costos de elevación por barril y altas necesidades de inversión para mantener la producción y reponer las reservas.

Argumentó que los apoyos por parte del gobierno a la petrolera se ha debilitado como resultado del retraso en la implementación de medidas extraordinarias para aliviar el inminente deterioro de la calidad crediticia de la compañía, si se toma en cuenta los bajos precios del petróleo.

“Las calificaciones de Pemex esperan que el gobierno ejecute acciones de apoyo más significativas cuando sea necesario, aunque si el gobierno retrasa las medidas de apoyo extraordinarias, la calificación continuará deteriorándose”, enfatizó.