México.- Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, provocaron desastrosas y sangrientas consecuencias en México al permitir el tráfico de armas; cientos de ellas, han provocado la muerte de miles de personas en el país.

Según detalló Sedena, durante el primer año de gobierno de Calderón Hinojosa, más de 20 mil armas de fuego adquiridas por la Policía Federal y estatal, se perdieron mágicamente o fueron robadas; de esta cantidad, al menos 7 mil, fueron reportadas como desaparecidas sólo en el Estado de México y en la CDMX:

Durante el sexenio del ex integrante del Partido Acción Nacional (PAN), se desataron los años más violentos, aumentando un 44 por ciento los crímenes, y alcanzando el pico en 2011. Ya en el gobierno de Peña Nieto, ex miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la República mexicana se colocó en uno de los países con más homicidios por arma de fuego, con aproximadamente 20 casos entre cada 100 mil habitantes; en Chihuahua, Tamaulipas, Michoacán, Sinaloa y Guerrero, fueron los estados más violentos.

En el operativo denominado “receptor abierto”, permitieron la entrada ilegal de miles de armas de fuego al país, provocando la muerte de miles de personas; esto, convirtió el sexenio de Calderón en el periodo más violento en la historia.

En 2014, la organización Desarma México, presentó una denuncia en contra de los funcionarios que trabajaron en el sexenio de Calderón, por su responsabilidad y complicidad en el tráfico de armas que se llevó a cabo entre 2006 y 2011, que incluso, inició durante el sexenio del también ex panista, Vicente Fox Quesada.

Hasta la fecha, los mexicanos siguen reprochando las malas decisiones de los anteriores gobiernos, pues siguen registrándose lamentables consecuencias de lo decidido hace años.