Guerrero.- Aunque el discurso institucional dice que están bien, lo cierto es que los peritos del área de los Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia de Guerrero no tienen buenos sueldos, lo que los hace proclives a la corrupción, y a emitir malos dictámenes, aun cuando según afirma el coordinador General, Pedro Antonio Ocampo Lara, los 240 peritos que existen en el estado han tomado cursos para capacitarse, pero también acepta que no tienen ninguna estadística de cuántos peritajes deficientes emiten al año.

En Guerrero, un estado rebasado por la violencia y los conflictos delincuenciales diarios, los 240 peritos de la Fiscalía son insuficientes.

“Todo eso es una carga que crece el trabajo para algunas materias en específico, los que tienen por ejemplo los levantamientos cadavéricos, que hablamos de un criminalista, fotógrafo, un químico, un médico, ellos son los que están rebasados por la intervención de cuerpos, y es evidente que la carga nos dice que no estamos con el personal adecuado para tener la normalidad dentro de un trabajo”, explica Ocampo Lara.

En Guerrero hay alrededor de 240 peritos, 80 de ellos están distribuidos entre Acapulco y Chilpancingo, el resto está en las otras regiones del estado con sus respectivas unidades periciales.

[caption id="attachment_199716" align="alignnone" width="1280"]Pedro Antonio Ocampo Pedro Antonio Ocampo[/caption]

Pedro Antonio Ocampo Lara dice que lo ideal para que puedan dar un mejor servicio es tener una plantilla de alrededor de 500 peritos en el estado, el doble de lo que ahora tienen, con eso, afirma: “las cosas serían diferentes”.

Refiere que han buscado en esta administración el apoyo del fiscal para incrementar la plantilla, pero sólo se ha logrado aumentar de 10 a 15 peritos de principios del 2016 a la fecha.

El funcionario judicial señala que aunque no llevan un registro de intervenciones periciales diarias, en Acapulco, la zona con más demanda, realizan en promedio de tres a cinco levantamientos cadavéricos, además de otras intervenciones que involucran solicitudes de delitos como robo, homicidios, secuestros o robo de vehículos.

“En fin, son muchas las intervenciones y como tal no hay un registro de intervenciones. Sumado a que el perito tiene comparecencia y audiencias que atender”, indica.

La corrupción de peritajes

Bajo Palabra buscó al coordinador General de los Servicios Periciales para dar a conocer a los ciudadanos cómo es el trabajo que realiza una de las áreas más importantes de la procuración de justicia de Guerrero, sobre todo, porque de la eficacia científica de esa área dependen las sentencias, eficacia que la mayoría de la veces no ocurre por la corrupción, que impera en la Fiscalía guerrerense y que ha sido denunciadas constantemente.

Ocampo Lara, es un funcionario que sorprende por la sinceridad de sus respuestas, siempre dispuesto a aclarar cualquier duda respecto a su área. A la pregunta de si se dan actos de corrupción en los peritajes, responde sin ambigüedad que eso es una realidad que existe y no se puede negar.

“Yo creo que esto es algo que durante muchos años es conocido y es una realidad que existe, no lo puedo yo negar pero tampoco te puedo decir con certeza que sí, porque yo no lo he hecho. Pero hemos tenido en algunas ocasiones algunos comentarios de ese tipo de magnitud pero yo creo que sí es una realidad que esto existe”.

Expone que en cualquier tipo de la intervención pericial, mientras haya un interés de las partes, la propuesta de favorecerse de alguna manera siempre va ocurrir.

“Lo que sí sabemos es que siempre que hay interés en ambas partes siempre está abierta la puerta para la corrupción, cualquiera que sea el delito o la intervención”, asegura.

Peritajes con error

Otro de las quejas más frecuentes en el área de servicios periciales son los peritajes erróneos por la carga de trabajo de los peritos, y otras veces por la falta de conocimientos a la hora de dictaminar, a pesar de que, de acuerdo a Ocampo Lara, el nuevo sistema de justicia penal ha obligado a la actualización y profesionalización de los servicios periciales. Hay peritos que tienen 15 o 20 años de servicio y los han actualizado, afirma.

-¿Existen peritajes con error?

“Sí, porque los peritajes los emite un humano aunque tenga conocimiento y esté preparado, pero si hablamos de error, es humano el error, entonces está abierta la puerta a tener un error”.

“Lo que buscamos con la capacitación y la formación es que el error sea mínimo, que si es un error humano, que no sea un error por falta de preparación o conocimiento”.

Sobre los tipos de errores que normalmente suelen pasar, explica que todos son diferentes: “hay compañeros que hemos notado que a veces olvidan algo. Un indicio por ejemplo. Son errores humanos por no tener una organización de momento, o por la presión que se vive, entonces pasan este tipo de situaciones”.

Asimismo, señala que hay otros errores donde olvidan tomar una foto…, “se pueden equivocar en el momento y por eso se busca el apoyo de intervención conjunta de peritos para que se auxilien entre ellos, con esto creemos que el error disminuye, entendiendo también que el perito no es todólogo”.

A la pregunta de ¿cuántos peritajes con errores existen al año?, el funcionario dijo que no tienen estadísticas sobre malos peritajes, pero trató de evitar reconocer errores, porque dijo que eso depende de qué es lo que se puede considerar como errores, pues dijo, obviamente, que la percepción es diferente para ambas partes involucradas en un hecho.

“No hay una estadística de peritajes con errores, depende qué podemos interpretar por errores, porque a lo mejor  avanza el proceso y la defensa puede decir que está mal el trabajo de un perito, podríamos decir que eso es un error de un perito, pero el especialista tiene sus argumentos para defender su trabajo.  Lo que para algunos es un error para otros son argumentos que no tienen error, por lo tanto, no hay una estadística de cuántos errores tienen en sus dictámenes los peritos”.

El sueldo de los peritos

El director de servicios periciales, Pedro Antonio Ocampo precisa que un perito es una persona con conocimientos especiales en una materia o en una ciencia, arte u oficio y es el encargado de auxiliar a una autoridad o solicitante para poder opinar acerca de algo que requiere conocimientos especiales.

Informa que un perito oficial de la fiscalía, con la exigencia del nuevo sistema penal acusatorio, debe ser un profesional con estudio universitario, al que “buscamos la forma de especializar en el ámbito forense”. Un ejemplo, dice, es el caso del criminalista de campo que normalmente se ve haciendo un levantamiento o intervención cadavérica, “ellos ya cuentan con el perfil de licenciados criminalistas, y algunos tienen la maestría en criminalista”.

Indica que aunado a ello, también cuentan con un instituto de capacitación y formación profesional que los dota de conocimientos mediante cursos específicos en campos de la medicina que auxilian la criminalística y los demás medios periciales.

En cuanto a los sueldos, dice que el salario en promedio de un perito fluctúan entre 11 mil, y 13 mil pesos mensuales, unos 6 mil quincenales. Algo bastante bajo para un profesional en alguna área. No obstante, dice que cobran de acuerdo a la media nacional.

“Hay otros peritos, no es por justificar, pero hay peritos que no alcanzan los 4 mil o 5 mil pesos quincenales como hay también quienes rebasan los 7 mil o incluso los 8 mil en estados más desarrollados, con esto quiero decir que estamos en una media de la realidad nacional no estamos por debajo estamos en la normalidad”, aclara.

A pesar de ello, señala que “estamos a muy a favor de que los peritos necesita tener un incremento y necesitan tener mejores prestaciones”.

Por último, el director de servicios periciales dice que a pesar todo han estado haciendo una restructuración para poder enfrentar las carencias de recursos humanos, y sacar la carga de trabajo que tienen, “no es lo ideal, pero nos adaptamos a lo disponible y continuamos con las gestiones de contar con nuevo ingreso de personal”.