México, Notimex.-Cientos de personas, muchas de ellas representantes de etnias indígenas de la Amazonía, se congregan esta mañana en el Coliseo Regional Madre de Dios, en plena selva peruana, donde el Papa Francisco tiene previsto enviar hoy un mensaje al mundo sobre la preservación del medioambiente.

El Papa llegará a las 10:15 horas locales (17:15 GMT) y su primera actividad será reunirse con representantes de pueblos originarios de la Amazonía, que han llegado de todo Perú y de regiones de selva de Bolivia y Brasil, en ocasiones tras recorrer días por carretera o ríos.

Los indígenas peruanos Harakbut tendrán una presencia destacada en la ceremonia de bienvenida, ya que cantarán un tema en varias lenguas, mientras unas 30 personas danzarán sus bailes tradicionales.

En Perú, el país con la segunda mayor porción de la selva tropical del mundo, existen 55 pueblos indígenas que hablan 47 lenguas, y Madre de Dios, la región que el Papa eligió, es una de las más biodiversas en naturaleza y etnicidad de América del Sur.

Sin embargo, este departamento del sureste de Perú, donde viven cerca de 15 grupos de indígenas no contactados, es un lugar emblemático del daño humano al planeta, por el impacto en las tierras indígenas de la minería artesanal y la tala maderera de los bosques.

Los cauces de los ríos en la región son ricos en oro, y se estima que por lo menos 40 mil personas viven directa o indirectamente en Madre de Dios de la minería, que ha dejado sin embargo una profunda huella medioambiental y social.

Las estimaciones por satélite indican que más de 70 mil hectáreas de bosque fueron arrasadas, mientras el uso extendido de mercurio para separar el oro de la tierra ha contaminado cauces de agua y parte de la selva.

Al daño medioambiental del uso sobre todo de mercurio para separar el oro de otros metales se suma la prostitución, el tráfico de personas, la violencia, el contrabando y la corrupción en una región que la propia autoridad peruana califica de “tierra de nadie”.