Tijuana, (Notimex).- La Procuraduría General de la República (PGR) destruyó 12 toneladas de narcóticos y 59 máquinas tragamonedas, en Tijuana, Baja California, como parte del programa "Bodegas Vacías", impulsado desde hace seis meses por la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRPPA).

Victorino Porcayo Domínguez, delegado de la PGR en Baja California, afirmó que con esta destrucción se cumplieron los objetivos de disminuir los riesgos de seguridad y salud, se evita que grupos criminales recuperen las drogas y objetos ilegales asegurados, y se garantiza el uso más eficiente de infraestructura, al liberar espacios en bodegas y optimizar recursos económicos y humanos.

El funcionario detalló que como se ordena en el Código Nacional de Procedimientos Penales, y de acuerdo a las metas trazadas por Alberto Elías Beltrán, subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales, en suplencia del procurador, de junio a octubre se han destruido en todo el país más de 10 mil armas de fuego, más de 114 toneladas de narcóticos en forma sólida y más de 25 mil 500 litros en presentación líquida.

También se han destruido más de 111 toneladas de material apócrifo, mil 100 máquinas tragamonedas, mil 700 vehículos terrestres, aéreos y marítimos, y más de ocho millones de litros de hidrocarburos, así como 215 mil litros de gas LP.

Las autoridades precisaron que se transferirán al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) dos toneladas y media de piratería, mientras que a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) le serán enviadas mil 250 armas de fuego para que sean destruidas.

Estos objetos, explicó, tras ser asegurados y puestos a disposición de la PGR, se resguardan en las bodegas de la dependencia.

El gobernador bajacaliforniano, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, dijo que esta destrucción simboliza el esfuerzo entre gobierno y sociedad, por lo que exhortó a todos los sectores a continuar trabajando unidos para combatir el delito.

Durante la ceremonia, personal de la PGR efectuó frente a niños integrantes del equipo de futbol Espartanos, estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Baja California, y de la Escuela Preparatoria Lázaro Cárdenas, una demostración de las pruebas químicas a narcóticos.