El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Robespierre Robles Hurtado, informó que la semana pasada agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) supervisaron los sistemas electrónicos de las cámaras de video vigilancia de las instalaciones del poder Judicial con sede en Iguala.

De acuerdo con el Grupo de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos las capturas de las cámaras vigilancia de las instalaciones del TSJ con sede en Iguala fueron deliberadamente desaparecidas por las autoridades a pesar de que son prueba crucial para resolver el caso de la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

Robles indicó que las diligencias se hicieron como parte de las investigaciones de la PGR esperando que en los respaldos electrónicos haya información que pueda contener indicios del ataque perpetrado en contra de los estudiantes.

Después de una protesta a la entrada de las oficinas del tribunal en Chilpancingo padres de los 43 se reunieron con el presidente del poder Judicial e integrantes del Consejo de la Judicatura.

En la reunión el vocero de los padres Melitón Ortega entregó un documento en el que se solicita que se haga una investigación exhaustiva entorno a las imágenes capturadas por la cámara de video que habrían sido borradas.